Os pongo en situación. Tras levantarme a las nueve para poder irme a la biblioteca a estudiar antes de que los universitarios y demás personas que tienen Selectividad, mi abuela ha tenido la gran idea de ponerme a limpiar armarios.
Os pongo en situación. Tras levantarme a las nueve para poder irme a la biblioteca a estudiar antes de que los universitarios y demás personas que tienen Selectividad, mi abuela ha tenido la gran idea de ponerme a limpiar armarios.
Hace seis meses, me levante, antes de lo habitual y mi mundo entero se vino abajo, falta un pilar maestro. Llore como nunca antes lo había hecho en mi vida, sufrí como si atravesaran mi cuerpo con agujas, mi corazón sufría como si le costara dar cada latido. Ya no la veré más.
Echo de menos que me eche la bronca por tener mal recogido el cuarto, que me venga a dar un beso de buenas noches antes de que se vaya a la cama, llegar del instituto y encontrarla haciéndome la comida para que no se me enfriara.
Al principio todo me recordaba a ella y cada vez el corazón me daba un pinchazo. Llevaba tiempo sin sentir esa sensación tan desagradable y ya no lloraba. Sin embargo, el ro día de la manera más tonta y viendo a tele recordé una sensación que nunca podre volver a sentir. Al llegar de Inglaterra mi madre estaba allí esperándome y en cuanto me vio se lanzo a mi cuello. Vi el capítulo de los Simpson en el que Bart va a Francia y al volver su madre le abraza y le colma de besos. Y yo ya no podré volver a sentir esa sensación.
odas las cosas importante de mi vida que se perderá, todos eso momentos en que necesitas a tu madre, la mía no estará. Y ya hace seis meses.