y de que mierdas tienes miedo, o de que mierdas protestas si tu que lees esta basura, como yo , tienes un puto plato de lentejas esperandote, me cago en el tibet, y en somalia, y en irak, y en eeuu, y en donde era eso de asia, y en cualquier cabron jodido, y en los racistas y en los que abusan, que asco, me cago entodo, me cago en la otan, y mas en la onu, en rusia, en los judios, y en los apestosos palestinos, mierda, atontados, luchan por idioteces, todo es simple, me cago en el alonso y es en vuestra puta madre porque haceis la primitiva, desgraciados, pero no pasa nada, cada cual ,en cada quien y claro tenemos sentimientos encontrados, pero a pesar de que los tambien los tengo, me cago en dios, y solo espero que si nadie remedia esto, no se , algo pase o me temo que no pase nada.
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me la suda que me apriete hacienda con cosas que no tienen sentido,
y que el banco me llame por telefono me hace reir, es la verdad
la hipoteca no me ahoga, no intetanran quitarme mi chavolo, por su salud
ni quiero plasma,
ni quiero caribe,
me cago en dios,
solo pido que me dejen tranquilo,
paso de mierdas,
tranquilidad,
ya pago,
demasido creo yo, para lo que me n exigo casi nada, menos de lo que debiera,
creo,
pero no me apriteten,
eso no es bueno,
a partir de aqui , que cada uno haga lo que crea que debe hacer
ientras tanto yo me seguire cagando en dios.
paz
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Leerse la entrevista a este pavo, creo q vale la pena:
Josep M. Castellet, crítico
literario
"La vida es un sinsentido"
VÍCTOR-M. AMELA -18/01/2008
Tengo 81 años. Nací y
vivo en Barcelona. He hecho siempre trabajo editorial, y he escrito
crítica literaria, dietarios y memorias. Soy viudo desde hace
cinco años. No he tenido hijos. Soy de izquierdas. Soy ateo.
Una fuerza atraviesa el mundo: el mal. Propugno la infidelidad
¿Cuántos libros ha leído usted en su
vida?
No sé, algunos miles. Y no computo los originales que se me
caían de las manos en la editorial o en los premios de los que
fui jurado, claro...
De profesión, lector. Y para
evadirse de un trabajo así, ¿qué hacía?
Leer novelas policiacas malas.
¿Qué libro
le convirtió en lector?
De niño leí a Salgari, Verne, Doc Savage,
aventuras... Empecé a leer sistemáticamente en el
instituto: un grupo de amigos intercambiábamos libros, bien
escasos en los 40.
¿Ha robado libros?
Sí. Retengo una colección de Dau al Set de un amigo…
¿Qué libros le conformaron?
Los que leí durante mi reclusión en el sanatorio de
Puig d´Olena, a los 23 años.
¿Qué
le pasó?
Tuberculosis. Tuve que permanecer aislado, solo. Cada quincena me
traían un lote de libros y devolvía los anteriores.
¿Quién se los proporcionaba?
Mi familia y mis amigos Barral, Sacristán, Ferrater, y
otros... Tenía tiempo de leer libros de gran calado,
extensos...
¿Cómo sabemos que un libro es
bueno?
Si su autor te transmite una visión del mundo peculiar, y
lo logra mediante el estilo, la forma. La forma como fondo... La
mayor parte de los escritores no lo consigue ni lo conseguirá
nunca. ¡Así son las cosas!
¿Qué
consejo daría a un joven escritor?
Fíjate en el escritor que más te guste y pugna por
escribir mejor que él. ¡Si fracasas, que el fracaso
contenga grandeza!
Usted podría haber escrito
más...
Quedaré como el hombre que podría
haber escrito más. Los de mi generación dilapidamos
tantas horas y energías en agitación
político-intelectual en la clandestinidad...
¿Se
arrepiente?
Hubiésemos sido más útiles
a nuestra colectividad dedicando ese tiempo a nuestra actividad
creativa, intelectual o artística.
¿Le
parece haber perdido el tiempo?
Me parece que la vida es
un complot para evitar que hagas nada de provecho.
¿Por
qué lo dice?
Obligaciones, compromisos, reuniones,
llamadas, citas, comidas, distracciones... Al final, todo te
emprenya. Deseas algo que, a la vez, no te concedes. Yo no he sido
capaz de liberar tiempo para mí. Y queda cada día una
sensación de vacío, de inutilidad...
Lo
decía en su dietario de 1973. ¿Y hoy?
Se ha estabilizado esa sensación: señal de
claudicación total. La vida no tiene demasiado sentido, así
que mejor estar ocupado...
¿En qué?
Todo
lo que hacemos no son más que tentativas de evasión de
la realidad. A unos nos ha dado por la cultura. A otros, por el sexo,
la droga, el alcohol o lo que sea. O por todo a la vez, como a mi
amigo Ferrater... ¡Da igual! Son pequeñas
satisfacciones, refugios ante lo inclemente que es la vida.
Su
amigo Ferrater se suicidó.
Es que el suicidio es
la evasión total, definitiva. ¡Le tengo absoluto
respeto! Me niego a escrutar las supuestas razones de un suicida:
sólo a él le pertenecen, y es imposible que nosotros
podamos dilucidarlas.
Pese a todo, ¡la vida es
interesante!
La vida es un sinsentido. Es extraña,
no se entiende. De niño vi a unos tipos sacar imágenes
de una ermita y quemarlas. No entendí lo que vi. Y aquella
primera sensación de extrañeza la he tenido ya siempre.
¿Y qué me dice de tanta gente buena que hay
en el mundo?
Esa bondad aislada no compensa una fuerza
que atraviesa el mundo: el mal. Como explica Isaiah Berlin en El
fuste torcido de la humanidad, algo no ha funcionado en la humanidad.
Todos lo sabemos, por mucho que intentemos disimular.
¿Cuál
ha sido su estímulo para vivir?
Intentar lo
imposible. Hacer algo que esté más allá de tus
posibilidades. ¡Ese es el único estímulo posible!
El resto es irrisoriedad vegetativa. Haz: haciendo, te haces.
¿Con
qué éxito?
Yo he combatido el
sentimentalismo cósmico, toda fidelidad inmutable a personas,
hábitos, objetos, ideas, pensamientos... Propugno una ética
de la infidelidad: pese a mi escepticismo, yo quiero participar del
devenir del mundo, y eso exige evolucionar.
¿Ha
roto con amigos, ideas, cosas...?
Sí. Y es
doloroso. ¡Pero hay que hacerlo! Lo que se acaba, se acaba. Con
todo respeto para el dolor de las personas: el dolor es componente
insoslayable de la vida.
Castellet, convendría
alegrar esto...
Es mejor saber que las cosas son así.
Yo acepto, para empezar, que el inconsciente está ahí,
que es un conglomerado de fuerzas no racionales que me impele a hacer
ciertas cosas, convénganme o no.
¿Se ha
psicoanalizado?
Lo pretendí a los 47 años,
en 1973, pero un amigo psiquiatra me aconsejó que, a esa edad,
era ya preferible dejarlo correr: me advirtió que toparte a
esas alturas de la vida con tu catástrofe interior... puede
empujarte al suicidio.
Vaya, acabo de llegar a esa edad,
así que mejor lo dejo correr, ¿no?
Sí.
Vaya haciendo cositas, esas pequeñas satisfacciones... Haga lo
que haga, el mundo seguirá yendo mal, ¿eh? El mundo
siempre va mal. Siempre. Pero va.
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