REENCUENTROS
Y una noche te acuestas y recuerdas de pronto sorprendida que llevas varios días sin entrar en el blog. No importa, te dices, es que he tenido mucho trabajo. Y otra noche te desvelas y en lugar de contar ovejitas repasas las cosas que tenías/querías hacer y caes en la cuenta de que ya son varias las semanas que han pasado desde que huiste por última vez a esta maravillosa burbuja virtual. ¿Por qué no lo haces hoy? me pregunto ahora, meses más tarde y entonces caigo en la cuenta de lo fácil que resulta encontrar excusas de mercadillo cuando quieres ganarle el pulso a la pereza o a la inseguridad.... Y qué cuento ahora después de tanto tiempo?... Si con toda seguridad ya nadie entra a leerlo después del parón... Y si ese poeta maravilloso y escurridizo me dice que me sobra Montero y me falto yo?... En fin, es como una pequeña traición que te hace sentir incómoda hasta que un minuto de decisión te lleva a las teclas de nuevo.
Y todo esto de las excusas y la pereza me lleva a número de teléfono que has borrado en tu agenda porque también un día sin saber por qué dejaste de marcar.A esa gente que un día pasó por tu vida y te la encuentras años más tarde en un centro comercial o en un cine y miras sus ojos con una sensación extraña, la misma que te lleva de vuelta a casa en el coche a plantearte cuantas cosas nos vamos dejando en el camino sin una razón concreta ¿estamos preparados para enfrentarnos a los cambios que la madurez y las circunstancias van imponiendo? ¿o es quizá más fácil seguir caminando cuando las relaciones, de amistad, de amor, laborales, familiares, nos llevan a un punto de giro que no queremos asumir? Tal vez, te dices de vuelta a casa, tal vez ahora con el paso del tiempo la mirada del otro te recuerda que has perdido años de complicidad sólo porque era más cómodo.



rojoynegro dijo
Es cierto, te sobra Montero. Mientras más cerca estás de ti, mejor. Feliz regreso a casa.
Un beso
18 Febrero 2007 | 01:13 PM