Logo de La Coctelera

Vomitar en el teclado

"Quod natura non dat, Salamantica non prestat"

Categoría: personal

28 Abril 2008

A doble espacio

- Me despierto, es domingo. No tiene mucha importancia en mi vida actual. Sólo que para comprar el pan necesito caminar un poco más. No tengo ni idea de que hora es. La tele me dice que es mediodia. Fernando Alonso se afana en correr con su bólido. Apago la tele y me asomo un poco al exterior. Hace sol. Hay varias personas tumbadas en la piscina. Un par de chicas hacen topless. Se nota que es la porimera vez en bastante tiempo. Tienen marcas de varios bañadores.

- Decido sentirme parte de la manada por un día. Me ducho, me afeito, me pongo gomina y bajo al pueblo. Hace un día genial. Paseo por la playa. Compro el periódico. Me siento en una terraza y pido una caña. Estoy tranquilo. Veo pasar a la gente, incluso algunos niños me parecen adorables. Familias pasean contentas, o al menos aparentándolo. De repente aparece un coche con las ventanillas bajadas. Suena reguetonto. El tío está empeñado en demostrar que tiene un muy buen equipo de sonido. Aparca y entra al bar. Pero deja puesta la música.

- Acaba de sacarme de un artículo sobre un alcalde italiano que dice no ser racista pero odiar a los gitanos, las putas y los drogadictos.Estoy muy enfadado con el tío del coche discoteca. Yo también le odio en este momento. Entro en el bar y está tomandose una caña. Pago, y le digo: - Te has dejado encendida la musica sin darte cuenta- Me dice que ya lo sabe. Pienso en decirle que ya sé que lo sabe. Entonces quizá él me contestaría que ya sabe que sé que lo sabe. Y la conversación resultaría bastante pobre.

- Vuelvo a casa. Resulta que España está conmocionada porque Alonso ha roto su coche en mitad de la carrera y se ha ido. Incluso había gente llorando. Siento envidia de ellos. Yo ya no lloro por fracasos deportivos de otros.

- Me vuelvo a encerrar. Delante del ordenador tengo que crear una situación romántica con una chica misteriosa que conozco en un viaje en autobús, Vuelvo a lo que es mi vida últimamente.. Cosas que me ocurren en Times New Roman, cuerpo 12, a doble espacio, justificado.

servido por eros 4 comentarios compártelo favorito

15 Abril 2008

Abstractismos impolutos sosegados

- No mires fotos, dedica tu tiempo a otra cosa. Sientate a esperar que llegue la primavera y ponte de nick "Bandini" Es una evolución. Sobretodo no las mires con nadie, la otra persona jugará a reconocerte entre un montón de gente, tú harás lo mismo. Varias bromas. Y verás más tarde o más temprano al perrillo que tenías cuando eras niño. Si retrocedes más habrá un montón de gente muerta que te sostiene en brazos. Luego varias en las que estás desnudo dentro de la bañera. Se te verán los huevos, y te darás cuenta de lo poco que te ha crecido la polla.

- Las fotos están hechas por enemigos. No hace falta ser un estúpido bello como Dorian para darte cuenta que nunca serás más joven ni más guapo que cuando te la hiciste. Que ayer. Que hace 20 minutos. Será tremendo si empiezas a contar batallitas.

- La gente se ofusca intentando dejar cosas que hagan que la gente los recuerde. Pasar a la historia. ¡Yo qué sé! Algo que poner en la tarjeta de visita post-mortem: -Aquél era fulanito de tal, el ingeniero navál-. Puede que sea bonito, pero un poco absurdo como meta para la vida. O no.

- Desaparezco de vez en cuando, siempre lo he hecho. Descubrí que la gente que merece de verdad la pena sigue estando en el mismo lugar que la dejaste. Como un texto, que envejece contigo, o eso quieres pensar al leerlo. La fotos son unas mentirosas que no respetan la verdad que mantienes en tu memoria.

- La primera vez que me llamaron loco tenía once años. Subía al tejado de la casa en el pueblo y me ponía a escribir cartas que no enviaba. Aún las conservo. Hay varias libretas. Las llamaba: "Cosas que nunca diré". Las encontré el otro día. He cambiado mucho . O quizá no tanto. Pero las escribió el niño que recuerdo haber sido.

- Yo sé muy poco de casí nada. Tengo varios instintos primarios, me analizo, a veces me encanto, otras ni me soporto, me pongo a dormir para no tener que mirarme. Pero sé que no cambiaría. Tengo muy pocas cosas inevitables. Me arrepiento treinta veces por minuto de todo lo que hago. Pero por fin estoy escribiendo. 4000 palabras al día. Sólo texto. Nada de fotos.

servido por eros 6 comentarios compártelo favorito

20 Febrero 2008

Una buena mañana

- No puedo dejarme vencer. Tengo que continuar con mi proceso de regeneración. Salgo de trabajar. Me quedo tomando un café en un bar de no guiris, El único abierto. Son las 7:30 de la mañana del glorioso día de hoy. Tomo mi Café con leche condensada y un cruasán. Es de ayer, pero lo pasan por la plancha y queda aceptable. Leo la prensa. O hago como que la leo. Me quedo mirando a los curritos que desayunan antes de ir a currar. Todos tratan de decir algo simpático a la chica que les atiende. A ver si suena la flauta y ella les contesta, o sonrie. No creo que aspiren a nada más.

- Voy al servicio. Es muy estrecho. Me cuesta moverme. Y eso que he adelgazado bastante. No tiene tapa. Es el paraiso de los hombres. No hay que bajarla ni subirla. Meo. Es amarillo. Hace mucha espuma. Me refresco la cara en el lavabo y me quedo mirándome en el espejo.

- Tengo entradas. Cuando a un niño se le cae el balón y yo estoy cerca, me lo pide por favor y de usted. ya no soy un niño. No soy promesa de nada. Soy demasiado viejo para morir joven. A mi edad tendría que tener muy claras muchas cosas. Pero me encanta que no sea así. Es verdad lo que escribí, el otro día. Funciono por venadas. Pero joder hay venadas que me hacen sentir de putísima madre.

- Voy a la oficina de personal. Está más cerca del bar que de mi trabajo. Entro.

- Quiero hablar con la jefa de personal

- Está ocupada

- La espero.

- Entro a su despacho luego de unos cinco minutos. Es curioso. No estaba hablando por teléfono ni reunida con nadie. Me hacía esperar por placer.

- ¿Qué quieres?

- Buenos días.

- Hola

- Quiero lo que me ofrecisteis para principios de año.

- Es que de momento no ha salido

- ¿Como que no? Una parte ya está en marcha hace casi dos meses.

- (Más excusas)

- ¡Qué os den por el culo! No vuelvo a trabajar más

- ¿Vas a pedir la cuenta?

- No soy tan estúpido

- Pego un portazo y me largo. Pido cita en mi médico. Saco la baja por una de las cosas por las que podría haberla sacado hace tiempo. Procurando que no sea ni la fisura del peroné, ni la rodilla que puedo sacar del su sitio siempre que quiera. Quiero seguir jugando a rugby. Al final el diagnóstico es:

"Cansancio general e imsomnio causados por el trabajo nocturno"

- No volveré a ser recepcionista de noche en el hotel en el que trabajaba hasta hoy. Es hora de volver a replantearme. Dedicarme a mover la novela, y conseguir que alguien me pague por escribir artículos o algo así.

servido por eros 8 comentarios compártelo favorito

18 Febrero 2008

¡AAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHH!

- Estoy llorando como los maricas, o como los hombres sensibles a los que le queda sólo un poco más de evolución para serlo. Bueno la verdad es que no. No estoy llorando. Pero tengo ganas. Estoy hasta los huevos. Es una de esas fases que me hacen incoherente. Que me hacen como soy. O quizá no. Tengo ganas de destrozar algo bonito. Tengo la rabia acumulada en el cuello. Y ni el rugby me la quita.

- Consulto en Internet. Dice que trabajar de noche produce irritabilidad. ¡Más mariconadas! Lo que me irrita es otra cosa. No sé que coño es. Pero seguro que es otra cosa. Será el viento. Será el Carnaval. O quizá que lo que me prometieron en el trabajo no aparece por ningún sitio. Hijos de puta. Ahí afuera está el coche del jefe. Recuerdo que en el "Street Fighter", despues de matar al tercero tenías que destrozar un deportivo a patadas. Quizá lo intente. Pero no puede ser eso. A mi el trabajo me la pela.

- O será que siento que no tengo derecho a las cosas buenas. Que me acojono como un negro ante un grupo de rapados borrachos, cuando algo despierta en mi. Algo que me recuerda que no estoy al nivel. Que yo no puedo aspirar a eso. Que las cosas buenas son mentira. Voy a volver a encerrarme en mi puto apartamento. Con la primavera vuelven a visitarme las cucarachas. Vuelvo a ser Gregor Samsa. Aparece de nuevo en mi el acido corrosivo que me limpia las venas. Que me recuerda que sólo estoy contento cuando miro el mundo desde abajo. Donde está mi sitio. Donde está el sitio de todos. A no ser que creas que eres especial. Y que el mundo conspira para que seas feliz. La soledad es la única cosa pura.

- Todo lo demás te convierte en presa facil de depresiones y mierdas similares. Te hace ver la vida como sería si no fuera como es. Si no fueramos más que un grupo de instintos y represiones encerrados en piel, rellena de vísceras y un tubo de 8 metros lleno de mierda.

- Menos mal que por lo menos soy ateo.

servido por eros 15 comentarios compártelo favorito

11 Febrero 2008

Alta fidelidad

- Me ha llamado un amigo de Asturias. Empezamos el colegio juntos, con cuatro años. Él es justo un mes mayor que yo. Fuimos siempre a clase juntos, en el colegio y en el instituto. Con quince años nos compramos entre los dos un vespino, para ir a entrenar. También éramos compañeros de equipo. Teníamos la costumbre de pelearnos una vez al año. A palos de verdad. Ojos morados, labios hinchados. Éramos muy buenos amigos. Pasamos muchas cosas juntos. Buenas y malas. Vivimos los divorcios de nuestros respectivos progenitores. Compartimos un montón de conquistas y pequeños problemas sentimentales.

- Él empezó a salir con una chica hace ocho años. Había muchas cosas que comentar. Resultó ser el primero de la panda que se follaba a una chica que tomaba la píldora. Todos preguntábamos. Nos decía que era increible. Que se sentía más calorcito. Y que correrse dentro era... ¡¡¡Buffff!!! A ella la mirábamos como a una diosa. Era la mujer sin profilácticos. La chica que recibía semen dentro de ella. Sin barreras. Nada era artificial. Sobretodo para otro amiguete que tenía que emborrachar a la suya para que se pusiera encima.

- La mujer sin profilácticos, nos daba cien mil vueltas a todos. A él también. Y se fue alejando. De vez en cuando no tenía tiempo para quedar con nosotros. Poco a poco dejó todas las actividades que hacían que nos viéramos. No creo que sea culpa de nadie. Yo fuí de los pocos que lo defendió. "Joder! No somos mujeres! no necesitamos enseñarnos los últimos trapitos, ni cotillear. Cuando quiera venir que venga. Y si no viene, yo me alegro. Seguro que lo está pasando mejor"

- Cuando todos empezamos a tener pareja más o menos estable, reservamos una noche de viernes al mes para nosotros. Le llamábamos el "Sólo pollas". Salíamos a cenar o a beber en algún parque, dependiendo del momento económico que atravesáramos. Luego nos apalancábamos en alguna casa a jugar al trivial o a ver videos de fútbol. Pero poco a poco la costumbre desapareció. Supongo que con toda normalidad. Como ocurre en todos los grupos de amigos.

- Hacía como tres años que no hablaba con mi amigo más que para felicitarnos santos, cumpleaños y fiestas. Y cuando voy a Asturias hacemos un hueco para tomar un café de esos en los que se generaliza mucho al decir que todo va como siempre. Pero ayer me llamó. Estaba borracho. Me dijo que se acababa de enterar que la chica sin profilácticos se la estaba pegando, con un concejal del PP. Partido en el que ella milita. Que los había visto. Le tranquilicé. Le dije que no se preocupara. Todo con mi natural estoicismo que de vez en cuando hace pensar a la gente que no me importa nada. Él comenzó a insultarla:

"Sabes. La hija de puta se había follado a otro el verano pasado. Decía que se sentía en un mal momento y aceptó el cariño"

-Pensé en decirle que el cariño en forma de polla suele curar depresiones. Pero no me pareció ni importante ni adecuado. Él continúa:

"El cabrón se la está follando, y tiene los huevos de venir a casa a comer cuando estoy yo. Y me pregunta por el Madrid, encima quiere ser mi amigo el hijo de puta"

- Me habla como si hubiesemos tomado un café ayer. Me parece bien. Así es como entiendo la amistad. Se desahoga. Llora. Bebe. Dice que se lo merece. Que se siente como un gilipollas. Que se quiere venir a vivir a Fuerteventura. Que no quiere volver a verla. Yo no sé que decir. No soy bueno en estas cosas. Me dice que no sabe que hacer. No deja de repetirlo. Le digo que pase a ver a mi primo y recoja las llaves de mi casa. Que se quede unos días allí. Acepta.

- Hoy por la mañana me ha vuelto a llamar. Me da las gracias. Dice que soy como un hermano. La ha perdonado. Otra vez. Seguirán juntos. Ella dejará al concejal. Y él podrá seguir corriéndose en su coño calentito, sin profilácticos. Dentro de la chica que acepta semen en su interior. Espero que por lo menos ella empiece a ser un poco más discreta. O que a él deje de importarle. A mi amigo de momento no le hace bien enterarse de esas cosas.

- Yo me enchufo al Mp4. Drexler canta para mi. Me hermana con la duda. Y me habla de la soledad como si fuera una mujer, a la que abrazar al llegar a casa.

servido por eros 4 comentarios compártelo favorito

22 Enero 2008

Diálogos melódicos

- ¿Qué haces?

- Nada

- ¿Vienes a tomar unas cañas?

- No. Id vosotros. Yo me quedo aquí con la abuela

- ¿Todo bien?

- Bien

- ¿Que oyes?

- Esta mierda. Siempre confundo "Para Elisa" de Beethoven con la banda sonora de "Love story"

- Vaya, sí que es preocupante...

- Déjate que puede tener su importancia.

- ¡Leches! Pues ponle letra. "Love Story" no encaja en "Para Elisa". Canturrea. Nanananana a love story nananananananana.

- Sobra un na.

- Se te va la olla. ¿Has estado fumando?

- Sólo Cherterfield, sin aditivos.

- Acabaré pegándote una hostia.

- No te me pongas condescendiente.

- ¿Qué te pasa?

- No se. Se me ha olvidado como ser normal.

- ¿Y eso?

- Joder, se vive muy agusto mientras te sujetas a una cuerda de pasotismo, ya sabes NIHILISMO mal entendido.

- ¿Por qué al hablar dices nihilismo con mayusculas?

- ¿Se ha notado? No sabría vivir sin esos márgenes. Sin nada que me obligue a no tener obligaciones más que para conmigo mismo. y pocas. Cada vez me gustan menos.

- Joder. Eres un payaso. No sé por qué piensas que eres tan especial.

- Bueno. Lo soy para mi. Resulta que soy la única persona que me acepta como soy de verdad.

- Eres un puto crío. ¿Crees que la gente no tiene mejores cosas que hacer que descifrar tu entramado paranoico?

- ¿Quien te ha pedido que me psicoanalices? además me importa un huevo lo que la gente piense de mi.

- Y una mierda. Entonces. ¿Por qué sueñas con escribir? ¿Por qué te gusta ser actor? ¿Por qué miras a la grada para ver cuantas personas hay cada vez que haces algún deporte?

- Eso lo hago bien. Y no tengo que hablar con nadie. Es más de verdad. No hay manipulación. Creo que lo que no me gusta es el diálogo. Es lo que no sé mantener tus posturas. A mi no me cuesta llegar al fondo y decir cosas que no son aceptables. La gente se asusta y sale corriendo. Me llamán nazi, o simple, o infantil.

- Entonces sí te importa lo que opinen los demás.

- ¡Qué le den por el culo a los demás! Son estúpidos. Corren de un sitio a otro buscando algo que hacer. Mira la vida de la gente. Se levantan corriendo para llegar a algún sitio que nunca alcanzarán. La culpa es de las películas. Eso de con esfuerzo llegas a donde quieres. Es mentira. El mundo seguirá girando cuando tú estés muerto. No le importarás a nadie. Dentro de tres generaciones tus descendientes harán de frikis y presumirán ante sus amigos de haber hecho un árbol genealógico en el que serás una puta ramita por debajo de tu padre. Sí te casas habrá una ramita con tu mujer cerca de tu cara. Y nada más. Eso es todo.

- Claro y eso es excusa para que te quedes sentado aquí poniendo cancioncitas que no sabes distinguir.

- Es igual de bueno que estudiar ingeniería superior de caminos canales y puertos. Sirve para lo mismo.

- Son formas de verlo. Pero creo que el mundo le tiene más que agradecer a los ingenieros que a los diferenciadores de melodías ridículas. Al hacer un puente tampoco tienes que dialogar con nadie.

- Muy bien, has descubierto que me contradigo. Pero eso ya lo sabía. Normalmente no me aclaro ni yo. Dependo de estados de ánimo. Creo que sólo soy consecuente cuando estoy refractario.

- Otra vez con la cantinela. No cuela. Es muy facil eso de. "Déjame con mi locura". Lo que eres es un egoista.

- Siempre lo digo. El problema es que veis el egoismo como algo malo. No le hago nada malo a nadie y si no me implica sacrificio no me importa hacer algo bueno por alguien. Es así de sencillo. No entiendo que motivos puede tener alguien para darle más vueltas a las cosas. Es muy facil. Si hubiera un Dios de verdad diría: "Preocupaos de vuestro propio culo y no molesteis a los demás demasiado. Se os recompensará y os sentareis a mi lado a la derecha del padre."

- Eso y hagamos salas de reproducción para que no se extinga la especie. Por turnos. Menéatela en un tubo con tu foto para que las matronas puedan elegir. Pon tus vicios y enfermedades para eso de las compatibilidades y ya está.

- Me importa una mierda la extinción de la raza humana. No ha hecho nada en todos estos siglos para demostrar que merece ser salvada.

- No se te ha olvidado ser normal. Es que no eres normal. Y no sé por qué te preocupa no serlo si no lo quieres ser.

- Me he perdido. ¡Ya está! "Love Story" es la que me pone triste, "Para Elisa" no me hace sentir nada

servido por eros 7 comentarios compártelo favorito

17 Enero 2008

Kilómetro Cero

- Paseo por Madrid. Dejo pasar el tiempo. Tengo algunas cosas por pensar. Pero me dejo ir. Para un paleto que deambula por la capital, la Puerta del Sol se vuelve referente. Es el sitio por el que acaba preguntando cuando se pierde. El sitio en el que quedar con cualquiera. Acabas triangulando, sin darte cuenta.

- Bajo desde Gran Vía por Montera. Están las putas que salen por la tele. Contra las que protestan los vecinas respetables que nunca comen pollas. Van agrupadas por nacionalidades. O al menos por razas. Tratan de captar clientes. Se mueven intentando disimular el frio. Mueven las caderas... Dos hombres recios se sienten apabullados. Algunos que no lo son tanto lanzan algún exabrupto. Como si debajo de las botas brillantes y los tangas que aparecen por debajo de los breves pantalones, no hubieran personas dignas de respeto. Sólo son putas. Sólo tratan de tragar un poco de leche caliente para pagar el cola-cao.

- Entro en un bar de la plaza mayor. Pido una caña y un bocadillo de calamares. A pesar de ser la capital, Madrid es de los pocos sitios que conserva esos lugares en los que al cruzar la puerta uno parece viajar atras en el tiempo. La máquina de café se compró el mismo día que los uniformes de los camareros, no menos de 25 años. Encima de ella una bandeja de churros, manteniendo el calor. Y fotos de platos combinados en color amarillento. La conversación de los camareros es trivial. Una señora se empecina en sacar el premio gordo de una máquina tragaperras. Entran dos chicos catalanes, divertidos de su propia condición. Nadie sabe de donde es la señora, ni los camareros, ni yo. Ellos comentan despectivamente lo "español" que es todo. Y miran asombrados que bajo el cristal de la barra hay morcillas. Cada vez estoy más convencido de que el "uniquismo" nacionalisto-patriótico es una venda delante de los ojos de aquellos que no entienden que no hay que regar el desierto para que sea bonito. Recetaría un par de años en Fuerteventura a un montón de gente.

- En la calle hace frio. La sensación que siempre tengo en la capi. Todo el mundo está solo.

- Luego llega ella, y todos los viajes con o sin destino tienen sentido. Todo encaja de repente. Allí en el kilómetro cero, donde nacen caminos carreteras y vidas. Charlamos, me regala un libro. Nos besamos. Y los besos saben como los había imaginado.

servido por eros 20 comentarios compártelo favorito

7 Enero 2008

Conflictos laborales

- Salgo de casa, son las 11:15, he llamado un taxi. No llega. A las 11:28 llamo a recepción:

- Llegaré un poco tarde. El taxi no viene.

- Al final llego a las 11:35, 5 minutos tarde. La compañera que me da el cambio de turno es unaisleña con la que no me llevo bien. La única de recepción con la que no me llevo bien. No tiene terminada ni la eso y habla inglés como un indio en una película de vaqueros. Me descojono cuando ante cualquier problema, envía al maricón de mantenimiento. (Al gay en vez de al guy). Ni siquiera está buena. Es prima de la jefa de recepción. Cuando descubrió queno estaba al nivelse decidió por algo tan español como el mal de muchos...Trata de hacer ver que los demás son peores. A mi me la pela bastante. Salvo cuando me afecta directamente.

- Me dice que mañana quiere que llegue antes para compensar.

- ¿Cómo?
- Sí, para compensar. Que hoy estuve esperando por ti.
- Ya veré. Pero me parece que vas a tener que joderte.
- Se lo voy a decir a mi prima.
- Jajajajaja. Eres patética.

- Se va. Seguro que mañana dirá que le doy miedo o algo así. Ya lo dijo una vez. Discutimos por dinero. Ella no guardaba algunos fondos bajo llave. Por dejadez. Los metía en un cajón de una mesa en la re-recepción (Me niego a llamarlo back-office) Lejos de mi vista pero sin estar bajo llave. Le dije que no lo quería allí. Que yo no me hacía responsable de dinero que no tuviera bajo control directo. Sin poder contarlo, pero con acceso aél. Hablamos de 7000 €más otros 2000 más o menos en divisa. Me empezó a contar su vida y cuando me aburrí le dije:

- No me importa. No quiero ese dinero ahí y punto.

- Al día siguiente decía que yo le daba miedo. Todo el mundo se rió de ella. Pero su prima vino a hablar conmigo:

- Tienes que tener paciencia con Ana (Segundo nombre propio de la historia de este blog)todos sabemos como es.
- Le dije una cosa con sentido que ya te había dicho a ti. Y como no hiciste nada...
- Es que ella es muy especial. En el fondo es buena gente.
- Por mi como si salva ballenas en su tiempo libre. Además siempre tengo que hacer la mitad de su trabajo.
- Ya lo sé, hay que tenerle paciencia.
- No tengo plus de paciencia en mi nómina.Ni por hacer trabajo de las de la tarde.

- Pocos días despues también vino el adjunto de dirección a hablar conmigo. Es asturiano y vive cerca de mi.Además se folla a otra recepcionista (¿Os había dicho que esto es una casa de putas?) Tengo un poco de confianza con él. En cierto modo lo utilizo. De vez en cuando le hago confidencias de colegueo para que lleguen a donde tienen que llegar. El creé que traiciona mi confianza y gana puntos. Yo no me mojo y como peces.

- ¿Qué te pasó con la enana? (Apodo cariñoso con el que todo el mundo se refiere a ella)
- Que es subnormal.
- Pasa de ella.
- No me meto con ella. Sólo un gruñido de reconocimiento a modo de buenos díascuando la veo llegar.

- Y le conté la historia completa. Al otro día le dieron una de esas cartas por "riesgo de quebranto"que no sirve para nada en las que te informan de una falta y que con tres te despiden. La siguiente vez que la vi, le dije sonriendo: Soy un mal enemigo.En cuanto lo dije me arrepentí. Incluso me dió pena, no mucha.

- Volviendo al presente. Me quedo pensando en la situación de hoy. Me importa un huevo. Pasaré de todo. Pensé durante un momento en no meter la información de los clientes en el ordenador. No es mi trabajo. Y no hacer nada ya que no puedo seguir sin eso. Y al ver por la mañana a la jefa decirle por qué no había podido. Hacer más grande la bola para que explote por el lugar más debil. Pero no merece la pena. No me reconozco en estos berenjenales. No son mi estilo. Pero el caso es que me dejo arrastrar. Tengo el vicio de tener siempre la última palabra. A pesar de haber descubierto hace tiempo que la razón es algo relativo. Y que la máxima de que con ella no hay que callarse está bien para las historias épicas y sublimadas de los abuelos batallitas. Seguro que al fin y al cabo para mi este trabajo es un tránsito y no una meta. Una forma de llenar el plato de lentejas y algún que otrofilete momentánea.Para ella probablemente será por los datos que tengo una forma de demostrar en casa que no es inutil del todo. Además en unos días me quedo de vacaciones. Y voy a ver a alguien especial. A alguien que no hace falta idealizar.No todo es tan gris como aparece en mi mente de buho que no ve el sol. Que no se relaciona con humanos. Que quizá ha pasado tanto tiempo mirando su propio culo para aceptarse a si mismo que ha perdido la capacidad de aceptar las diferencias de algunos de los demás.

- Y meto la información en el sistema. Hago mi trabajo. Seguro que mañana vengo un poco antes para conpensar los 5 minutos de tardanza.

servido por eros 10 comentarios compártelo favorito


Sobre mí

Avatar de eros

Vomitar en el teclado

ver perfil »
contacto »
Compra aquí Vómitos inconexos Support independent publishing: buy this book on Lulu.
Contador Gratis

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera