REGRESO AL FUTURO

Hace
diez años yo estaba en Sevilla.Hacía solo dos años
y pico que había llegado de Jaén. Melena rubia,
pantalones de niña de Continente, empezaba a prohibirle a mi
madre que comprara revistas de patronaje para seguir haciendome la
ropa... Vivía en Dos Hermanas, y era el año de las
primeras veces. Estudiaba 1º de BUP en Sevilla. Primera vez de
no sentirme un perro verde por sacar todo sobresaliente, por estudiar
música y danza clásica en un conservatorio (sí
todo a la vez), por tener amigos en muchos países de mis
viajes beatos a Italia... Primera vez de quedarme sin dormir en toda
una noche para conseguir saber hacer todos los ejercicios para un
examen de matemáticas, y primera vez también de
escaparme de la tienda de campaña familiar (típica
canadiense) en un camping francés para “conocer” a los
vecinos. Por las mañanas en el instituto (ya era mayor)
desayunaba café. Luego llegaron los bocadillos de pringá
del “Beatriz de Suabia”. Primeras veces de fumar cigarrillos
compartidos con mis compis en un rincón del exterior del
instituto, que guardaba en una cajita de acuarelas tamaño 5
cigarrillos. Comía en el Sponsor el menú del día
con manzana asada de postre y todo siempre se lo pedía al
cocinero a la plancha y sin salsa porque entraba a bailar a las
16.30, y por las tardes mientras esperaba a mi padre, césped y
leer poesía en “el Líbano”. Por aquella época
extasiada pensando en el bailarín Vladimir Muralev del Bolshoi
al que había conocido el verano anterior, y como amor
platónico, en mi instituto su doble: Manu. ¿Qué
escuchaba? Nirvana, Tito Bob, Green Day, Wallflowers, Natalie
Imbruglia,Alanis Morrisette, y por supuesto Alejandro Sanz. Y qué
veía: en verano grababa en las cintas de video de mi hermano
los capítulos de Dawson's Creek que me sabía de
memoria, como película de ese año: Los amantes del
círculo polar y sin parar Eduardo Manostijeras. Mi relación
con internet era lejana, hacía IRC (porque me lo enseñó
mi hermano) con gente de Jaén. Y aluciné en un viaje,
estábamos en las Cataratas del Krimmler (Austria), tras
llegar a lo alto, seguimos un sendero largo que coronaba en una
montaña, luego se abría un valle y un camino surcaba el
valle siguiendo el río hasta una casita, donde nos dieron de
merendar tarta de manzana, y sí ¡había internet!
Y hablamos con mi tío en Jaén con el IRC. Por aquel
entonces quería ser bailarina profesional, en caso de no
poder, pues pediatra, para poder ir a África a
vivir/trabajar...algunas vueltas ha dado el mundo hasta ahora y la
evolución de mi vida... y las que tendrá que seguir
dando. Por cierto, conocí el zemos a través de mi
hermano, un día que lo llevamos al Viso, de noche y con
muuuuucho frío, y si no me equivoco dos años después
del '98.


operadoor dijo
Parece que has bailado algunas piezas desde la última vez que escribiste
saludos
19 Enero 2008 | 04:59 AM