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Perrilleros sin causa

Categoría: Testamento literario de un condenado a vida

1 Enero 2006

CAPITULO XXII

Y aplacaré con mis sentidos la espuma de todos los océanos, y conquistaré el pensamiento de ida y vuelta, respondiendo así a la llamada que incesantemente estremeció el sendero en el que resistieron hasta el fin los colosos que siempre estuvieron junto a tí, siempre fueron indiferentes a nuestras miradas y nosotros a sus suplicas, y entonces sin buscarse se encontraron los incesantes y los siempre estremecidos, ellos y sus incoherencias plagadas de extrañas lógicas, los colosos abrieron paso derribando montañas y humillando al tiempo, la vida se detuvo y el caos se sentó bajo el baobab seco de vida, a la luz y sombra de ambas lunas y meditó sobre su destino, una nueva lengua fue creada para tal fin, se invocaron a los vigilantes y se abrieron las puertas, los dioses fueron libres al fin, y abandonaron a sus creadores, que calamidades inundaron entonces el destino de los hombres, los extremos se hermanaron y todos los paralelos se cruzaron en el tercio inferior del sexo, ese provocador de furias y calmas, de humedades con aromas que aniquilan tu propio ser, ese sexo que se penetra a si mismo, y llena de orina los paladares más sibaritas, allí se lamentaron y corrieron ríos de lagrimas, los pensantes, las bebedoras, los impasibles, los ilustres, las amadoras, los cientos y las legiones con arietes invisibles rompieron las puertas y destronaron al pacificador de todos los mundos, que implorando clemencia para ellos fue a desaparecer, requisito indispensable para la no desintegración fue aumentar las cadenas, no hubo otra forma, había que sobrevivir a cualquier precio y se antojaron ligeras y suaves como la seda importada desde el inmediato pasado por el último aclante, ese fue el segundo tributo, y tal vez un impulso, tal vez un hachazo en la sien, o un abrazo sin calor, una gota de agua que cayó al revés, nunca lo supisteis pero las grietas se hicieron simas y el frío y el calor y la vejez y el dolor y los patriotas inflados y pirotécnicos que ladran sus himnos al menos de dos en dos, las campanas enmudecieron sin tener corazones que las escucharan y las cabezas decidieron interponerse al vuelo de piedras moldeadas a su suerte, cráneos fracturados llenando de nada su vacío, hacia atrás y hacia delante, hacia atrás y hacia delante, el tiempo comenzó a oscilar, cada vez más rápido, más rápido, hasta que el pasado y el presente y el no futuro, se fundieron en algo que vino a llamarse instante, y este se hizo eterno, los ríos se detuvieron cuando el último tricerebrado que conservaba algo de su antigua cordura lanzó la última flecha que daría doscientas quince vueltas al planeta oculto, atravesando sin piedad ni pasión la carne que dejó de estar viva cuando vio la luz, después de haber resucitado transformada en la negación de la negación, sin que por ello fuera cierto lo posible o invisible lo inabarcable, pero esto ya se sabía, no se desintegró lo suficiente esta realidad para que fuera palpable e irreconciliable consigo misma, sospecharse a si misma, ese fue el milagro que valió se le otorgara el privilegio de dejar de sentirse, pensamientos enfundados en apariencias de de saber y el mejor amigo del sabio de sabios ese que aún no nacerá, el mejor amigo del posthombre nunca dejó de ser sus propias manos tocando y moldeando el aire, implorando con las puntas de los dedos a los descendientes del agua y el fuego que no vean la cegadora luz de los campos esterilizados por el sudor, campos sembrados de uñas arrancadas por bocas sin nada que decir, absorbidos por el único y suficiente tentáculo del dios que hace falta, soñándonos en la propia irrealidad y cuanto más despertemos menos irrealidad y más huesos astillados, cajas de caudales llenas hasta reventar con pecosas pelirrojas tatuadas y blasfemas, diosas infernales, objetos de temor y deseo, todas las madres una vez lo fueron, se les infló el abdomen, un terror que latía muy dentro, después engordaron a la par el terror y su madre, muerta ya, canibalismo decreciente y a la inversa, la diosa fue crucificada, y se hizo madre, lo podemos llamar amor, es lo menos insensato, lo contrario es penosamente insoportable, todo colgado, aspirando sensaciones y expirando humus cristalizado, las parejas estampadas sobre imposibles sufrimientos, sobre colores sin forma y casi sin darnos cuenta una pausa, una tregua en esa paz inerte, paz habiendo desconocido la guerra, flotando en el aire fragmentos capricornianos divididos y esparcidos por las memorias sin estructura básica, ni reciente y acaso tenía importancia, cualquier consideración superlativa buscaba un fondo donde caer, y nunca faltaron, y el desbordamiento simultaneo provocó un epilogo alterado, con principios alternativos depositados bajo capas de escamas y de deseos sin voluntad, ni sustento en el placer, pero con volúmenes cósmicos concentrados en cabezas de aguja, suave y con características alteradas como algodón empapado de sangre, así es cuando lo posible es probable y va marcha atrás, retrocediendo hasta la matriz que lo engendró en una furiosa tarde de primavera de abandono y de miedo a la soledad, siempre reclinada sobre si misma y bajo los efectos narcóticos de cualquier exceso habitualmente localizado entre las piernas de las hembras de la especie ambulante, casi siempre esquivas y desesperadas, bebedoras de la vida entregada por sus atormentados buscadores, revisan tus ojos y deciden si eres digno, o solo un recluso de la autosatisfacción, un frenético chillido en clave de si y todo siempre en el reposo que otorga el pretérito, facilitando los cambios de piel, justificándolos en el ahora y preparando otros cuerpos para el mañana, que nunca existirá, siempre será ahora durante ese instante y ya fue ayer otra vez y para siempre, de esta forma solo el pasado será eterno, ¿acaso es posible representarlo de otro modo?, únicamente recociendo el congreso sistemático de los descendidos, invitándoles a saltar de nuevo a su propio espacio, diseñado para la ambigüedad y por tanto para la polivalencia disparatada, sin esperar a ocupar el nuestro a cambio de tanta generosidad, son rasgos fundamentales para ir paso a paso tras las revisiones metódicas del enjambre ideado por los guerreros reconciliados bajo los dispares y concretos aspectos del maleficio primitivo, el que lanzó el dios que después aniquilaron y no se pudo retirar, repartido por igual entre las individualidades y modulados y amplificados en la medida justa por los ingenieros que sufrieron por ello las amputaciones y tendieron los cables de acero entre nosotros y sus entrañas, siempre son señales de frecuencias extremas, delicadas, lanzadas a intervalos instantáneos, aún cuando dejemos de nacer y morir seguirán recorriendo lo universal para retroalimentarse y así permanecer desde y hasta siempre bajo su propia conciencia, entonces llegará el momento de poner, una vez más, punto final a mi imagen, será lo menos sensato que nunca haré, pero sin no tampoco lo será, es justo que lo provoque aquí y ahora, antes de que sea ayer, entonces todo esto arderá de nuevo, solo el fuego se elevará y las cenizas caerán pesadas aplastando bajo su peso los restos de mi, es tiempo de que cada uno invoque la suya y la licue a cierta altura sobre su cabeza, será un tótem creciente de granito flotante, o no será.

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12 Diciembre 2005

CAPITULO XXI

Llega un momento,
En el que el miedo huye de si mismo,
En el que solo queda el odio y la impotencia,
En el que el dolor se hace compañero de una vida demasiado larga ya,
En ese momento la soledad deja de ser un castigo,
Y se convierte en tu bendición,
Ese día ha llegado para mí,
Cuidaros de estar a mi lado,
Cuidaros,
Porque nada tengo ya que perder.

No hay reposo para aquel que alcanza el éxtasis
Con la morbosa danza de lo que pudo haber sido y no fue,
¡Locos!
Que recordáis aquello que nunca hicisteis
Y os arrepentís de ello.

¿Qué destino le espera a aquel que
No siente el propio dolor
Pero padece todo el ajeno?
¿La locura sin remedio
O el cielo?

¿Qué negra suerte me espera en ese cruce de caminos?
No temo caer,
Solo temo perderte,
Continúo adelante,
Nadie dirá que me eché atrás,
Nadie dirá que no luche por tenerte,
Nada ha cambiado,
Ahí encuentro un cruce más,
¿Mala fortuna
O me sonríe el destino?
Cuando llegue al final de mi camino,
Allí estará esperándome,
Sonriente,
La muerte.

El hambre,
La peste,
La guerra
Y la muerte,
No eran suficientes,
A ellos se ha unido un nuevo
Y más terrible jinete,
Que desencadenará al fin
El fin.
Este nuevo jinete cabalga
Un caballo que él mismo ha domado.
Conoce su futuro,
Tiene miedo,
Pero desea perecer,
Y no sabe el porqué.
Este último jinete tiene nombre,
Todos lo sabemos,
Es el hombre.

No comprender es malo,
Pero ser un incomprendido puede ser aún peor.

No se si estas cosas las viví, si las soñé o si alguno de esos malditos dioses que pululan y reptan por el infierno este que llamamos tierra y se alimentan de las almas de los engendros que la habitan, soy uno de ellos me temo, digo si tal vez uno de esos dioses me las reveló durante unos de mis viajes a otras dimensiones, esos viajes causados por la ingesta de drogas y alcohol, no le se, el caso es que aquí están, a mi me sirvieron para desconocerme aún más, algunas veces, otras para saber de mi mismo, otras para quererme muerto y otras para sentirme vivo, ahora que mi fin se afortunadamente se aproxima, hagan ustedes lo que crean oportuno con todo esto, quizás sirva para algo, o quizás para alimentar el fuego de alguna chimenea durante el crudo invierno que se avecina una vez más.
Bueno, me he puesto un tanto melodramático, mejor corto por unos momentos el relato, para después continuar con mis peripecias, les adelanto será algo más alegre, no faltará desde luego algo de sangre, no se preocupen, se lo que les gusta, a pesar de que lo niegan con esas cabecitas las dilatadas pupilas de sus ojos les delatan, un momento por favor, un momento para ordenar mis ideas, aclarar ideas e intentar recordar y reconstruir un borroso pasado.

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27 Noviembre 2005

CAPITULO XX

Estaba yo sentado en la parada de autobús a mi diestra una niña pequeña que chupaba libidinosa su dulce y colorada piruleta, a mi siniestra dos bondadosas monjitas que conversaban alegremente con una tercera que estaba en pie, yo cabizbajo, mi única compañía mis pensamientos, mis sentimientos, una pasividad absoluta ante lo que me esperaba de tal forma que la sensación de tranquilidad era infinita, habían pasado ya cientos de autobuses, alguno de ellos quizás dio la vuelta al mundo varias veces cogiendo y dejando en su recorrido cuerpos y almas y ninguna semejante a la mía, tenía la ropa sucia, la cara sucia y las manos sucias, nadie me miraba, nadie excepto la niñita, ella con asombro y con una maliciosa e inocente sonrisa y su puerca mama con el rabillo del ojo izquierdo con asco, mirando un chicle pegado al suelo con la huella de un zapato estampada en él para la posteridad, entonces vi dos pares de botas, botas negras, botas duras, bien lustradas, botas con caras y huesos doloridos grabados en el cuero, botas de dos policías, estaban frente a mi, me habían descubierto, alcé la vista, me miraban con una mezcla de odio y miedo, peligrosa combinación, como un relámpago saqué de mi manga la navaja de barbero que tenía, la abrí y de un solo y certero tajo rebané el pescuezo de uno de ello, se echó la mano a la garganta, intentaba gritar pero solo lograba dejar escapar una especie de sonido gutural de agonía, la sangre resbalaba, se escapaba, y con la sangre se le escapaba la vida, calló de rodillas, y así se quedó, de rodillas, apoyó la cabeza en el banco, un reguero de sangre se deslizó suavemente hacia la alcantarilla y allí se perdió, mientras tanto el otro policía intentó echar mano de su pistola, ¡zas! Le corté los tendones de su mano derecha, aulló de dolor, otro golpe, un surco se abrió desde la comisura de su boca hasta la oreja izquierda, ahora eran sus ojos los que aterrados gritaban, una última incisión, con calma, de un lado a otro de la garganta, se desplomó y cayó todo lo largo que era de un lado a otro de la parada de autobús, había convertido esta humilde parada de autobús en un campo de batalla, en un matadero, en un lugar de peregrinación, y se acabó, cerré la navaja, me senté de nuevo en el banco, al lado de la cabeza del policía ya muerto, miré al suelo y el chicle seguía allí, casi cubierto por un charco de sangre y empecé a imaginar la cara, la boca, si tenía caries, si era hombre o mujer, mujer supongo el chicle era de fresa, de la persona que lo había mascado, saboreado y escupido mientras esperaba al autobús. Los gritos de una monjita me despertador de mi letargo, la odié por eso, las monjitas, las monjitas que escena tan admirable, las tres de pie, una mientras se tapaba las orejas con sus manos gritaba, otra tapaba con fuerza su boca para no gritar y la tercera tapaba sus ojos, como los tres monos esos, ya saben, no veo, no oigo, no hablo, casi me dio la risa cuando la que tenía tapados sus ojillos mientras retrocedía no vio acercarse al autobús y fue arrollada, la que tapaba su boca se desmayó con tan buena suerte que se rompió la crisma con el borde del banco, la que tapaba sus oídos se meó encima, y su santa meada se mezcló con la sangre de los dos policías, y yo allí sentado, viendo y gozando de este docudrama a cámara lenta, me acordé de repente de la tierna niñita y su piruleta, me giré y allí seguía, chupa que te chupa, con esos ojillos vivos, con chispa, con una maldad que casi me asustó, que casi me enamoró, su madre estaba como atontada, los ojos abiertos, la boca abierta, no movía ni un músculo, a punto estuve de liquidar a la madre y fugarme a algún país multicolor con esa pequeña zorrita, pero las sirenas de la policía hicieron de resorte, me levanté, le di un tierno beso en la boca a mi pequeño amor, con lengua y todo, quería saborear esa mágica piruleta, y me fui andando calle abajo con las manos en los bolsillos, silbando el bolero ese de “somos novios”, ya saben ese que dice:
Somos novios
Pues los dos sentimos mutuo amor profundo
Y con eso ya ganamos lo más grande
De este mundo
Nos amamos, nos besamos
Como novios
Nos deseamos y hasta a veces sin motivo y
Sin razón, nos enojamos
Somos novios
Mantenemos un cariño limpio y puro
Como todos
Procuramos el momento más oscuro
Para hablarnos
Para darnos el más dulce de los besos
Recordar de qué color son los cerezos
Sin hacer mas comentarios, somos novios
En fin, a veces me pongo de un romántico, de un sentimental que me hace dudar de quién o qué soy, aunque es extraño, se puede dudar de alguna certeza y sobre estas y otras cuestiones yo no tengo ninguna por lo que no hay tampoco motivos de duda, no se si me explico, ¿no?, es igual, yo tampoco me entiendo.
Dos calles más abajo, pare un coche, agarré del cuello al conductor, suerte para él que no ofreció resistencia, me fui al barrio de los traficantes y las putas, ese que hay en todas las ciudades, ese que nadie ha visitado pero que siempre esta lleno de gente, como que no tenía dinero, pague trece gramos de cocaína con los servicios de mi navaja de barbero y emprendí camino hacía el final.
Resumen de esta jornada: dos policías muertos, dos monjas muertas, un amor mágico, un coche robado, cuatro camellos muertos, un colocón de campeonato, una furia desbocada y sin sentido en busca de nada. ¡Buen viaje! Me desee a mi mismo.

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22 Noviembre 2005

CAPITULO XIX

Dios y el Diablo
Van juntos al teatro
• ¡Dios ha muerto!-Satanás
• ¡Te equivocas!-Dios
• ¿Me equivoco? ¿Quién osa contrariarme?
• ¡Yo mismo, Dios!
• ¿Qué dios eres tú?
• ¡El Dios de los hombres! Y tú ¿Qué especie de diablo eres?
• ¡El único!
• ¡Falso! Hay tantos diablos como hombres
• Y tantos dioses como hombres también
• Ah, el hombre, mi más hermosa creación
• Mi más terrible creación
• ¡El hombre es nuestro hijo!
¡Y nosotros somos su más fantástica creación!- Dios y Satanás
• Soy su padre y soy su hijo-Dios
• Soy su padre y soy su hijo-Satanás
• Debemos amarlo
• Debemos aterrorizarlo
• ¡Nos necesita! ¡Le necesitamos!-Dios y Satanás
• ¡Dejemos de pelear por el hombre!
Nuestro único enemigo es el hombre.
Sin él no somos nada-Dios y Satanás
• ¡Castigo!-Diablo
• ¡Recompensa!-Dios
• ¡Domemos al hombre!
¡Eternos y todopoderosos!-Dios y Satanás
• ¡Alto perros! Os he descubierto
• ¿Quién eres?- -Dios y Satanás
• ¡El espacio!
• Somos inabarcables-Dios y Satanás
• ¡El tiempo!
• Somos eternos-Dios y Satanás
• ¡La vida!
• Yo soy la vida-Dios
• ¡La muerte!
• Yo soy la muerte-Satanás
• ¡El conocimiento!
• No nos puedes saber, ¿cómo saber lo que es y no es al mismo tiempo?-Dios y Satanás
• ¡El único hombre!
• Si, tú eres fuerte, pero eres uno y nosotros somos todos los que fueron, son y serán, todos juntos y todos por separado. -Dios y Satanás
• ¡Vendrán más como yo!
• Y seguirán siendo uno, todos acabarán con uno, en nuestro nombre. Te contaremos un secreto solo llegarán hasta aquí los que no nos amen y no nos teman-Dios y Satanás
• ¿Pero no os importa el hombre?
• ¿Al hombre le importa el hombre? ¿No los ves destrozando a ese, a ese otro, y a aquel?, destrozando por nuestro favor, destrozando por el poder sobre otros hombres, destrozando por destrozar, destrozando siempre a otros hombres.
¡No al hombre no le importa el hombre!
¡Solo le importa él mismo!
¿Debería importarnos a nosotros?- Dios y Satanás
• ¡A mí me importa el hombre!
• Por eso eres el único, un desterrado. Ven siéntate a nuestro lado y goza del espectáculo, ya va a empezar. -Dios y Satanás
• ¿Qué clase de dios eres tú, qué clase de diablo eres tú?
• ¿No lo sabes?, nos creasteis a vuestra imagen y semejanza. Ven y siéntate aquí en medio, este sitio está reservado para ti, siéntate y mira, va a empezar la función, observa como apalean a ese infeliz, como lo torturan, como lo mutilan y dan gracias por ello, es un espectáculo digno del hombre, lo aman y lo aniquilan, ¿qué opinas ahora de tu hombre?, el espectáculo es siempre igual, ríen y lloran, lloran y ríen siempre por la misma cosa: por ser como son, por ser hombres nada más, demasiado humanos. Nosotros odiamos y amamos al hombre en la medida que el hombre se odia y se ama a si mismo.
¡Juntos de la mano Dios, el hombre y Satanás!
¡Así sea!
Pero basta de charla y disfrutemos con la función -Dios y Satanás
El mundo
La centrifugadora sigue en marcha
En fin queridos amiguitos, mientras dejamos a los servicios de limpieza que recojan un poco los desperdicios que han quedado tras el apaleamiento de San Venancio, San Zurullo ya es historia como todos sabemos, poca mugre ha quedado, todo hay que decirlo, la gente se ha ido llevando trozos del cuerpo de nuestro amadísimo San Venancio para conservarlos en formol como reliquias, los creyentes para adorarlos y los no creyentes, a la espera que se revaloricen, para venderlos, algunos se han llevado dedos, otros una oreja, otros pedazos del intestino grueso, los menos afortunados pedazos del intestino delgado, un desgraciado intentó llevarse el corazón y fue terriblemente golpeado por nuestro amigo el parao ,que logró al fin hacerse con tan preciada víscera, total que del cuerpo poco ha quedado, tanto es así que tuvieron que quemar apenas un par de coches y una tienda de productos dietéticos junto con los pocos despojos del cuerpo para completar el ritual de apaleamiento y quema del santo, bueno como digo, en tanto los eficientes trabajadores del ayuntamiento a base de manguerazos limpian las calles de sangre y los agradecidos feligreses se retiran a sus casas o a los bares, en el mundo, que aunque algunos no se lo crean es muy grande y gira y gira, pasan muchas cosas, como por ejemplo:

 Un payaso en plena actuación en la pista central del Circo Fulminante ha muerto de un ataque al corazón producido por una sobredosis de cocaína.
 Un acontecimiento nacional: una señora ha parido una camada de siete hermosos retoños y todo en riguroso directo.
 Un par de políticos se han repartido el mundo: tú estas allí y yo aquí. No se sabe bien si al este o al oeste, o al norte o al sur.
 Unos científicos han dado día y hora para el fin del mundo.
 Otros científicos han demostrado matemáticamente que dios no existe.
 A un hombre le han descubierto en el ombligo un tumor tan grande como la cúpula de la capilla sixtina, dentro del mencionado tumor contenía un universo paralelo de considerables dimensiones, eso si con mojones y todo para no perderse.
 Han muerto doscientas cincuenta y cinco mil cuatrocientas veintiséis personas todas ellas de pena.
 Muchos se acuestan a dormir.
 Otros tantos se levantan.
 Los enamorados se dicen: te quiero.
 Los desenamorados hablan con los abogados.
 Los niños juegan a ser mayores.
 Los mayores dejaron de jugar hace mucho.
 Un niño muere de hambre, mientras un cerdo cuenta sus monedas.
 Hay un canal nuevo de televisión.
 Un periodista de investigación buscando en la basura encuentra un tampón usado de una famosilla (autentico, contrastado por la prueba del ADN), ahora lo subasta, la puja alcanza cifras astronómicas.
 Otro niño muere de hambre.
 Estalla una guerra entre los rubios y los morenos, cada uno exige sus legítimos derechos.
 Se prepara otra guerra ente los de aquí y los de un poco más allá.
 Manifestaciones en todo el mundo pro-derechos humanos.
 Inventan algo milagroso: una crema de estas rejuvenecedoras, te la pones y vuelves al útero de tu madre; esta causando furor.
 Un tipo ha completado la vuelta al mundo de rodillas, en calzoncillos y fumando en pipa; ha sido inscrito en el libro ese de los records. Toda una hazaña.
 La luna ya tiene propietario: un magnate del petróleo.
 La lotería ha hecho felices a unos cuantos y los demás continúan siendo unos pobres desgraciados.
 Menos mal han sacado un nuevo modelo de móvil, el mío estaba ya viejo, tenía mes y medio.
 Cuatro niños mueren de hambre.
 Aplastante victoria del equipo visitante, en la final de fútbol, ciento veinte mil personas enfurecidas provocan una carnicería.
 Organizaciones gubernamentales a nivel mundial firman los derechos básicos de todo ser humano, el principal derecho es el derecho a poder reclamar sus derechos.
 Esta lloviendo y personas sin hogar y otras sin paraguas se están mojando.
 La canción de moda: La gorda recauhutada ¡como baila la salsa!
 Uno dice si, otro dice no, Los dos tienen razón: son políticos. ¿Será posible?
 Ha llegado la primavera.
 Abajo es otoño.
 Una pareja febril se devora a besos, con preservativos en las lenguas.
 Suben los precios en medio mundo.
 Bajan los salarios en el otro medio.
 Hay un equilibrio silenciado: para que haya un rico debe haber mil pobres.
 Unos amigos arreglan el mundo desde la barra de un bar.
 Un hombre mata a su mujer.
 Una fiesta de cumpleaños.
 La bolsa ha subido, más millonarios, muchos más pobres.
 Se descubre al antepasado del hombre: un primate que sabía álgebra.
 Un estudio, después de cientos de miles de encuestas, demuestra que los hombres y las mujeres pensamos diferente.
 Otro estudio patrocinado por una prestigiosa universidad: comer mierda produce rechazo social.
 Un nuevo mesías televisivo lleva recaudados tropecientos mil millones.
 Un loco con un subfusil, que dice ser dios, mata a catorce personas en un supermercado.
 Atasco en la carretera.
 Aquí brilla el sol, allí llueve.
 Un perrito vestido de frac baila un vals, ¡que mono!
 Un niño se ha suicidado: sacó malas notas en el colegio.
 Se ha estropeado un coche y la grúa no llega.
 Un nuevo análisis a la sabana santa dictamina que Cristo era homosexual, por algo que de no se que de las caderas. ¡Pos muy bien!
 Dos viejos amigos se encuentran después de mucho tiempo y descubren que a pesar de cuanto han cambiado parece que fue ayer.
 Un hombre muere al salvar a otro a manos de un tercero.
 Un niño está naciendo ¡ahora!
 Hoy estrenan doscientas cincuenta nuevas telenovelas.
 Y se publican dos mil trescientos catorce nuevos libros.
 Y se filman mil trescientas ocho películas porno.
 Y sube el pan.
 El autobús de línea va con retraso.
 Tu padre llega, otra vez, borracho a casa.
 Elvis la pelvis ha reaparecido, ¡si!, lo han visto dirigiendo una expedición por la selva amazónica, en busca del elixir de la eterna juventud, encabezaba un grupo de jovencitas obesas.
 Envían un cacharro al espacio sideral para averiguar los orígenes del universo conocido y a ver si de paso descubre otros nuevos universos donde poder mudarnos.
 Presentan el último nuevo logro de la técnica: un robot que toca una armónica y además tiene swing el jodido.
 Se han extinguido otras dos especies de animales.
 Anuncian que la obesidad es una epidemia de incalculables proporciones en el mundo civilizado, por supuesto con un coste económico desorbitado.
 Otro niño muerto de hambre.
 Sacan al mercado unas galletitas con fibra, son para cagarse de los resultados que ofrecen.
 Desfile de las fuerzas armadas, exaltación patriótica en una de las naciones más pobres del mundo.
 Los modernos hablan de revoluciones pasadas.
 Tribus urbanas alternativas con la panza llena reclaman sus derechos.
 Todo el mundo reclama sus derechos, están en su derecho de reclamar.
 Una mujer canta una canción de cuna a su bebé.
 Un artista revoluciona la escena cultural: reparte condones usados vestido de sacerdote en barrios marginales y anima a que los masquen como si fueran chicles, va escoltado, eso si.
 El imputado ha sido absuelto.
 Estaban fuertes los garbanzos hoy, pero que ricos, me voy corriendo a un ascensor.
 Esterilizaciones en masa en las zonas más deprimidas del planeta, de esta forma tan original se intentará erradicar la extrema pobreza.
 Dos gorriones hacen el canelo detrás de una minifalda.
 Todo esto pasa además de lo que estás haciendo tú ahora.
 Montones de gente no hacen NADA.
Mientras tanto el Apóstol despierta de un hermoso sueño, se quedó traspuesto en la barra del bar, José conversa con Maria, el hombre invisible sigue ahí inmóvil, el parao, de mala gana, le esta haciendo un apaño a su mujer, cinco minutos en el infierno para él, el Hombre esta en el congelador, su cuerpo de un color entre amarillo y amoratado, Macario en el psiquiátrico, Pedro y Pablo en sus casas viendo la televisión, la puta en cuidados intensivos, el enamorado masturbándose mientras piensa en su amadísima y prepara la horca con su cinturón, Jerónimo tomándose una copita de coñac mientras Cándida llora desconsolada encerrada en el water, San Venancio, antes el padre Venancio, anda cuarteado y repartido entre los feligreses, Dios y Satanás jugando una partidita al mus, el mundo se está mareando de tanto dar vueltas y Jesús vuelve del trabajo.

Jesús
Un día menos
Vaya mierda de día he tenido hoy, doce horas trabajando, se han estropeado dos máquinas y me he puesto perdido de aceite al arreglarlas, el encargado todo el día detrás, que si corre, que si espabila, que si no llego a la producción, que por supuesto no he llegado, ¡faltaría más!, la madre que lo parió, estos perros que casi no saben leer y escribir a la que les dan un poco de poder se creen mejores que uno, eso si en cuanto viene alguien que esta por encima de ellos entregan su culo bien lubricado, que asco, que poca dignidad, en fin, para colmo de males a la hora del almuerzo va y me pilla con la cerveza, que me van a abrir un expediente dice, por una jodida cerveza, ¿pero en que mundo vivimos?, ¿esto es democracia?, si no se puede beber ni una cerveza ya nada vale la pena. Los nervios de punta. ¡Que se jodan!
Menos mal, todo ha acabado.
Hasta mañana.
Bueno vamos a celebrar el día de San Zurullo.
• Pepe una cerveza, de momento.
Me voy a inflar, vamos hombre, ¡a mi me van a prohibir beber cerveza!, lo que me faltaba por oír, me paso el día trabajando y me vienen con esas, ¡pues de eso nada!
• Pepe otra cerveza y no te vayas lejos.
• Tranquilo chaval tengamos la fiesta en paz.
• Claro que vamos a tener fiesta, pon otra cerveza al Apóstol que invita mesié. Y tú y la María lo que queráis.
• Mariaaa, ¿quieres algo? Invita Rockefeller, ¿y a ese de allí no le invitas?
• ¿A quién? Menos cachondeo Pepe, que vengo muy quemado. Bueno y ¿qué tal por aquí? ¿cómo ha ido el día de San Zurullo?
• Todo tranquilo, pero ahora ya no es el día de San Zurullo, se ha cambiado por San Venancio, el año que viene ya veremos.
• ¿San Venancio? Que más da. Pues yo ni te cuento.
• Mejor.
• Deja al chaval tranquilo Apóstol, ¿no ves que esta cansado?
• No estoy cansado, estoy arto.
Arto de trabajar, arto de la rutina, arto de la gente que me rodea, arto del mundo y arto de mi mismo, ¡estoy arto de todo!
Me voy a emborrachar joder, y mañana despertarme será peor que hoy, solo pensar en la resaca que tendré ya me duele la cabeza, pero me da igual.
• Pepe, otra cerveza para desintoxicarme de esta vida.
• Así se habla muchacho, ¿no le invitas a otra a tu amigo el Apóstol?
• Pon otra para mi amigo.
Joder, no he comprado leche, ni pan, ni he puesto las mil lavadoras que tengo que poner, no tengo ropa limpia y me parece que tampoco me quedan calcetines y calzoncillos, está la cosa muy mal, si señor, muy mal, ahora eso si, las birras que no falten.
Pero a tomar por culo, paso de agobiarme, hoy es San Zurullo y hay que celebrarlo, bueno San Zurullo no ahora es el día de San Venancio, como cambias las cosas, pero claro yo incomunicado durante doce horas en esa mierda de fábrica, ya puede empezar la guerra o haber una invasión extraterrestre que yo ni me entero, jajaja, pero ¿para qué? total todos los días lo mismo, me se las noticias de memoria, me se hasta las noticias que serán noticia dentro de un mes ya me las conozco, así que imagínate.
• Muchacho, mírame dentro de este ojo.
• ¿Se te ha metido algo Apóstol?
• ¡Mira!
Coño, ¿esto qué es?, voy a toda velocidad, casi me mareo, hay nubes, a toda ostia voy, ahora bajo, esto es el pueblo, si, es el pueblo, ha cambiado, la plaza, la iglesia, el colegio, joder el bar de Pepe, ahora es un restaurante chino, que asco, me enferman los restaurantes chinos, la fábrica, mira al cabrón del encargado allá arriba mirando toda la planta, ya baja, va hacia ese chavalote que esta de rodillas, esta hecho un desastre, lleno de aceite arreglando una máquina, ostia, ¡si el encargado soy yo!, y le estoy gritando al chaval que está en el suelo, no puede ser, el muchacho se levanta, levanta la mano y me hunde en la cabeza una feroz llave inglesa, he caído al suelo como un muñeco de trapo, ¿pero? ¡Este tipo esta loco!, continúa machacándome la cabeza con la llave, será cabrón, vale que me mates, pero no me hagas papilla hombre, se va, se dirige a los lavabos, abre el grifo y se lava las manos chorreantes de sangre, se lava la cara salpicada de sangre también, se mira al espejo, ¡joder! ¡Pero si soy yo!
• Oye Apóstol, ¿de verdad voy a ser encargado?, ojalá, más de uno se iba a cagar, ya lo creo.
No responde, solo sonríe, le asoman los dos colmillos brillantes, da miedo a veces este cabronazo.
• ¿Quieres ver que hay en el otro ojo?
• Déjalo Apóstol, mejor ve al oculista. Pepe otra cerveza.
Bueno me tomo cuatro o cinco más y me voy para casa, a descansar, que mañana tengo que levantarme pronto y no quiero cagarla, mira que si de verdad llego a encargado, claro que espero no me hunda yo mismo una llave inglesa en la cabeza, no sería muy simpático, no.
¿Qué hace Pepe? Está hablando con una copa vacía y la María le mira espantada, el personal está cada día peor, vaya tela.
• Pepe, ¿qué haces hombre?
• Ven a ayudarme que este no responde, hace horas que está aquí sin moverse, a ver si la ha palmado.
• ¿Quién?
• Este, ¿no lo ves?
• Déjalo José, déjalo ya por favor, me estás asustando.
• Ven María ayúdame, que se cae.
• Pepe, aquí solo estamos nosotros.
• ¿Pero qué dices chaval? Ven y ayúdame y tú María no llores.
• Pepe ¡no hay nadie!, estas hablando solo.
• María, díselo tú, dile que me ayude con este tipo. ¿María?
• José, José, ven conmigo, deja ese trapo y ven conmigo por favor.
• María, díselo, dímelo, dime que aquí hay alguien.
Joder como se está el patio, Pepe está muy mal, ve fantasmas, mierda, ¿qué hago ahora?, ¿qué le digo?, y a este cabronazo le están creciendo los colmillos, que mierda de tío ¿de que se ríe?
• Tranquilo Pepe, ya te ayudo, vamos a sacarlo del bar.
• ¡Quieto! No te muevas, ya despierta, ¿estás bien hombre? Si, bueno, menuda caraja, venga a casa, que es tarde, nada hombre no te preocupes, invita la casa, derecho para casa ¿me oyes? y a dormir, buenas noches.
¡Madre mía!, que espectáculo, la María se ha ido llorando al baño y Pepe se ha quedado quieto, completamente inmóvil, con un trapo en las manos, mirando nada, pobre hombre, ha perdido la cabeza del todo, está ya muy mayor, debe ser la edad.
• Pepe ya no está con aquí, se ha ido con los fantasmas, se ha ido para siempre.
• ¡Cierra la boca Apóstol!, Pepe, Pepe, oye una cerveza.
• ¿Eh?, ¿una cerveza?, si.
• ¿Estás bien Pepe?
• Si, todo bien ¿y María?
• En el lavabo, anda ve a buscarla.
Ya vienen juntos, de la mano, es un buen hombre este Pepe, está consolando a la María, la mujer se ha asustado al ver que Pepe perdía la cabeza, no se, no estoy seguro pero creo que estos dos son algo más que amigos, me alegro por ellos.
• Venga todo el mundo fuera se cierra el bar por hoy.
• ¿Qué te debo? Cóbrame lo de esta mañana y todas las cervezas.
• Ya pagarás mañana, estoy cansado.
• Como quieras, venga buenas noches y cuídate.
• ¿Y el Apóstol?
• Ha desaparecido el muy cabrón, solo queda su sombra.
• Pues su sombra a la calle también, el bar esta cerrado para las personas y para las sombras.
• Bueno, en fin, un día más.
• Un día menos.
Responde la jodida sombra deformándose, estirándose hasta oscurecer la noche, engulléndonos, engulléndose a sí misma, ocultando todo, hasta donde alcanza la vista y la memoria.
PLIN
¿Qué tal?, ¿qué les ha parecido?, ¿les ha gustado?, ¿qué significan esas caras de póquer?, ya veo ni les ha gustado, ni no les ha gustado, no han entendido ustedes nada, después de las tres primeras líneas dejaron de estar aquí y sus cabezas vacías se llenaron de pajarillos y mariposas revoloteando traviesas en un soleado jardín, con fuentes de colores y mancebos desnudos posando pelados granos de dulce uva en sus bocas, ya esto último no, no llegan ustedes a semejantes fantasías, son planos, inertes, cobardes, ¿Cómo piensan entonces juzgarme?, si no son capaces de entender algo tan simple, tan básico como una realidad distinta a la suya.

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4 Noviembre 2005

CAPITULO XVIII

UN DIA MÁS
Jesús
Gracias mamá
Umm! Joder, ya es la hora, hace frío, animo tío, arriba, venga, como te quedes dormido la has cagado, ya no te despiertas en seis meses, que van a decir en el trabajo? Otra vez tarde, que sea la última vez, venga que tenemos parada una sección, las máquinas dos y tres te están llamando a gritos, a ver como recuperas estos seis meses. A la mierda. El suelo debe ser de hielo, pero debo llegar al baño como sea, dios parece una misión casi suicida. Recapitulemos, son las seis de la mañana, eso ha gritado el maldito despertador como si fuera un energúmeno, así que debe ser verdad, hace frío, ya me lo he repetido mil veces, hasta mis huesos se han enterado, y me tengo que levantar, visto, he recapitulado y estoy como al principio, tapado hasta las orejas. Arriba de una vez. Y como un campeón me pongo a mear con los ojos cerrados, estoy hecho un hacha, si señor, este tipo de hazañas cotidianas son dignas de ser comentadas en las tertulias televisivas y publicadas en el dominical de cualquier periódico que se precie. ¿A ver abro un ojo o no? Venga si, se que la luz me va a hacer mucho daño, pero lo haré, debo hacerlo, tampoco es cuestión de poner todo perdido, y para completar la faena, me lavo la cara con agua fría, masoquismo en estado puro, destilado, quien puede ser capaz de tales crueldades consigo mismo sino alguien como yo, que le vamos a hacer, quiero pensar que así me espabilo, pero de eso nada es un shock pero a los dos minutos o menos vuelvo a estar dormido, todo el día estoy dormido, creo que llevo casi treinta años dormido, ¿treinta o trescientos? a veces de tan viejo que me siento no estoy seguro del todo.
Siguiente paso: vestirme, me rió yo de Ulises y su odisea, si lo comparo con esta triste aventura y la desdicha que me acompaña durante el proceso. Los calcetines ya me los puse, sino quien se atreve ir hasta el baño, vale que me castigue, pero no quiero morir, al menos no así, desnudo, congelado a medio camino entre mi cama y lo desconocido, ¿qué pensarían los que descubrieran mi cadáver? ¿Y mi madre que diría?, que extraña sensación, por eso siempre me pongo los calcetines, no hay mas que hablar, ¿el motivo de que no me vista antes de salir de la habitación? Pues no se, son este tipo de cosas las que nunca tienen una explicación razonable, ni siquiera una explicación no razonable, hay misterios que es mejor no desvelar.
Aquí es donde empieza la odisea y el drama, con estos pensamientos sentado en el borde de la cama, desnudo y con los calcetines puestos mientras se me cae el moco, a veces llego tarde al curro porque me disuelvo en el espacio-tiempo durante semanas enteras hasta que vuelvo a esta realidad y localizo en el montón de ropa, que cada noche acaba tirada en el suelo, los calzoncillos o slips como dicen los que están al día de estas cosas, claro que los míos deben ser calzoncillos y a veces degeneran a gallumbos, si, vamos no me cabe duda que todo va degenerando poco a poco, cuando los compré haceeee… mmm… ¿cuanto hace?, no me acuerdo, es igual, eran slips, después de seis meses pasaron a ser calzoncillos y hoy por hoy son gallumbos, en seis meses más: trapos de cocina, yo reciclo, a lo que voy, ¿qué hago me los cambio o no? Snif, snif, bueh, aun aguantan quince o veinte días más, total nadie me va a ver, entonces vuelven pensamientos sobre mi muerte y decido cambiarme, la buena de mi madre, nunca se sabe, venga que hoy va a ser un gran día, me cambio de calcetines también, a ver si por cambiarme voy a palmar, que absurdo, lo que me faltaba por oír, ¡¡y continuamos para bingo!!, claro que si, que no se diga, y toda esta ropa al montón de la ropa sucia, a ver que tengo en el armario, buscamos un pantalón, me digo a mi mismo, estoy optimista, radiante, eufórico, jajajajaja, me descojono de risa yo solo, toma ya, tranqui tío, centrémonos, el armario, el pantalón, este no, tampoco, este hace años que no me lo pongo fijo que no me cabe, debería haberlo tirado hace mucho, tengo que hacer limpieza y poner de paso un centenar de lavadoras, veo que no tengo muchas opciones, solo tengo una, el montón de la ropa sucia, mierda, mira que soy gilipollas, tan contento que estaba hace dos milésimas de segundo y ahora hundido en la miseria por un puto pantalón, lo de la camiseta y el jersey ni me lo pienso, a por el de ayer, doy gracias al creador todopoderoso por haberme concedido la gracia de tener un calzoncillo y unos calcetines en condiciones, de no haber sido así no se que hubiera podido hacer, menuda tremenda catástrofe de la que me he librado, el caos y recién levantado, casi nada, bien, bueno, ahora que estoy lúcido, si lucido, muy lúcido estas tú, me digo, vaya atorrante que estoy hecho, jajajaja, la verdad es que soy un elemento de cuidado, una calamidad, pero con estos golpes de suerte que hacen que no pierda del todo la fe en uno mismo, en cualquier caso revisaremos esta misma tarde como tenemos de surtido el cajón de calzoncillos y calcetines, soy valiente pero no temerario, no me la vuelvo a jugar, y esa lavadora va a echar humo, el montón de la ropa sucia y el de montón de la ropa muy sucia van a desaparecer por completo, hoy mismo, lo juro, hoy va a ser un gran día después de todo, punto y final, se acabo, bueno venga que se te hace tarde, espabila machote, me enfundo el pantalón, tiene un par de lamparones, pero bueno voy a currar no a la recepción de señor embajador, ¿o no? Además es un pantalón oscuro y si no te fijas no se ven las manchas y ¿quién es tan absurdo de ir fijándose en los pantalones de nadie?, yo desde luego no voy de este palo por la vida.
Levanto las persianas a ver si hace mucho o muchísimo frío, de noche no se ve nada, debe hacer muchísimo frío, una camiseta, de manga larga que abriga mucho, y el jersey. A desayunar, la nevera vacía, normal, la cafetera está en marcha, bien, la leche, joder si hay dos gotas en el cartón, ni para un cortao, paso, me voy a bar de la esquina, a por un café con leche y un par de sobaos, de paso que me preparen un bocadillo para el curro, el pan que tengo está mas seco y duro que la mojama, también normal. Nota mental: comprar leche, pan y unas birras.
Un café con leche y dos sobaos, le digo al José, el barman, o camarero, a veces me da por estas tonterías, del Bar Pepe, es un buen tipo, tiene mucha vida, muchos años detrás de la barra aguantando a toda clase de gente y sin perder la compostura, aunque se le ve cansado, nunca aprendió a hacer un buen café con leche, sabe raro, es un poco aguado y el café tiene cierto gusto a quemado, pero bueno a estas horas no hay nada abierto, me sabe a gloria la verdad, los sobaos son buenos todo hay que decirlo, estamos los mismos de siempre, yo al sobao y los otros al sol y sombra, hace frío.
• ¿Como va todo José?-le digo como cada día, hablar por no estar callado.
• Ya ves, aquí como cada día.
El tío me lee el pensamiento.
• Hace frío hoy, poca gente a estas horas.
• Estamos todos. ¿Hoy trabajas? Es San Zurullo.
• Pues si, me toca ir hoy y da gracias.
Este hombre es un fenómeno, tiene razón, estamos todos, los mismos personajes a la misma hora, los mismos ojos cansados de ver las mismas caras, la misma nada, son quince minutos de letargo frente al café con leche, en silencio, tratando de animarnos con conversaciones sobre fútbol, el tiempo, política, arreglando el mundo, cada uno arregla su mundo a medida, nada, semi dormidos, semi despiertos, aletargados, cansados antes de empezar.
• ¿Tienes pan para un bocata?-le pregunto
• ¿De qué lo quieres?
• ¿El pan es de hoy?
• Si hombre si, ¿de qué el bocata?
• De queso y una latita de cerveza.-Una cervecita es indispensable para un almuerzo en condiciones, está prohibido beber en horas de trabajo, pero una lata o dos no es beber.
Mientras prepara el bocadillo, sin muchas ganas, la verdad, acabo los sobaos, saco un cigarrillo, joder el último, a comprar tabaco, ¿a ver cuanta pasta tengo?, pues si qué vamos bien, no se si me llegará para el tabaco, el café con leche, los sobaos, el bocata, las cervezas y para un par de cafés en la máquina de café de la fábrica, bueno si no me llega, le pago a José todo a la tarde, si eso será lo mejor, no puedo ir por la vida con los bolsillos llenos de nada.
Le pido fuego a uno que esta a mi lado, hace siglos que nos vemos a estas horas y no se ni como se llama, la verdad es que tampoco me importa, me da fuego y me recreo con el humo del cigarrillo, intento hacer círculos con el humo, no me sale, nunca me sale, cualquiera que me vea alucinará con la estampa, un tipo poniendo unos morros ridículos y sacando humo por la boca cual chimenea medio atorada, me rió de mi mismo, eso es importante ¿no?, ser capaz de reírse de uno mismo, incluso de tonterías insignificantes como esta. Apuro el cigarrillo, las últimas caladas, esto es una señal, o me doy prisa o llego tarde.
• ¿Qué? ¿Como va ese bocata?-le digo impaciente, cuanto tiempo ha pasado, unos minutos, una vida.
• Aquí lo tienes y la lata.
• Oye José, estooo, te pago esta tarde, pensaba que tenía dinero pero voy con lo justo, ayer no pasé por el cajero y ya ves, pensé que me quedaba más.
• Vale, no te preocupes.
• Gracias hombre, esta tarde después del trabajo paso por aquí.
Me acerco a la máquina de tabaco y saco un paquete, le quito el plástico y me lo guardo en el bolsillo.
Voy a lavabo, debe ser el único bar del mundo con bidé en el baño, en fin misterios, hecho una meadita, y mientras me lavo las manos me miro al espejo, instante, durante la millonésima parte de una fracción de segundo no veo a nadie, no estoy, no soy, después veo a un perfecto desconocido que me mira a los ojos, me lavo la cara, yo soy de nuevo, todo eso soy y no soy yo. Al salir todos me miran y dejan de mirarme, depredadores que detectan el movimiento. Pido un vaso de agua, agua del grifo, sabe a algo que no es agua, será mejor que me vaya ahora mismo.
• ¿José tienes una bolsa para esto?- No voy a llevar el bocata y la lata de cualquier manera, ¿no?, que menos.
• Toma- me dice.
• Venga José me voy que llego tarde al tajo, hasta luego.
• No te canses chaval.
¿Qué no me canse?, tiene gracia la cosa, es un buen tipo, pero con unas ocurrencias que tocan mucho los cojones, ¡ahí te quedas!

José
Al otro lado de la vida
• Pepeee otro sol y sombra, que me voy.
• Ya vaaaa.
Este la palma antes de fin de año, muchos como este he visto empezar con el café con leche y acabar con el sol y sombra. Los años de duro trabajo, el frío y las penas matan más que el sol y sombra, el anís y seis mil carajillos juntos.
¿Cuánto tiempo llevo aquí? Muchos años, si, ¿cuánto hace que estoy solo?, más todavía, desde que murió mi Angélica, nada ha sido como antes, me hice viejo más rápido y el bar se vino abajo, esos boquerones, esas patatas, los callos maravillosos, mejillones, sepias, carnes en mil salsas, tortillas de cosas a veces locas, pero siempre riquísimas, todo lo preparaba con tanta gracia, era la admiración de todo el barrio, nunca hubo tanta gente en un bar como entonces había en el Bar Pepe, de eso hace mucho tiempo ya, ahora cafés, carajillos, cervezas y muchas, muchas copas, un bocadillo de tanto en tanto para algún despistado como Jesús, lo tengo descuidado, no demasiado sucio pero si descuidado, no me importa, dos años más y cierro el chiringuito, eso si no me muero antes, me da igual, ya no me queda nada más por hacer, nada por ver, nada por sentir.
Luego cargaré la nevera de cerveza y a ver si viene el del vino que se está acabando, por lo demás tengo de todo, ahora que nadie me pida cosas muy finas que aquí no tengo, es un bar de barrio, para gente de barrio, gente que no sabe de finuras, el coñac es coñac, no tengo brandy, hasta ahí podíamos llegar, politiqueo.
Luego vendrá la María me traerá la comida de hoy y barrerá un poco, desde que se fue Angélica, siempre me cuida ella, nunca llegamos a más, pero siempre me ha cuidado bien, ella lo ha pasado mal, como yo, como todos, una vida dura y demasiado larga a veces.
Tengo hambre, un cafecito y unas magdalenas, el café desde que me quedé sólo jamás me ha salido bien, no me gusta mi café, claro que nadie nunca ha dicho nada, igual soy yo y no el café lo que no me gusta. Bien cargado, queda mucho día por delante.
• A ver que se debe por aquí.
• Lo de siempre hombre, siempre pides lo mismo y siempre preguntas cuanto es.
• Si, ahí te lo dejo, hasta mañana.
Cuatro copas en media hora y al andamio, si señor, tochanas y mortero, porque este de pico y pala nada de nada, no está el hombre ya para darle al pico y la pala, me contó que le operaron hace poco de no se que, está fatal, pero sus cuatro copas cada mañana no se las quita ni Dios, hasta que reviente, reventará trabajando, sí de la hernia le operaron, de tanto mover sacos de cemento, y la espalda desecha, y la cabeza, y el corazón, y el mortero y las copas, se caerá del andamio y este no sobrevivirá, no aprende, no, su futuro lo vio en Macario pero como si nada, está ciego.
Recojo la copa, el periódico, el cenicero y limpio con un trapo su recuerdo.
• Venga Pepe, ahí te dejo eso, me voy que llego tarde.
¿Tarde? ¿A dónde? Me pregunto.
• Qué sea leve, hasta mañana.-Le digo.
• Hasta mañana.-Me responde.
Otro que tal baila, café para espabilarse con coñac para relajarse, carajillos, uno tras otro, ¿cuantos le habré servido desde que le conozco?, no hay calculadora capaz de hacer la suma, faltan números, bien calentito pal cuerpo que hace frío, y al taxi, joder con el pestazo a coñac, suerte que tiene una mampara de esas y los del asiento de atrás no se enteran sino nada más subir se bajaban, ahora que siempre presume de que en mas de treinta años como taxista no haber tenido nunca un accidente, ya, pero lo que no dice es que estuvo dos años sin licencia, le pillaron llevando a una familia al completo al zoológico totalmente borracho, como no cabían todos atrás, el marido de la mujer y padre de las cuatro criaturas se tuvo que sentar delante, a su lado, al abrir la boca, la primera bocanada le delató nada más preguntar ¿A dónde?, el cabeza de familia escandalizado le hizo parar el coche, bajaron todos asustados, venga urbanos de un lado a otro, a soplar, el coche parado, y la familia, con los críos llora que te llora, en autobús a casa, se acabó el zoo, y él gritando que en más de treinta años al volante nunca había tenido un accidente, hubiera pagado por ver la escena. Pero bueno le devolvieron la licencia pagó las multas correspondientes, ahora ya no recoge a familias numerosas y usa ambientador en el coche, asunto solucionado, ha aprendido la lección, esto no le vuelve a pasar. En fin, a cualquiera que le cuentes no se lo cree, ¿o sí?
Bueno ya sólo queda uno de los tres mosqueteros, en medio de la barra, como siempre, el último de cuba, ahí está, mirando la copa, con sus pensamientos, solo en el mundo, solo con sus recuerdos, no tiene prisa, no trabaja, la larga enfermedad, muchos le envidian por no tener que trabajar y dicen que cualquier día hacen como él, un poco de cuento y a vivir.
• ¿Otra copita?
Está con los ojos abiertos, pero dormido, entonces despierta, mira su copa, me mira.
• Está vacía.-Dice perplejo.-Pon otra.
Le sirvo, vuelve a mirar su copa, en silencio, un cuerpo, está pero no está, le falta poco para ser invisible, para desaparecer por arte de magia como desaparece el ponche.
A esperar, esperando, nunca he sabido bien qué o a quién, solo algo que cambiara mi vida, que le diera un nuevo rumbo, que me hiciera estremecer y sentir, abrir los ojos y saber quién soy, que hago y que debo hacer, algo que me hiciera pertenecer, que me hiciera formar parte de algo aún mayor que yo mismo, pero no, siempre esperando, ocupándome de cosas insignificantes, importantes para mí pero nada más, todo perdía importancia al darme cuenta de esta verdad, nunca fui capaz de influir y nada de nadie me influyó a mí, unos límites muy bien delimitados los de esta estrecha existencia mía, un rinconcito imperturbable las cuatro paredes de mi cabeza. El milagro de la vida pasó de largo esta vez. ¿Pero de que hablo? Desde que me quedé solo me hablo estas cosas, antes no, siempre fuimos felices a nuestra manera, ella en los fogones y yo en la barra, animando al personal y cantaba las canciones de mi pueblo los sábados a la noche cuando la parroquia estaba a punto, creía ser feliz, nunca pensé que pudiera faltarme algo, lo tenía todo. Aquello ya pasó, esperar y recordar.
Paso el trapo por la barra sin pararme delante del hombre invisible, la copa ya esta vacía pero no le digo nada, a ver si se da cuenta, no lo hará, puede estar horas sin moverse, a veces pestañea, nada más.
A esperar, que pase el tiempo, nada más, que pase el tiempo, el dolor hace de un minuto un año y yo que ya no siento nada a veces pienso que voy a ser eterno.
Ha pasado una hora, este sigue en silencio, mirando a la nada.
Aquí llega el profeta del barrio, es político, filósofo y crítico de la época actual, en definitiva un payaso que para todo tiene opinión, desde el partido de fútbol, pasando por lo problemas éticos y morales de la sociedad y los tiempos que nos han tocado vivir hasta la boda de cualquier fulana con el marqués del botijo, se define así mismo como un HOMBRE. Sabe mucho de la vida y de la muerte, un primo segundo suyo por parte de madre se tiró por la ventana del piso donde vivía con sus padres, tenía treinta y ocho años, se tiró desde un sexto, un sexto de altura y ¡sin ascensor!, vaya locura, dicen que tardó treinta y ocho minutos en estrellarse contra el suelo, ya es casualidad, mientras caía fue parando en todos los pisos, los del quinto dijeron que tenía la mirada hueca, los del cuarto le vieron llorar, los del tercero reír, en el segundo se tomó su última copa y se fumó un cigarrillo, en el primero pidió perdón y al aplastarse contra el suelo su sangre escribió estas palabras: “A LA MIERDA”.La moraleja de este drama no la sabe más que el muerto.
• ¿Qué va a ser?-le pregunto
• Un té rojo-responde el muy cabrón. No soporto a este tío.
• Drogas aquí no.
• Pues me pones un copón de cazalla.
Bueno eso está mejor, un té rojo me dice, no te jode.
El que faltaba, ya tenemos completo el circo, “el poeta” como le dicen los cuatro chalados que le hacen caso o el “peota” como le llaman otros o el “Apóstol” como él mismo se califica, este si que es un caso, hasta vinieron unos de no se que televisión a hablar con él, se marcharon a los cinco minutos espantados.
• ¿Qué vas a tomar Apóstol?-le gusta que le digan Apóstol, nunca he visto nada igual.
• Un coñac.
El peota no bebe nada que no tenga alcohol, aunque tampoco lo necesita en realidad, no necesita evadirse, de por si ya vive en otra dimensión.
Hay que tener cuidado con este sujeto, su locura es muy contagiosa, hasta a mí se me ha pegado algo, creo que en realidad he vivido muchas de las cosas de las que habla, ahora que lo pienso no tengo claro, se que ya me falta poco, y no se si he vivido mi vida o he tomado prestados trocitos de vida de los demás, supongo que así son todas las vidas, pedazos de otras vidas que si hay suerte y encajan entonces nos imaginamos felices, y cuando no, se rellena esa nada del puzzle de la vida con cosas, algunos con anís y otros con más vidas, apretando y apretando hasta hacerlo reventar, intentando engañar al tiempo, ocupando el tiempo, ocio y soledad insoportable, padeciendo de uno mismo, matando el tiempo, muriendo en vida. Esto es lo que digo la locura del peota es la peor de todas, es una locura contagiosa.
• Hola Maria-Ya ha llegado.
• Hola José, ¿cómo estás?
• Como siempre, tranquilo. ¿Quieres un café?
• Sí, ya lo preparo yo.
Es una buena mujer, está preparando dos, uno para ella y otro para mí, estos detalles son de agradecer, siempre tiene estos detalles a cambio de nada y eso es más todavía de agradecer. Está sola, su marido se marchó con otra hace mucho y sus hijos también se fueron, algún día se vendrá a vivir aquí conmigo, no es que la quiera pero nos necesitamos y eso a veces es mejor que el amor, los dos sabemos que nos necesitamos, el amor verdadero no sabe de necesidades, pero las necesidades siempre nos acompañan, es mejor llamar a las cosas por su nombre y después no tener que odiar.
Después del café se pondrá a barrer, estos desgraciados ni la mirarán, uno porque no está y los otros porque están en su mundo, saben mucho pero lo que no saben es que el mundo, la vida es esto, ni más ni menos.
Sí vendrá a vivir aquí conmigo.

Maria
Nunca es tarde
Nací hace media eternidad en un pueblo con cuatro calles, ocho casas, una iglesia, un cuartelillo abandonado, sin escuela y con mucho campo lleno de nada, fuimos ocho hermanos, cuatro murieron y los otros cuatro nunca debimos haber nacido, el hambre hizo que nos odiáramos los unos a los otros, en cambio mi padre siempre me quiso demasiado desde muy pequeña mientras mi madre miraba al cielo y tapaba sus oídos con rezos, y dejé de ser una niña cuando era muy niña aún, y a pesar de ser ya muy vieja me dolió hasta hace poco, como digo cuatro de mis hermanos murieron: uno al nacer este tuvo suerte, otro de hambre, de frío y de tantos bichos como tenia dentro, otro se ahorcó con los arreos de una mula que nunca tuvimos y el último murió al matar a mi padre.
Los otros cuatro hermanos huimos cada uno en una dirección dejando a mi madre en el centro, sola, huimos para no vernos jamás y tratar de olvidar así quienes éramos y de donde veníamos, sin importarnos a donde íbamos.
Joven me casé y siendo joven todavía mi marido me dejó por otra aún más joven, no de cuerpo y si de alma, no le culpo, siempre dijo que acostarse conmigo era como acostarte con un cadáver, de fría y rígida que era, le sudaban las manos igual que a mi padre, nunca me atreví a contarle la verdad por temor a que me dejara y al final , seguramente, por no contarle la verdad me dejó, en cualquier caso en este poco tiempo que estuvimos juntos me hizo dos hijos, después tuve otro, se fue y me quedé con los niños, los crié trabajando mucho y muy duro, se hicieron mayores y se fueron a vivir su vida, tampoco les culpo, es la ley, así debe ser, ellos no se han ido cada uno en una dirección y yo en el centro y eso me alegra, mi maldición morirá conmigo.
Vengo todos los días a ver a José, es un buen hombre, el día que le conté como le sudaban las manos a mi padre lloró conmigo y no soltó ni un momento el trapo de cocina, a él le sudan las manos también pero ya no tengo miedo, eso le dije, de todas formas siempre tiene el trapo a mano.
Nos hacemos mucha compañía, barro el bar, preparo la comida y nos quedamos hasta las tantas hablando, entonces a veces le cuento cosas, cosas tristes y el me canta canciones de su pueblo para alegrarme, muchas veces amanecemos en el bar, en silencio, hablándonos con los ojos, hablándonos con pequeñas sonrisas, hablándonos con alguna lágrima, entonces siento que soy feliz, pequeños instante de felicidad, que no recuerdo haber tenido hasta que le conocí, son instantes que llenan una vida entera.
Lo nuestro no es pasión, somos viejos ya para eso, no sé si es amor, solo sé que estamos bien juntos, y eso es suficiente, no necesito poner un nombre o un adjetivo a lo que siento, ¿para qué?
Y aquí estoy barriendo por cuarta vez el bar, pensando, pensando en los tres queridos que estuvieron conmigo desde que mi marido me dejó, nunca funcionaron bien las cosas con ninguno de los tres, entre otras cosas por eso de mi frialdad, y porque, creo yo, se notaba mucho que buscaba alguien que me ayudara a criar los niños, pedía mucho yo y también ofrecía mucho: dos hijos, así sin más, sin comerlo ni beberlo; ninguno de los tres fue capaz de soportar tanto amor de golpe.
Al primero lo conocí donde trabajaba, era el encargado del grupo de chicas que clasificábamos pistachos según su grosor en el almacén de pistachos, un hombre con un cargo de responsabilidad, bien situado, ideal para mí, sobre todo porque era como unos veinte años mayor que yo, eso pensé, pero resultó todo lo contrario, ya se había pasado por la piedra a la mitad de la plantilla, todas ellas con los mismos pensamientos que yo, duré con el encargado más que las otras chicas, porque este pensaba que me hacía la difícil, hasta que descubrió que yo era así: fría y rígida; entonces se acabó, y se acabó el trabajo de clasificación de pistachos también.
El segundo Venancio, entonces el nuevo padre de esta parroquia, acababa de llegar, era joven entonces y tenía grandes dudas existenciales, decía él, pensé que un hombre con estudios podría sacarme de la miseria en que vivía, pero el maldito lo único que hizo fue darme otro hijo, que nunca reconoció como suyo, a mi y tres más mujeres más, según cuentan las buenas lenguas, todos ellos de mujeres casadas, para él como no era viuda seguía casada a los ojos de su dios, un extraño hombre este, se daba terribles azotes cada vez que estábamos juntos, para expiar los pecados decía, al final le dejé, me estaba volviendo loca, además siempre tuvo la cara dura de culparme por sus deslices. Al final él también lo vio claro ¿dónde podía encontrar un trabajo en el que no pegara ni golpe? Continuando de cura y así lo hizo. El chico de Venancio es mayor y vive bien, es director de un importante banco, no se acuerda nunca de mí, pero no importa mientras él sea feliz.
Por último de vuelta al primero, casi treinta años después apareció mi marido, le presenté a sus dos hijos, nunca les oculté la verdad a ellos, no hubiera estado bien, pero los chicos tal como le dijeron hola le dijeron adiós, ¿qué otra cosa podía esperar?, nada supongo, eran ya mayores, con sus problemas, con su vida y no estaban entonces para los reencuentros felices y dramáticos de películas de esas lacrimógenas, que te hacen reír y llorar y pederte y todo a la vez, bueno estuvo quince días en casa, fue el plazo que le di, me dijo que siempre me había querido, que nunca dejó de pensar en mí y en los niños, que sentía mucho lo ocurrido y patatín y patatán, no es que sea rencorosa, nunca lo he sido, siempre preferí simplemente olvidar es lo más fácil y menos doloroso, pero tenerlo en casa era como estar con un perfecto desconocido que además traía malos recuerdos y esto era un poco absurdo, además había vuelto porque no tenía donde caerse muerto, nada más, jamás se acordó ni de mi, ni de los chicos, ni de nadie más que de él mismo, quince días después le pedí que se fuera, rogó, imploró, suplicó poder quedarse, que me amaba y esas cosas, ¡no!, treinta años después es demasiado tarde, le dije que fuera a ver a sus hijos, a ver si le acogían, no he vuelto a saber de él, supongo que nunca fue a verlos, temía la respuesta.
¡La de vueltas que llega a dar esta vida!
¡Y cuantas veces va para atrás!
Después nada, hasta ahora.
Ya no tengo deseos, ni ambiciones, no tengo nada que olvidar porque todo está olvidado ya, igual por eso estoy bien, tranquila, sin miedos, sin esperanzas pero con la seguridad de que todo lo que venga será bienvenido, de todas formas, a veces, unas mariposas revolotean en el pecho cuando José y yo hablamos sin hablar y a pesar de que son momentos de felicidad, son momentos también que me hacen temblar y sentirme segura e insegura a la vez, feliz por lo que tengo y desdichada por lo que puedo perder, extrañas sensaciones, como nunca antes había sentido, y ¿si fuera lo que todos llaman amor?
Ay, si me pidiera quedarme con él, ni un segundo lo dudaría, le cogería de las manos, tiraría el trapo bien lejos, le miraría a los ojos y le besaría, estaríamos juntos hasta el fin, el fin está cerca ya, ¡que más da!, estos último años llenos de alegrías compensarán toda una vida de tristezas.
Le voy a preparar una rica comida hoy, se lo merece, es un buen hombre y yo después de todo creo que soy una buena mujer.
¡Todo está bien! ¡Nada más importa!

Apóstol
Tatuado y perverso
Sí, YO soy el APOSTOL, conozco lo de arriba y lo de abajo, lo de dentro y lo de fuera, se que tienes en tu corazón y en tus intestinos y en los de los que están cerca y lejos, porque todos somos iguales, se bien que te duele cuando dices que te duelen las muelas, yo si lo se, se que tu despecho no es despecho sino miedo, prefieres ser odiado a no ser nada, se como no hacerte reír, basta con preguntar ¿qué quieres?, y todo se acabó, los más dirán que quieren ser felices, imbéciles, ¿y qué quieres para ser feliz?, la tontería: salud, dinero y amor, yo se como hacer felices a los otros: eliminando a estos. ¿Y quienes son los otros?, los que saben que la felicidad no existe.
Se como hacer que te pegues un tiro en tu vacía cabeza mientras me lo agradeces y a la vez me envías a tomar por culo sin tan siquiera abrir la boca, llevo muchos suicidios a cuestas, el primero en la cruz, los siguientes al nacer y al morir y cada uno de ellos me hizo peor, soy la prueba de que dios ha muerto o esta loco y sólo estás tú y si esto no te basta para volarte los sesos, quizás debas empezar a volárselos a los demás, te lo agradecerán, les libraras de una lamentable existencia.
Me dicen radical, ¿yo?, para nada soy radical, en realidad no vale la pena, ni el valor del plomo valen, es mejor diseccionarlos en vida, observarlos y de tanto en tanto agitarlos y que vomiten por el mareo, entonces parar y que sigan metiéndose sus dosis de mierda, si hay suerte alguno de estos animales se dará cuenta que lo es y peleará, la guerra está perdida, pero ya no será feliz y eso es la gran victoria.
Los que no me temen, me observan, les muestro mi cuerpo, en mi piel llevo tatuada su verdad y entonces me llaman impúdico y monstruo, sátiro y pecador, me gusta pecador, los buenos me llaman pecador, malditos sean los buenos, esos buenos, que como otro peota de pro dijo: “deberían acelerar el paso para marcharse a su cielo y librarnos de su pesadilla, ¡crucificaos los unos a los otros!”, o algo así.
En mi cuerpo están tatuados las palabras de la vida y de la muerte y sin pudor dejo que lo lean, desnudo me exhibo a los lectores, profeta de la desnudez del cuerpo y del alma me dicen, no saben cuantos fueron quemados, encerrados en manicomios, cuantos se aniquilaron y cuantos se levantaron desde hace milenios al leer estos versos. Me gusta sentirme desnudo, me gusta sentirme leído, me gustan los ojos de la locura y me gusta que los que sobreviven me inviten a beber hasta perder el conocimiento e imaginar entonces nuevos versos y nuevos cuerpos donde tatuar la verdad.
Estas son mis entrañas:

El comienzo acabó y el fin no ha hecho más que empezar.
El gran círculo vicioso en el que estamos inmersos se está cerrando
Y ya es imposible detener el ejército de sombras que surge de nuestro interior
Y amenaza con aniquilarnos.
Aterrorizados, locos por el miedo, corremos, atrapados en la rutina,
Buscando una salida solo conseguimos chocar con nuestros reflejos.
Dentro de un millón de años y en la estrella más lejana de cualquier universo aún se contará la leyenda de una raza que se extinguió devorándose a si misma sin darse cuenta que la única salida era volver a su propio interior.

¿Y si nos viéramos actuar un solo día tal como creemos ser?
Probablemente nos negaríamos en más de una ocasión,
Y vomitaríamos hoy lo que comimos mañana.
Un solo segundo de claridad fue suficiente para comprender el significado del mensaje Que nadie quiso entender.
Entonces cruzó las puertas que el conocimiento había puesto en su camino.
Y dirigió su hasta ahora pérdida mirada al centro mismo de su ser.
Y descubrió que tenía un alma que siempre creyó perdida.
Y descubrió que siempre había estado allí.
Tan cerca, tan lejos, más o menos entre los intestinos y la entrepierna.

El que este libre de pecado que tire la primera piedra.
Alguien la tiró, otros le siguieron, y aún no hemos parado.
A pedradas seguimos,
Ponte un casco y continúa abriendo cráneos.

No temas la muerte.
Todos moriremos,
No importa cuanto sino como se vive.
Hoy solo somos malvados niñitos.

Gritos de pánico oídos por nadie que producen carcajadas.
Risas sin sentido salidas de la peor de las locuras,
Palabras encadenadas que no dicen nada,
Todo vomitado por sombras que caminan por esas calles,
Que a veces alguien consigue iluminar
Prendiendo fuego a todo lo que es capaz de arder.

Recuerdas lo que nunca hiciste,
Y además te arrepientes de ello,
Tu sufrimiento es poco, mereces más.

Soy aquel ángel que viste caer esa oscura noche,
Entre ardientes espinos que herían mi carne y mi corazón,
El dolor se transformaba en ira y rabia,
Y me envolvía en las amargas sombras de la soledad,
Tú sanaste mis heridas y borraste mis cicatrices, con tu vida,
Solo tú pudiste devolverme las alas y volver de nuevo a volar.
Maldito seas gracias a ti me volví a estrellar.

Un amigo,
Un hermano,
Confidente y confesor,
Un dios,
Un YO.
Eso debes ser.

Mañana serás como fui yo ayer.

Si después de toda esta basura has sido capaz de aguantar las nauseas, si has sido capaz de digerir tanto vómito o eres un loco o eres de los míos, no se que es peor, mírate a los ojos y decide, entonces te enseñaré mi culo, en él está tatuada tu fe:
En un lado:
Cristo
Mahoma

En el otro:

Buda
Visa

NEMA.
De mi culo salen tus plegarias, tus anhelos, tus miedos, lo que más amas y lo que más odias, tu alimento, tifones que renuevan y agitan tu ser, no lo dudes acércate, no temas lo peor que te puede pasar es que caigas fulminado al ver tu nacimiento, porque todos vosotros creéis ser engendros salidos de Él.
Toda esa bazofia llevo tatuada en mi cuerpo, mi cuerpo no es mío, mi cuerpo no existe, yo no existo y tú tampoco, sólo existen mis tatuajes, eso soy yo, y ese yo es el que escribe su propia historia, ¿y tu yo a qué se dedica?, el resto es accesorio, es un medio para el fin.
Cuando acaban de leer les digo:
• El Apóstol se marcha, puedes seguirle, a su paso deja un rastro de sangre cuajada y de tinta seca y trozos de piel y carne, ten cuidado de no resbalar y romperte la crisma., a mi no me importará.
Y ellos responden:
• Vete peota del mal, vete y déjanos con nuestra paz, preferimos caer en nuestra nada a caer en tu todo, tu verdad es la verdad pero la nuestra es mejor, la nuestra duele más porque es una verdad falsa y el dolor será recompensado.
• Así sea entonces id y estrellaos, id y padeced, y si queréis sufrir más no lo dudéis yo os azotaré mientras me masturbo y no será necesario que me deis las gracias con veros sufrir tengo bastante.
Eso les digo y ellos huyen como alma que lleva el diablo, sus diablos les llevan a su sueño, a su pesadilla del día a día, a su felicidad.
Les veo correr y estampar sus cabezas contra los muros que levantaron, eso les reconforta y tranquiliza, es su penitencia por acercarse al abismo, entonces me río y grito palabras y juramentos en extrañas lenguas ya olvidadas y ellos tapan sus oídos con la palabra de su dios, me enfurezco y orino en sus símbolos y en sus manos, empieza el suicidio colectivo ante tanto horror, estamos de suerte, más que se van al cielo.
Aquí tenemos al HOMBRE, habla mucho pero no sabe nada, busca palabras y más palabras para catalogar la nada, le gustan las palabras, le gustan las orejas, necesita miles, millones de orejas para sus palabras, sin orejas él no es, se alimenta de lo que entra por tus orejas, aquí está buscando palabras elocuentes, palabras que te despierten, que te atonten, palabras que te hagan ser él, quiere que le admires, que le adores, que le digas que tus orejas son para él, que te quedes mudo, porque sus palabras son las tuyas.
Palabras encadenadas que no dicen nada, pero no es capaz de verlo, las palabras se las llevan mis huracanes, solo permanecerá su sangre, pero él teme eso, teme la sangre, me teme pero aún así me sigue, se está suicidando sin saberlo y yo no se lo diré hasta que haya muerto.
Hoy está radiante, eufórico, está completamente borracho, y yo no tardaré en estarlo también, mientras hablo él bebe, mientras habla él bebe, bebe hasta con la boca cerrada, vive y bebe, bebe y muere, eso me gusta, por eso le animo a seguir bebiendo, cuando mueras te haremos una corona no de flores sino de orejas, orejas de buenos que serán condenados por ser buenos a soportarte durante toda la eternidad.
La verdad no sabe hablar, no necesita de orejas.
La verdad sabe que el peota no quiere orejas, quiere estómagos, vísceras y vidas y las respuestas son espasmos caóticos, en el silencio de la carne y la sangre.
Escucho sus palabras y traspaso su pecho con la mirada.
Bebe, bebe y revienta ese será tu triunfo, esa será tu victoria y tu legado.

Hombre
Pobre hombre
El HOMBRE está vivo y se está muriendo, el HOMBRE no encuentra hombres, no habla a los hombres, no hay más, está solo, es un monólogo para sordos, orejas que deberían dármelo todo y que están llenas de falsas verdades, llenas de mierda, llenas de deseos de recibir cosas agradables y adulaciones, quieren ensancharse para alojar más porquería, y se ensanchan, ya lo creo que se ensanchan, haz la prueba y habla bien a tu vecino sus orejas crecerán hasta engullirte, habla mal de su enemigo y sus orejas te amaran, las orejas son amantes exigentes, habla una pequeña verdad y te despreciarán, las cicatrices en las orejas nunca se cierran del todo.
Mis palabras lo dicen todo, definen tu mundo, tus mundos, sin problemas, depende si quieres entender, ¿quieres saber algo sobre tus mundos? ¿Si? Pues escucha:
• Ético, filosófico, mítico, épico, fálico, romántico, megalítico, alcohólico, fatídico, lógico, críptico, melancólico, spidico, pacifico, cólico nefrítico, impúdico, despótico, democrático, amniótico, maniático, catastrófico, mágico, mecánico, tecnológico, rústico, básico, apático, ilógico, simpático, anémico, aséptico, alérgico, automático, psicotrópico, apocalíptico, antibiótico, físico, biológico, atómico, cúbico, catatónico, óptico, espasmódico, hipnótico, colérico, sintomático, fantástico, cadavérico, anatómico, paradójico, elíptico, escolástico, histórico, logístico, ascético, mímico, patriótico, bélico, platónico, futbolístico, amnésico, esotérico, cadavérico, psicótico, pedagógico, traumático, cíclico, lésbico, mediático, patológico, ansiolítico, mesozoico, armónico, famélico, sádico, lúdico, úrico, anímico, macarrónico, caótico, pélvico, psicológico, político, demagógico, simbólico, numérico, alfabético, crítico, cínico, eufórico, público, púbico, parapléjico, estético, plástico, poético, gótico, práctico, católico, fanático, matemático, neumático, teórico, camaleónico, asmático, endémico, epidémico, bíblico, escéptico, erótico, exótico, escatológico, arsénico, paralítico, atlético, perico para el mañico.
Mejor paro, no sea que te revienten los sesos y me acusen de infanticida.
Si sabes más arrodíllate y deja que el Apóstol te las tatúe en la frente.
Dentro de dos vidas si me he recuperado buscaré palabras con –ismo como fascismo o
–ista como comunista, también hablan de otros mundos.
El Apóstol, me invita a beber y me invita a callar, él apuesta por el silencio, apuesta por hacer, yo apuesto por que hagan otros, bebo y callo, callo y otorgo.
• Salud-le digo al Apóstol.
• Pústulas-me contesta.
Caramba, aquí llega la puta, la invitaré a beber y a ver si ella me invita a que la coma, no trae buena cara hoy, no importa es una puta y yo soy el HOMBRE, dejaré que me cuente sus penas y a ver si hay suerte, estoy sin blanca.
• Pero como te iba diciendo , hoy día y teniendo en cuenta siempre los antecedentes históricos ampliamente documentados por numerosos y variados cerebrines, parece obvio afirmar que el ser humano, considerado desde una visión global y no excluyente, se puede clasificar uniendo caracteres, historia, filosofías y rasgos antropomórficos de la siguiente manera, señalando además para pavor de muchos y admiración de cuatro, en una sola palabra su definición, su defunción:
Negros: animales.
Blancos: criminales.
Árabes: Negros y Blancos.
Sudamericanos: el eslabón perdido.
Asiáticos: conejos.
Siempre hay casos a parte como los yanquis y los yonkis que son un extracto de lo peor de cada especie.
Apóstol, ¿me estás escuchando?
• No.
• Bueno continúo. ¿Y tú que tienes fe en el hombre? ¿Acaso te crees un dios? Hemos creado un dios a imagen y semejanza del hombre, un dios imperfecto. Me cago yo en tu arrepentimiento, se un hombre, paga y no te arrepientas. ¿Estás ahí Apóstol?
• No pierdo detalle, muy educativo, creo que estoy teniendo una erección.
• El hombre cree y no cree en el hombre. Prefiero a mil malos que a un solo idiota, este es el individuo más peligroso, te puede destrozar y además esperar que le des las gracias.
De repente ayer lo vi claro Apóstol, te lo juro, estamos solos, cuando estoy solo estoy solo y cuando estoy rodeado de gente, de energúmenos, estoy más solo todavía, no me oigo ni a mi mismo entre tanto cacareo de falsas esperanzas en sucios dioses, en esos políticos que no son mejores que tú o yo y si son mucho peores, en que llueva, en que no llueva, en ganar el partido del domingo, en que la suerte llame a tu puerta, esperanzas en encontrar a alguien, en que alguien les encuentre, en ser querido, todo mentira, es lo único que tenemos para no seguir siendo hombres.
¡Otra ronda Pepe! ¡Y otra más! ¡Hoy reviento!
Recuerdo cuando era crío, mis padres, el colegio, mi barrio, mis amigos ¿cuándo estalló esa burbuja? Con ella se desintegró mi alma. ¿Y tu Apóstol fuiste niño alguna vez?
• Yo lo sigo siendo ¿no lo ves? No temo mostrarme tal cual soy, en cuerpo y cuerpo me muestro, pues el alma nunca existió y los que corren al ver mi desnudez, esos perros si dejaron de serlo y muchos quizás nunca lo fueron, nacieron viejos, en los úteros de las perras que los engendraron ya envejecieron, así se alimentaron de viejos prejuicios, viejos miedos, viejas verdades y viejas mentiras, carne vieja para carne vieja ¿cómo podrían crear algo nuevo?
Bebe y ahoga a los perros.
• El otro día pensé en los orígenes del hombre y sus cosas por ejemplo la rueda y el fútbol, ambas cosas tienen un origen común, a saber: una cabeza cortada.
• ¡Imposible! Las cabezas son cuadradas, en cambio los cojones no, con las cabezas se levantan muros y por los cojones muere el pez.
Bebe e infla tus cojones.
• Sí, los inflaré para la puta, ahí está comiendo, bebiendo, esperándome, quiero su cuerpo y su desilusión, ahogaremos juntos a los perros, mientras nos asqueamos, ella a mi y yo a ella, mientas nos amamos. La destrozaré, le diré que la quiero y ella me odiará por eso, pero no importará nos seguiremos amando, sudando y despreciándonos, despreciando todo. La dejaré preñada y parirá un monstruo de dos cabezas una se alimentará de perros y la otra de corderos, se los ofrecerán en sacrificio los nuevos sacerdotes en ceremonias bañadas por la sangre de las primeras menstruaciones de vírgenes con el clítoris amputado y con tendencias suicidas, todo al ritmo de los tambores y los gruñidos de buenos sin lengua. Será maravilloso.
Le cuento mis planes al Apóstol y hace un gesto como bendiciéndome mientras se toca. Está en paz.
Me acerco reptando, silencioso, invisible, a la puta, acaricio su pelo con mi sombra, se que le gusta el anís y llevo ya mil copas en el cuerpo, le suelto un tremendo eructo en la cara, el huracán de mi deseo la despeina, le ofrezco mi lengua, estoy excitadísimo, está desnuda ante mi y ella lo sabe, me mira y continua comiendo, mierda esto no estaba en mis planes, suponía que sacaría su lengua para que la chupara, insisto, le digo que voy a orinar, me dirijo al baño, espero que me siga, cierro la puerta sin pestillo y me pongo a mear, que mala puntería, espero, me miro al espejo y dos figuras borrosas me sonríen, una sonrisa forzada, espero, me siento en el bidet y espero, intento mear otra vez, ni gota, ¡no me hagas esto puta!, ¡tenía tantos planes para los dos!, tiemblo y sudo, sudo y tiemblo, tengo arcadas, me siento en el bidet, la odio, le pediré que se case conmigo y viviremos siempre juntos. ¿Cuánto llevo esperando? Millones de eternos segundos, salgo y desde el marco de la puerta del infierno en que se ha convertido el baño, la llamo a gritos con una mirada terrible, llena de ternura homicida, el matrimonio será el crimen perfecto ¡No está! ¡La muy puta no está! ¡Me ha dejado plantado en el altar!
¡Puta te quiero!
¡Te mataré!
No quiero ver al Apóstol.
Maldito sea, no dice nada, no pestañea, solo sostiene su copa medio vacía en equilibrio sobre el dedo del amor, no necesita hablar, sabe que yo se que el sabe que soy un mierda, me siento, intento hacer el equilibrio con mi copa sobre mi dedo y se me cae.
El Apóstol ruge, me está matando, me devora las entrañas, lo tengo dentro y me destroza.
• Lo siento-digo
• Apestado eres y serás, rompe mil copas o date mil latigazos, lo siento no es suficiente, ¿no hablabas antes de arrepentimiento?
• Pon mil copas-le digo a Pepe
• Si vas a hacer el imbécil ni una más-responde
Silencio, doloroso silencio, no puedo con el silencio ese es mi problema tengo que hablar.
• La muy puta me ha jodido-digo
• Si, tu madre te jodió y nos jodió a todos cuando te cagó en este sucio mundo.-sentencia el Apóstol
• ¡Cabrón!-rabio
• Bebe.-me dice
• Pon dos copas Pepe, pero ya-digo impaciente
• Patético, grábatelo tu mismo en la frente, con mi fuego.-el Apóstol da por finalizada la conversación.
Ahí viene el Macario, con una pelota en la mano, pobre infeliz, ha estado mucho tiempo encerrado y sigue igual, pide una limonada con pajita, saca unas galleta y se pone a jugar con la pelota, bota que te bota, este ya dejó de sufrir y padecer, ni los recuerdos le atormentan.
• Pobre inocente-le digo al Apóstol mientras señalo con un gesto a Macario
• Culpable-me dice sin moverse
Se acabó, me largo, no lo soporto más, ya he tenido suficiente por hoy.
Pago las miles de copas que no he roto y me voy.
• Me largo Apóstol.
• Apura la copa y corre, te esperan-me dice
A este cabrón no hay quién lo entienda.

La puta
Quiero un pony rosa
El amor está entre mis piernas, es un amor profundo y rosado, salado y húmedo, a veces es un amor contagioso, debes cuidarte, si te infectas de amor nadie volverá a amarte. Muchos me han amado, pero nadie me ha querido.
Amor de urinario.
Amor a golpes.
Amor de vuelta.
Amor de perros.
Amor sin besos.
Amores como puños.
Son los tuyos, los recibo de ti.
Gano poco y gasto mucho, tengo todos los vicios, hasta el de querer creer que me quieren.
Todos habéis bebido de la fuente que mana de entre mis piernas: tu padre, tu madre, tus muertos y tus hijos algún día lo harán, estáis sedientos de lo que no tenéis y de lo que sois, abrid las bocazas, sacad la lengua y calmad vuestra sed.
Mi miseria la llevo pintada en mi cara, la vuestra está oculta tras un anillo y unos símbolos.
Y eso no os lo perdonaré, con la mano con que te santiguas piensas en mí, con la lengua con la que recibes a tu dios bebes de mí, por eso quiero follarme a tu dios y contagiarle de mi vida.
Hoy ha sido una mala noche, demasiado trabajo, demasiadas manos, mi piel se ha vuelto dura como el cuero, seca, todo mi cuerpo esta seco y duro, todo menos la máquina, que está chorreando, engrasada. Necesito algo para taparla y evitar así que salgan los monstruos, necesito un mar templado para que entre en mí y borre estos pegajosos recuerdos. Pero después, ante todo necesito algo que comer, algo que beber y algo para olvidar esta sucia noche.
• Pepe un bocadillo de lo que sea y tres cervezas.
Ahí viene este desgraciado, no le he visto al entrar, es un guarro en la cama y en el water y eso me gusta, pero no lo soporto, pero ¿qué coño hace? Me ha eructado en la cara, anís, que cabrón, sabe que me gusta, me saca la lengua, ¡que hambre tengo!, se la arrancaría de un bocado, pero no, sigo a lo mío, el bocadillo y las cervezas, se va a mear, bien, acabaré de comer tranquila, me estoy meando también pero no puedo ir al baño, me están esperando allí, es una emboscada, pago y me voy, salgo del bar, aquí entre estos dos coches, que alivio, esperaré al Hombre, le daré una lección, no tardará en salir el Apóstol acabará con él en dos segundos y vendrá a mi como un perro con la lengua fuera y dispuesto a olerme el culo, hoy no me ducho, él limpiará mi máquina,
A veces, me acuerdo de Rosa y como murió, después de todo tuvo suerte y su agonía terminó pronto, lástima tanto que trabajó para su operación y total para morir sin ver cumplido su único sueño, arrancarse lo cojones de cuajo, que perra vida esta.
• Hola Macario, ¿cómo estás guapo?
• Bien, ¿has visto a la Rosa?
• Hoy no, si la ves dale un beso de mi parte
• Le daré muchos besos.
• Muy bien, buen chico, pórtate bien ¿vale?
• Si, me he portado muy bien, mira me han dado unas galletas y dinero, voy a comprar una limonada, ¿vienes conmigo? Venga, acompáñame.
• No puedo, espero a alguien que me quiera.
• Yo te quiero.
• Ya lo sé y yo a ti también te quiero, pero no puedo, ale hasta luego.
• Adiós.
Macario, siempre fue un canalla borracho, pegaba a su mujer y a Rosa, hasta que tuvo el accidente, Rosa estuvo con él hasta el fin, de tan cabrón que fue este Macario no merece este final, es demasiado piadoso.
Pocos quieren querer, en cambio todos queremos ser queridos.
Estoy cansada, pero no quiero estar sola, esperaré y dejaré que me haga, me dejaré hacer y deshacer, todo por dormirme con alguien al lado, aunque justo antes de cerrar los ojos sabré que he de despertar sola. Quisiera, algún día, no volver a despertar sola o eso o no despertar jamás. Si, algún día me acostaré para no levantarme más, estoy muy cansada, desde hace mucho guardo junto a la mesita de noche, junto a la cama, el remedio para todos mis males, pero todavía no soy lo suficientemente cobarde como para hacerlo, pero las fuerzas me flaquean, cada día más débil, tanta dureza me ha hecho frágil.
Hecho en falta soñar, hace siglos que no sueño y ¿si los sueños vienen solo cuando se tiene algo en que soñar?, ya no me quedan sueños, estoy seca, no tengo ganas, solo tengo demasiado tiempo.
Ya sale el tontito, saca espuma por la boca, está furioso, el Apóstol lo ha crucificado.
• Te estaba esperando-le digo
• ¡Corre, te esperan! ¡Cabronazo!-farfulla
• ¿Qué?, venga vamos-insisto
• ¿Por qué lo has hecho?
• Déjalo, vamos.
• Te quiero.
• ¿Qué?
• Te quiero.
• ¿Pero de qué cojones hablas?
• Ven conmigo.
• ¡Ya basta!
• Te quiero.
Esto no puede estar pasando, si hay una sola persona en el mundo que no quiero que me quiera es este imbécil, ya no puedo más, ¿por qué ha tenido que hacerlo?, debía amarme, no quererme, ¿qué necesidad tenía?, no lo soporto, que asco, la mierda de vida que me ha tocado vivir, ¡se acabó!
• ¡Eres un puerco! ¡Debías follarme, nada más!
• No te vayas ¡mala puta te quiero!
El rimel chorrea por las mejillas, voy corriendo, corriendo, la gente me mira y se aparta ¿quién es esa loca? Se preguntan, irá drogada o algo peor, se murmuran unos a otros, no saben nada, se me ha caído el bolso, no importa, ya nada importa, mi casa, quiero llegar a mi casa, a mi habitación, a mi cama, las pastillas, ¿qué hice mal?, ¿en qué momento se torció mi vida?, Rosa espérame ya voy, mis pastillas de colores.
¿Dónde estoy? Todo ha cambiado, mis manos, mi ropa, soy una niña, la máquina es una flor, hola Rosa ¿eres tú?, ¡eres una niñita! Que guapa, ¿dónde estamos?, ¿en casa?, ¿me puedo quedar contigo?, jugaremos juntas, me portaré bien palabrita del niño Jesús, dame la mano Rosa solo quiero jugar y reír y saltar y cantar, cuantas niñas, es todo tan hermoso y no hay niños, que bien, cuantas muñecas y cuantas flores y ponis de color rosa, vamos a jugar con esa mariposa ¡Qué te pillo!, mira los pajaritos vienen a comer de mi mano, que lindo, ¡uy! una margarita: me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere, ¡me quiere!, que bien, que hermoso sueño no quiero despertar.
Espera un ratito Rosa, ahora no quiero jugar, tengo sueño, voy a dormir, quédate aquí a mi lado, para que no tenga miedo, tengo sueño, mucho sueñito…. ¿Eso qué es? No quiero biberón, déjame, no, no vete por favor, no me gusta, esa cosa blanca en el biberón, tiene vida propia, se mueve y late, Rosa ayúdame, no quiero beber, no me gusta, por favor no me obligues a beber, no, ayúdame Rosa, no me dejes, por favor, no, la flor se ha marchitado, mi pequeña flor tiene dientes y muelas, es una máquina y tiene hambre ¿qué me pasa?, ayúdame por favor, tengo mucho miedo, Rosa abrázame, no me dejes ir, no me dejes.
• Ya responde, despierte señora, despierte
• ¿Qué pasa? ¿Dónde estoy?
• No se preocupe ya esta a salvo
• ¡No! No quiero, no quiero despertar. ¡Malditos seáis!

El culpable
¿Te cuento un secreto?
Siempre me pasa lo mismo, cuando mi cabeza y mi boca hablamos mucho, sin parar, a la vez, hablamos, hablamos, al final me duele, me duele la frente y me duele la panza, no un poco más arriba de la panza, creo que alguien vive dentro y a veces quiere salir, pero hay cosas que duelen más como cuando los chicos se ríen, primero juegan pero después siempre me pegan y acabo siempre sucio, por suerte esta a mi lado Lázaro, él dice que vende la suerte, pero los otros le dicen gafe, yo no se que es gafe, él es bueno asusta a los chicos, está siempre sentado su silla es muy bonita, tiene ruedas, yo quiero una, a veces me lleva a su casa, es pequeña y hay cosas sucias por el suelo, luego me da de comer y después me acuesta con él, y hablamos y me cuida y jugamos y después dormimos, me despierto de noche y me voy, me voy a mi casa, allí me espera la Rosa, ella es muy guapa, sólo la veo cuando vuelvo de casa del Lázaro, cuando se hace de día y hace frío, siempre duerme todo el día, parece triste, muchas veces vienen sus amigos, sus amigos no son malos, pero se burlan de mi o a lo mejor no, no se, se ríen ,se ríen mucho, tanto que a veces dan miedo, como yo, y después se duermen, son raros, se ríen mucho pero están tristes como la Rosa, cuando me levanto y me voy de la casa le doy un beso pero ella no se da cuenta, trabaja mucho toda la noche para darme de comer, yo la quiero mucho y también la cuido, paso todo el día en el mercado, saco las basuras de las tiendas, y las cajas vacías y barro con la escoba que me deja mi amigo Tomás, me gusta mucho estar con Elvira me da galletas y pan, a veces les llevo las bolsas de las compra a las señoras que van al mercado y así me gano mi dinerito, un día de vuelta al mercado me perdí pero no tuve miedo, ese día me encontré mi secreto, había mucha basura y gente rara, como la Rosa y sus amigos, miran pero no ven, dos me quisieron quitar mi dinerito pero no me dejé, a uno le corté con mi secreto, ahí si me asusté, pero estuvo bien, fue tan emocionante, me hice pipí encima, no le conté a nadie lo que pasó, yo se bien como guardar un secreto, a nadie le digo lo del Lázaro, cuantas cosas veo desde aquí, la gente tiene muchas historias y aventuras, las señoras con sus hombres, el bar y el fútbol, todo el mundo estudio fútbol en el cole, yo como nunca fui al cole no se de fútbol, los niños con sus mamás, todos son los más listos y buenos, son traviesos pero no son malos, eso dicen las mamás, pero algunos, yo lo se bien mañana serán malos, los perros con los otros perros y con sus culos, siempre se huelen el culo los unos a los otros, como Lázaro a mí, eso no me gusta, pero se guardar un secreto, y todos con todos, con los vecinos, con los tenderos, los hay que saben de todo, y yo, que no se nada, que la vamos a hacer, bueno algunas cosas si se, que a veces las personas hablan mal de otros y después cuando los ven son sus amigos, no entiendo, que complicado, a veces los miro y me asusto pero casi siempre me río mucho y cuando me ven reír tanto dicen que me ha dado un ataque entonces me río más y después lloro, no se porqué es muy raro, bueno si se porque todos me parecen iguales y como si no quisieran estar, a veces se ríen y les cuentan a los otros lo felices que son y presumen sobre todo las mujeres de cuantas bolsas tienen llenas y de las cosas que han comprado, de lo caro que está todo pero igual les alcanza para comprar, sus hombres trabajan mucho y ganan mucho, todo el día en el bar, como les gustan las cosas a la gente, la culpa es del gobierno dicen, yo no se quien es ese pero debe ser muy malo, de todo tiene la culpa, si me lo encuentro le cortaré con mi secreto, aunque a mi no me ha hecho nada, no sé, lo que si se es que hay muchos, pero muchos señores que hablan mucho por la tele y no entiendo nada, me parece que nadie entiende nada, pero es igual, a veces les miro y se que comieron ayer y se que les duele, casi siempre lo mismo que a mi, lo mismo que a todos, la panza, no un poco más arriba, me gusta mucho el verano hace calor y no tengo frío, también me gusta el frío sobre todo cuando ponen las luces en la calle y el mercado, entonces me dan regalos, antes me daban juguetes, ahora solo ropa y comida, dicen que soy grande para juguetes, pero a mi me gustan pero sobre todo me gusta jugar, me gusta jugar aunque no tenga juguetes, casi siempre juego solito, me gusta, si, los domingos a la tarde juego solito, Fermín el del quiosco me da por mi dinerito unas revistas de señoras, no tienen ropa, no llevan nada, ¡pero nada de nada!, es muy emocionante verlas, son guapas, y juego solito, los domingos, si los domingos la gente cuando van todos juntos no me saludan, ni me dan su risa, ni me tocan la cabeza como a un perrito, no, solo me ríen cuando van solos, pienso que no quieren que sea de todos, solo de ellos, pero igual me duele la panza, ante corría a por su risa, pero miraban a otro lado, ya no corro, espero a que sea mañana y me toquen la cabeza y me quieran otra vez, el dinerito me lo dan a la salida de la misa, no entiendo la misa, da miedo, Venancio el cura habla de cosas feas casi siempre, del pecado, del diablo y de un señor dios que si no hago lo que el dice, no le gusta que juegue solito, me castigará, creo que el diablo y el dios son la misma cosa, seguro que sí, a veces tengo malos sueños, sueños de castigos por las cosa que dice mi cabeza, a veces también habla de lo bueno que es dios, que nos quiere a todos igual, a todos, a los buenos y a los malos, y que el diablo no nos quiere, a nadie, ni a los buenos y ni a los malos, y los dos están en todos los sitios, todo el tiempo, seguro que son lo mismo, tienen que ser lo mismo, habla de hacer el bien pero todos hablan mal de todos cuando salen, una vez me dijo Venancio que yo tenía un ángel de la guarda, porque los muchachos que se sientan en el parque a fumar sus cigarrillos y a beber me dieron de fumar y más cosas y después no me acuerdo de nada, dicen que me curaron en el hospital, que estuve más muerto que vivo y que el otro también se salvó, no lo se, y volví después al mercado, por eso dice el Venancio, el cura, que tengo un ángel, y ya van dos, pero otros me dicen que soy el diablo cuando me dan esas risas y no puedo parar, no me gusta la misa, no, nada de nada, voy por el dinerito que me dan a la salida para gastarlo en el quiosco del Fermín, la gente si va a misa todos muy bien vestidos, dicen cosas buenas y parece que se quieren mucho, pero no me ríen, me dan dinerito, poco, pero no me ríen, también van por algo a misa no se porque pero seguro que algo quieren de Venancio, porque al señor dios nadie le ha visto, solo en pinturas así que le podrían pedir, le dan más dinerito que a mí al Venancio, no se para que van pero debe ser importante y después van a los bares a comer cosas ricas, yo me siento en el parque a pensar cosas, pecados creo, Rosa me dice que no me asuste, que no me preocupe, que son unos hipócritas, desde luego suena feo eso de hipócritas, mejor no pensar, a veces me gustaría hacerlos callar con mi secreto, mi secreto, mi secreto, secreto, mi secreto es un cuchillo para cortar jamón, como los que tiene el Martínez en su carnicería y que bien lo sabe usar Martínez, a mi me gustaría aprender como él, un día le dije que me enseñara, y me dijo que me fuera a la mierda, no se donde es eso, no le pregunté, se portó muy mal, también le cortaré a él, algún día, nadie sabe de mis cosas, una vez quisieron encerrarme, casi no me acuerdo, hace mucho tiempo, pero al final no, mejor así, mejor para todos, mejor para ellos, a veces voy a ver a Rosa a su trabajo, de noche sus amigas me cuidan y me dan besos a mi me gustan, pero fuman y toman cosas como esos chicos y eso es malo, los que vienen en coches para ir con Rosa y sus amigan, entonces me tengo que esconder detrás de los árboles si no Rosa se enfada, parece que asusto a los coches, entonces me voy a casa y le hablo a mi cuchillo, mi secreto, es un buen amigo, siempre me hace caso, un día Rosa vino prontito a casa, era de noche todavía, yo me puse contento, tenía sangre en la boca, los ojos transparentes y olía mal, fui a darle un beso pero me empujó, me gritó y me asusté, ella lloraba pero no estaba triste, y empezó, y le pedí que parara, no paró, tapé mis orejas con los dedos, y dijo que no, que no era Rosa, que Rosa era su mamá, que ella era Macario, Macario, no puede ser Macario, Macario como yo, para por favor, para, para por favor, me duele mucho, el dolor llegó como nunca, me contó que me caí desde alto cuando trabajaba, que Rosa se marchó una noche, entonces todos a la vez quisieron salir, empujaban por salir y gritaban, salieron y contaron mi secreto.

Pedro y Pablo
El futuro en sus manos
• Que suerte que hoy no tenemos cole.
• Si, hoy es San Zurullo, patrón de los pobres, hoy hay que dar limosna a todos los pobres del mundo.
• Que raro, una fiesta para celebrar que hay pobres.
• Pues si que es raro, mi padre dice que trabajen como hace él, para darnos de comer y una educación, que está muy bien eso de pedir y no trabajar, dice que él los pondría a pico y pala, que el que no trabaja es porque no quiere, y que como a él nunca le han dado nada tampoco el piensa dar nada a “naidie”, eso dice.
• Bueno, tu padre tampoco trabaja mucho se pasa todo el día en el bar.
• ¡Pues anda que el tuyo!
• Si, mi padre no trabaja nada o está en el bar o en casa viendo la tele, mejor en el bar, en realidad todos los padres están mucho tiempo en el bar.
• Mejor así, porque cuando están en casa es para pelear.
• Siempre de mal humor.
• Si.
• Luego vamos a la iglesia.
• Y yo, menudo rollo.
• Todos juntos de la mano, como si tal cosa.
• Dame más pipas.
• ¡Mira, tu madre!
• Calla no grites, que no me vea.
• ¿Por qué no quieres que te vea?
• Ayer se peleó con mi padre y seguro que me castiga otra vez a mí.
• Tengo sed, vamos a la fuente.
• Oye ¿tú quieres a tus padres?
• Si, creo que si.
• Pues yo no.
• Ahora que lo pienso yo tampoco, siempre mandando, siempre enfadados, me parece que se aburren y entonces pelean.
• Eso creo yo.
• Voy a hacer pipí.
• ¡Niño! No seas marrano, a mear a tu casa. Habrase visto que sinvergüenzas.
• Ja, ja, ja, la vieja te ha visto el pito.
• Vieja loca.
• ¿Dónde está Macario? Se ha llevado la pelota.
• En el bar de Pepe, ha ido a beber una limonada.
• ¡Jo! Que listo y encima se lleva la pelota.
• ¿Ha traído las revistas?
• Si, las llevas en una bolsa.
• ¿Vamos a buscarle?
• Vamos.
• ¿Tienes dinero?
• No tengo nada, mi madre nunca me da nada.
• A mi tampoco me dan nada nunca.
• Anda mira una ambulancia.
• Piuu, piuuu, piuuuu.
• Mira ese perro como aúlla.
• Auu, auuu, auuuu.
• Eso es que va un muerto dentro.
• Anda ya.
• Que si, mi madre me lo ha dicho, los perros son más listos que las personas y notan cuando alguien muere.
• Debe ser porque esperan que le echen el muerto para comer.
• Seguro.

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11 Octubre 2005

CAPITULO XVII

No estoy seguro, si continuar con mis tremendas aventurillas o soltar de una tacada el sumum de mi creación literaria en estos momentos, permítanme un breve descanso para valorar los pros y contras de una u otra decisión, déjenme solo unos instantes, son ustedes muy amables, serán unos breves momentos, prometo no hacerles esperar, necesito ir al baño, no, no quiero miccionar, ni defecar, que finura ¿verdad?, necesito entregarme a los placeres de Onán, ¿qué son ustedes tan ignorantes que no saben de que hablo?, bien, entonces después de esta demostración, cojan paraguas o abran sus bocas, como decía después de esta demostración del pecado de Onán, les explicaré si aún es necesario, aunque lo dudo, quién era nuestro amigo Onán.
¡Ale hop!, con una mano, con la otra, lástima no tenga conmigo las bragas de mi ex amada, cierren los ojos, abran las bocas, perdón, disculpen, he perdido por unos breves instantes el norte.
Les explico algo sobre el tal Onán: Era feliz en la masturbación (no es el único ¿verdad pillines? Al principio probó con mujeres, pero se percató de inmediato de que nada había similar siquiera en gozo a la solitaria autocomplacencia. Durante años derramó su semilla al estímulo de sus manos, hasta que un día perdió ambas en un accidente laboral. Sobreponiéndose a la tragedia, ejercitó con los pies hasta conseguir llegar con ellos, indistintamente, hasta su miembro, de modo que pudo continuar con su placentero y perfeccionado tocamiento. Dos años después, una herida mal curada le provocó una gangrena que obligó a amputar el pie derecho, y apenas unos meses más tarde cortaron su pierna izquierda, destrozada por las mordeduras de un perro. Lejos del abatimiento, contra viento y marea dedicó todo el tiempo libre del que gozaba, y debía ser mucho, a intentar doblar el torso lo suficiente para poder llegar con la boca al pene. ¡Lo consiguió! ¡Alabado sea el señor!, y el placer fue todavía más intenso, pero al poco tiempo se le cayeron todos los dientes, y un cáncer se le llevó la lengua, y los labios se le llenaron de llagas que no cicatrizaban. En la misma época se quedó ciego. Ordenó entonces que le extirparan el ojo izquierdo, y durante meses ejercitó su cuerpo para salvar la distancia de 5 centímetros que todavía separaban su pene y la cuenca vacía.
Me cago en Dios una y mil veces, que necesidad, que derecho tenía vuestro infame y cruel Dios a complicar la vida al bueno de Onán, ahora que, no sabía ese Dios con quién se las jugaba, con dos cojones, claro que si. Un fenómeno este tío, hoy día seguro habría triunfado, sería un ídolo de masas, una fuerza de voluntad realmente ejemplar, perseverancia sin parangón, un ejemplo a seguir si señor, me descubro ante usted.
Antes de continuar debo añadir que después del episodio con mis progenitores y el parque de atracciones, fui inmediatamente puesto en busca y captura, aquí comenzó realmente la matanza por la que se me juzga, sin duda fue un error dejar la puerta de mi casa abierta.
Paso a mostrarles mi obra, mi relato, mi encíclica, espero gocen con su lectura como yo gocé al escribirla, se titula “UN DIA MAS”.

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9 Octubre 2005

CAPITULO XVI

Estuve diecinueve días y ya saben cuantas noches encerrado en casa observando el cadáver de mi mami, cuando el hedor empezó a ser insoportable y un tanto sospechoso, un par de vecinas de esas que están por todas partes y meten el hocico donde no debieran, ya saben ustedes a que me refiero, digo, cuando vinieron a preguntar por mis padres y a que se debía ese extraño olor, entonces creí oportuno abandonar este sagrado lugar, este templo del placer y el horror, el hogar, la puta lata de sardinas donde transcurrió buena parte de mi infancia, un cuarto piso sin ascensor, a estos arquitectos que diseñan zulos así me gustaría intercambiar con ellos unas palabras, ya saben, mejor dejamos el tema, mejor, me enciendo con extrema facilidad, ya me van conociendo. Durante esta breve eternidad de encierro voluntario, tuve tiempo de meditar, entre paja y paja, que fueron muchas, ya lo creo, hice un exhaustivo repaso a mi vida, breve, pero intensa y extraña existencia, a veces me sentaba como esos tipos, ya saben los fakires, y permanecía siglos sin pestañear, intentando ver algo, algo mágico, algo divino, nada, siempre al final me entraban ganas de mear o de hacerme una paja, pensando en las delirantes escenas de la deliciosa agonía de mi madre, total que adelgacé cerca de quince quilos, pasé hambre la verdad, devoré las pocas cosas de comer que había en la nevera, incluso se me pasó por a cabeza comerme a mi madre, pero preferí ver amoratarse e inflarse su cuerpo por los efectos de la descomposición, tuve tiempo eso sí, de escribir lo que considero es mi puta obra maestra, hasta ahora había cagado breves relatos y algunas infamias poéticas, pero esto comenzó siendo algo distinto, si un verdadero relato, un verdadero libro, una historia surrealista, una creación tan formidable e incomprensible como todo lo mío, el último día de estancia en este agujero, la verdad es que comenzaba asfixiarme, sentado en el water, completamente desnudo, pajeándome una y otra vez, durante dieciocho horas seguidas, por favor les pido se hagan cargo del esfuerzo sobrehumano al que estoicamente me sometí, no es moco de pavo y reclamo su atención ante ello, las consecuencias fueron dolorosas y visibles y gratificantes a la vez, llagas en mi trasero y quedarme más seco que la mojama, les pido lo valoren en su justa medida, extraornidanio, pues bien en esas dieciocho horas antes del mi partida definitiva de ese lugar de ensueño, escribí la verdad, si la VERDAD con MAYUSCULAS, la verdad universal de mi existencia, no pretendo ser pedante y por eso digo de “mi” existencia, y aviso el que quiera entender que entienda, el que no, perdóneme pero que le den por culo, no me importa, se bien que dentro de doscientos años esto será una nueva Biblia y sino lo es, será la Biblia de los nadies y de estos estará el mundo lleno o vacío porque nada y nadie quedará, a mi ahora mismo ya me da igual. Incluiré este texto, relato, libro, manuscrito, mierda, dentro de mi testimonio, es largo, muy largo, el que lo quiera leer, que lo haga, y el que no, me da igual, no quiero ser grosero, ni violento, pero no aceparé burlas nacidas de la ignorancia, por tanto a los idiotas que hay muchos, tú puedes ser uno de ellos, no, seguro eres uno y de los mejores, te aconsejo, huir ahora y ver la televisión, o irte a dormir, un último detalle después de esas largas y atormentadas y gozosa horas sentado en mi trono, lo que quedó en el fondo tenía vida propia, era dios lo que salió de mis esfínteres y mi miembro, una mezcla de mierda y semen, el hijo del hombre.
Después de mi victoria salí de la casa, dejé la puerta abierta y me marché a un parque de atracciones, compré una bolsa de palomitas y me monté en la noria, quería ver las hormigas desde lo alto, desde muy alto, y grité como un poseído, unos alarido infernales desde lo más alto y desde lo más bajo de mis intestinos, y reí con unas carcajadas provenientes de un pozo de locura provocado y deseado, era el único, el extraño, el ambiguo, y grité:¡ HIJOS DE LA GRAN PUTAAAAAAAAAA! . La noria bajó, el populacho me abría paso y me perdí, me perdí.

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29 Septiembre 2005

CAPITULO XV

He perdido el hilo, tanto divagar, tanto mostrarles confiadamente mis entrañas ha hecho que no recuerde por donde iba, estoy cansado, no lo puedo negar, necesito descansar, descansar, cierro los parpados, imagino una vida distinta, una vida en otro cuerpo, en otra mente, otra vida lejos de la que me ha tocado vivir, sueño, que mis demonios ya se fueron y no volverán, sueño que la vida se me escapa entre los dedos, sueño que no necesito soñar en una nueva vida, quiero dormir, no quiero despertar, pero no tengo el valor suficiente, lo admito no lo tengo, soy tan cobarde que solo puedo continuar.
Volví a casa de mis padres, me instalé, no les hizo mucha gracia verme a parecer, sonriente, con una mano delante y otra detrás, sin oficio ni beneficio, un bueno para nada como decía la buena de mi madre, un aprendiz de todo y maestro de nada, eso me gusta, como decía mi padre, en fin, me metí en mi cuarto y solo salía para comer y para cagar, estuve seis meses recluido, meditando, cuando salía ya fuera para una cosa u otra siempre era con una sonrisa de oreja a oreja, radiante, no pretendía ser una sombra de mal humor, aunque siempre lo tomaron como una provocación, no era esa mi intención, o tal vez si, que importa, conversaba en la mesa de cosas locas e intrascendentes, ya saben del tiempo, del fútbol, de la política, contaba algunas cosillas de mis aventuras, a pesar de mostrarme siempre risueño siempre la cosa acababa en bronca, mi cara permanecía intacta, pero se bien que mis ojos se encendían, en fin, mis viejos no me querían en casa, esa es la verdad, todo estalló un buen día, me desperté sobre las dos de la tarde y decidí hacer un hueco en mi estomago antes de comer, mi viejo no había vuelto de su honrado trabajo de pringao en una ferretería, cuando salí del baño, con mi eterna sonrisa, y volví a mi cuarto encontré a mi madre hurgando en mis cosas y con las bragas de mi ex (completamente acartonada después de recibir millones de corridas) en la mano, me miró con un odio feroz, me excité, me dijo que era un puerco, un depravado, que no había cambiado nada, escupió en mis amadas braguitas, y dijo que irían a la basura como aquel conejito, sentí como crecía entre mis piernas un gigantesco obelisco de hormig