Según la mitología, el pelícano puede llegar a abrir con su pico una herida en su pecho, con el fin de alimentar con su propia carne y sangre a sus crías.

No resulta difícil entender porqué los cristianos emplean la figura del pelícano como símbolo de la de Cristo... Éste "dio su vida por los hombres y los alimenta con su carne y sangre en la eucaristía". Por esto es muy común encontrarnos con la imagen del pelícano en retablos, altares...

Este que he fotografiado es el remate del paso del Cristo Yacente de la Hermandad del Santo Entierro de San Fernando, Cádiz. Una auténtica belleza.