Después de todo, estoy aquí.
Estoy harta que el tiempo pase tan deprisa y ya se haya terminado el puente.
Estoy harta del hospital, porque he estado todo el día allí y no lo aguanto.
Estoy harta de volver a la cruda realidad, porque cuando estoy fuera me evado de todo.
Estoy harta de los médicos, porque tengo que verlos muy a menudo, y me cansa.
Estoy harta de encontrarme lo mismo cuando vuelvo a casa todos los días.
Estoy harta de la rutina, porque me mata y prefiero la variedad.
Estoy harta de las críticas en general, porque podían guardarselas para ellos mismos.
Estoy harta de las personas que no tienen inquietudes y todas se reducen a lo mismo.
Estoy harta de los que miran por encima del hombro porque se creen mejores que los demás, y ellos mismos se engañan.






Noiserfan dijo
Tranquila porque hay una máquina que detiene el tiempo y convierte el tiempo libre en puentes gigantes hacia la calma: se llama paciencia.
Los hospitales son insufribles hasta para las propias jeringuillas, he oído que planean una huelga.
Prueba darle vuelta y vuelta en la sartén a la cruda realidad, yo lo hago en casa porque fuera, tienes razón, se está mejor.
Los médicos cuanto más lejos mejor, yo no los aguanto ni en la series de la televisión.
Lo ideal sería que algo hubiera cambiado, que te hubieran puesto un poster nuevo, que tuvieras una carta grande y misteriosa sobre la cama o que huela la casa a tu incienso preferido. Pero los objetos aún no hn aprendido a moverse y a las personas algo ha de moverlas por dentro para que se muevan por fuera.
Trabajo, comer, dormir, sexo, escribir: rutinas.
Sueldo, degustar, soñar, amar, disfrutar: la variedad está en nosotros.
Resulta inquietante la idea de no tener inquietudes, las personas-objeto abundan, aunque las prefiero a las personas cheque, o las personas ombligodelmundo... y a los médicos también, conste.
De los que miran por encima del hombro... bah, a esos ni caso, si pasas de ellos su vanidad acaba suplicando atención o suicidándose
Saludos
6 Noviembre 2007 | 02:14 PM