Juan Rambo

La verdad es que no pensaba escribir sobre esta peli, pero no me he podido resistir ante el gran remix del Coronel Kilgore y las risas que me he echado al oirlo. Los recuerdos acudieron a mi celebro y empecé a madurar la idea de escribir un post asnal sobre este personaje cinematográfico pero real como la vida misma. Sencillamente, la peli es de las que hay que ver porque tiene la mayoría de los elementos que yo considero necesarios dentro de una peli guapa: hay varios flechazos de gran precisión, una puñalada con ganas en todas las tripas, explosiones de todo tipo, abundantes tiroteos con amputaciones incluidas, e incluso un arrancamiento de nuez; que una única peli sea capaz de reunir tal variedad de recursos estilísticos es algo que debemos al talento y personalidad de una única persona: Silvestre Estalón, nuestro querido John Rambo. Diox tendría piedad, él no.
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Argumento
Rambo se gana honradamente la vida cómo atrapador de serpientes en Thailandia. La situación en la vecina Birmania es caótica, los militares se dedican a arrasar aldeas y matar sin piedad a todos sus habitantes. Una iglesia americana decide tomar cartas en el asunto y envía un equipo de sufridos voluntarios para que arreglen la situación a base de oraciones y buenas intenciones, piden ayuda a Rambo para cruzar la frontera y al principio se niega, pero termina cediendo ante los ojitos que le pone la tía buena del grupo. Al pasar la frontera, Rambo se vuelve manejando su barca y los malvados militares cogen prisioneros a los voluntarios propinándoles abundantes collejas, vuelven a mandar otro voluntario con la misión de reconvencerle para que lleve a un equipo de rescate y esta vez se implica hasta el tuétano en el complicado mundo de la política birmana, esto es, mata absolutamente a todo el mundo y salva a la chica.
Extenso análisis
¿Qué motivos pueden empujar a una persona para abandonar un trabajo cómodo y estable, y meterse en un marrón que ni le va ni le viene? La respuesta es sencilla y tiene forma de ojal femenino. Genial la escena en la que intentan convencer a Rambo para que les ayude a pasar la frontera, su careto de "pero qué me estás contando" se convierte en una expresión de "mira guapa, si no fuera un traumatizado veterano te ibas a enterar" en cuanto la tía le insiste pidiendo su intervención. Yo personalmente habría usado la hábil artimaña de cantarla esa canción tan bodita que dice tal que: "ella me habla del señor y yo le hablo del rabo del diablo, tiemblo sólo de pensar en mi testiga de Jehová". En el caso de Rambo, descartado lo de lucir abdominales en el siglo XXI, sólo le queda el recurso de pensar que una buena exhibición de muerte y destrucción ablande el corazón de la susodicha, atacándola por el lado más débil y romántico, invitarla a una cenita a base de cosas que harían vomitar a una cabra, y rendida del todo ya, poder pasar unos momentos inolvidables en algún jergón lleno de pulgas, esperando que haya suerte y no se despierte por la noche, empapado en sudor y oyendo ruido de helicópteros, a consecuencia de una pescadilla en la que amigos cercanos no consiguen encontrar sus piernas o personas inocentes mueren abrasadas por el napalm en medio de gritos desgarradores.
Un film excelente y lleno de valores, la única pega asi a primera vista es que no la haya dirigido el Pan Cosmatos, pero donde va a parar, es mucho mejor que el director sea el mismísimo Estalón que además ha metido mano en el guión y eso se nota claramente en la agudeza de los diálogos y las cultas referencias filosóficas que salpican la peli. Un tío majo el Estalón, se nota que se identifica plenamente con su alter ego Rambo y que se ha empapado de la religión budista, dándonos su particular visión sobre cómo resolver un caso de toma de rehenes sin emplear la violencia ni disparar un sólo tiro. Toda la peli es un alarde de interpretación por parte de nuestro protagonista, los años le han dotado de una elegante madurez en el careto y con esa melenita, el film se convierte en un alarde incesante de un actorazo como la copa de un pino, dotado de una riqueza gestual que lo flipas; en este sentido todos sus fans agradecemos los últimos diez minutos de peli en los que tuerce el morro más que nunca para que nos demos cuenta que es un momento de gran tensión, mientras dispara a dos manos y masacra muy justificadamente a la reencarnación del mal en forma de abominables militares birmanos.
En fin, que la peli hay que verla; además, acaba de una manera que sugiere una enésima parte todavía más prometedora. Indescriptible el geranio que pone al enfilar el camino hacia el rancho y la casa donde nació, qué careto por favor que sólo le faltaba la cinta en el pelo, ahí va el tío dejando atrás la violencia del sudeste asiático para reencontrarse con su padre con la misma ropa que en Acorralado; es muy posible que se ponga pacíficamente a cultivar melones y las circunstancias le hagan retomar un modo de vida donde la violencia es un modo de expresarse, él su máxima expresión, y que puede que sea un infierno, pero para él es su hogar.





murron/globos dijo
pues me has convencido. Fijate que no la tenía yo entre mis elegidas pero voy a hacer un esfuerzo y me la voy a bajar de los interneses. Y es que siempre me ha parecido un cine para gente muy formada, para entendidos en la materia. Gente con un nivel cultural muy superior al mio. Y es que me jode sobremanera perderme en esos diálogos tan ricos en metáforas. Pero no me puedo resistir a ver a este peaso actor recreando tremendas escenas de violencia con mensaje de contenido budista. En fin, y que decir de ese repertorio gestual, esa boca torcida. Por dios¡¡ aun no me he repuesto de aquella maravillosa escena que ha quedado para los anales de la historia:
No sientooo lassss pieeeerrnnaaass¡¡¡
15 Febrero 2008 | 11:32 AM