Reflexiones

Ayer me dormí entre lágrimas, perdida entre recuerdos de historias inacabadas. Sintiéndome sola, harta de girar en torno al mismo punto durante meses, sintiendo que llevo demasiado tiempo engañándome a mí misma...
Desperté con otra luz en los ojos. Puede que no esté sola. Puede que haya dejado de dar vueltas y haya emprendido ya la marcha hacia un punto determinado, aunque mis pies tropiecen en todo momento con las piedras que dificultan mi camino. No es tan fácil como pensaba. Pero sigo dispuesta a intentarlo.
Nos hemos alejado demasiado. Los sentimientos que compartíamos han ido cambiando a lo largo de estos años. Pero le sigo queriendo, sigo amando su forma de ser, sus palabras, su lealtad extrema, su manera de tranquilizarme y hacerme pensar que todo va a salir bien... Sigue siendo mi mejor amigo.
Es nuestra faceta de amantes la que más sufrió. Todavía nos cuesta acercarnos, romper el hielo que se instaló en nuestras manos por todo lo acontecido. Mi cuerpo aún se estremece al recordar otros labios, y otras caricias, que me han hecho más daño que bien, que me han marcado en lo más profundo.
Mi amigo y mi amante en una misma persona, tal como lo fue durante mucho tiempo, cuando prometimos amarnos para siempre, casi desde el mismo día que nos conocimos...
¿Por qué es tan difícil recuperar algo que un día estuvo tan vivo? ¿Por qué es tan difícil reemprender el camino?

Inés dijo
Es imposible recuperar lo perdido. Se puede sentir algo parecido, pero nunca igual porque el tiempo, la distancia, las vivencias tornan distintos todos los caminos.
No te atasques en el pasado.
Vive la llama de esa amistad/amor que tenéis a partir de ese nuevo yo que tienes, con todo lo que has aprendido desde que os distanciásteis. Quién sabe! Igual hasta es mejor.
Mucha suerte.
Un abrazo
23 Julio 2006 | 10:30 PM