Acabo de ver un anuncio de "El corte inglés". Todos y cada uno de los años que recuerdo a estas alturas estaba impaciente, ansioso, expectante y con ganas de empezar el nuevo año. Reencuentros con los viejos amigos, volver a estrenar los libros de texto, bolígrafos nuevos, estuche limpio...
Pero este año la cosa cambia: soy universitario, no conozco a nadie, me estoy planteando si debería haber elegido otra carrera (me hubiera gustado periodismo, pero no le veo futuro fuera de Madrid y Barcelona, porque a mí lo que me gustaría es trabajar en una revista y casi todas son de allí)... de todas maneras la filología no me cierra del todo las puertas. Pero ahora miro echo la vista atrás y me doy cuenta de que: los libros de texto no eran tan grandes, no era tanto lo que tenía que estudiar, aquellos profesores que me parecían tan terribles ya no lo son, esas asignaturas que en un momento llegué a odiar iba a ser mi asignatura favorita. Y en 4º de primaria cuando lloraba, pataleaba, pedía, sugería, exigía que me borraran de inglés que aquello no sería de nada, que esos hijos de la Gran Bretaña eran los que debían de aprender castellano ya que nunca iba a ir en mi vida a Inglaterra... ¿quién me iba a decir que iba a elegir Filología Inglesa como carrera?
Este año todo es nuevo, nada es igual, porque todo evoluciona y todo cambia. Aunque creo que yo sigo siendo ese mismo niño que he mencionado antes, pero con más pasión por el idioma anglosajón.


