THE DOORS (II)
Mientras tanto iban el representante y la putita en su cochazo y el filosofo en el suyo con la puerta atada en el techo, los tres en busca de Facundo, el representante cagándose en todos los santos pensando como debía sufrir su lujoso coche por estos caminos de cabras, siguieron las indicaciones de un pastor y encontraron por fin a Facundo, tumbado bajo una higuera, con una bota tirada y destapada (y probablemente vacía) a su lado, el representante que andaba cabreado por lo de su coche decidió vengarse y tocó la bocina ¡MOOOOC!, pero Facundo no movió ni un dedo, el representante insistió ¡MOOOOOOC!, ¡MOOOOOOC!, nada, Facundo estaba en un estado de profundo sueño, como solo los inocentes o los culpables sin moral son capaces de conseguir, o dormía o estaba en coma etílico, no había nada que hacer así que bajó del coche, seguido de la putilla, el filosofo ya se había apeado y esperaba, caminaron el representante y Ernesto hacia Facundo, la putilla que llevaba unos zapatos de tacón de aguja se quedó apoyada en el coche como solo las de su clase saben apoyarse en un coche de lujo, la tierra estaba seca, volaban las moscas, hacía calor y Facundo dormía con la boca abierta, el representante indicó con un gesto a Ernesto que se acercara a Facundo y lo resucitara, voló raudo el filósofo al encuentro del nuevo mesías, se aproximó y vio efectivamente la bota destapada que goteaba pausadamente la nueva sangre de cristo, el calimocho, le llamó suavemente: “Facundo, Facundo despierta”, por supuesto Facundo no se movió, Ernesto se giró hacia el representante y se encogió de hombros, hacía calor, la putilla había vuelto dentro del coche, estaba a salvo con el aire acondicionado a todo meter y se preparaba para empolvarse la naricilla nuevamente, el cabreo del representante iba en aumento, Ernesto se percató y supuso muy acertadamente que o hacía algo pronto o se iba a armar, insistió: “Facundo, despierta Facundo”, en el profundo sueño de Facundo la voz del filosofo se había transformado en la suave voz de su enamorada, pero como en realidad no tenía ninguna, no pudo poner rostro a esa suave voz que le encandilaba, una voz que le decía en sueños: “Facundo despierta, ven Facundo soy toda tuya, tómame soy toda tuya, haz de mi tu perra, tu esclava, usame como tu orinal, vamos Facundo te esperoo”, todo esto hervía en la cabeza de Facundo en un estado de semiinconsciencia del cual no hubiera querido despertar nunca, a la putilla se le dilataron de nuevo las pupilas y tocó la bocina del coche ¡MOOOOC!, Facundo no movió ni un dedo, seguía con la boca abierta y el representante estalló: “¡Me cago en la grandísima puta que te parió Ernesto!”, el filosofo se agachó y agarró del los hombros a Facundo y mientras lo zarandeaba le decía: “Facundo, Facundo despierta de una puta vez joder, ¿no quieres ser catedrático para las más espesas mentes, los más turbados estómagos y las más infames conciencias?”, a estas alturas Facundo ya tenía una erección, en su sueño estaba vestido de guardia civil y cabalgaba sobre dos hembras de más de cien kilos cada una, el zarandeo al que fue sometido sin piedad, casi hizo que se corriera, pero no, afortunadamente para él, andar con los gallumbos empapados de semen no es muy simpático, abrió los ojos y miró a Ernesto un poco asustado y los mismo que Clint Eastwood echaría mano de su revolver, el bueno de Facundo echó mano de su bota, para comprobar con desesperación que estaba vacía, apenas quedaba un pequeño sorbo, bebió, apretó la bota intentando escurrirla, y salieron apenas unas gotas de calimocho, lo justo para humedecerse boca, una boca seca como el cuero de los aperos de cualquier mula vieja y que no sirve para tirar del arado, pero poco a poco Facundo empezaba a ser persona, más o menos, volvió a mirar a Ernesto y este le dijo: “¿Eres Facundo?, ¿tú has escrito todas esas cosas?, ¿tú has soñado esas mil verdades? : En el campo de los ricos de los ricos no hay mosquitos ni alacranes. El cerdo busca las trufas y el señorito se las come. Que pena me da separar a un cordero de su madre, degollarlo no me cuesta tanto. Que ninguna gallina cacareé antes de que cante el gallo, es la ley. El tractor es el futuro, el dolor de riñones es eterno. Cuando acabe la jornada buscarme en el bar. ¡Fantástico! ¡Sublime! ¿Tú has escrito todas estas portentosas representaciones de la REALIDAD?, ¿Eres tú el creador de la nueva corriente de pensamiento universal?”, a lo que Facundo que aún no se había incorporado y seguía con la bota vacía en la mano contestó: “No lo sé, escribo mientras cago y después me olvido de todo”, el representante que a cierta distancia lo oía todo no daba crédito, más bestia no se podía ser, pensó, si hubiera tenido una grabadora sin dudarlo habría inmortalizado esta conversación para las generaciones venideras, no tenía desperdicio, el nivel de absurdidad era de dimensiones cósmicas, y ello le divertía a la vez que le ponía enfermo, Ernesto prosiguió: “No creo en las casualidades, y el desafortunado incidente con el chorizo picante tuvo como consecuencia el feliz descubrimiento de una nueva escuela filosofica y humanista, la escuela rural, la de nuestros ancestros, la que nunca debimos abandonar, ¡pero no solo eso!, ¡no muy señor mío!, este descubrimiento, la verdad plasmada en esas puertas mediante tus manos tiene una consecuencia mucho más funesta y radical querido Facundo: La muerte y el olvido de la escuela filosofica del urbe, y yo como máximo representante e ideólogo asumo mi responsabilidad, pero eso si con matices, nunca mentí, pero admito que estaba equivocado, ahora vuelvo a ser un niño con ansias de conocer el nuevo mundo que me rodea, vuelvo a ser un hombre sin miedo a explorar nuevos horizontes, con la humildad para pasar de ser maestro a alumno, pero también te advierto tú no has creado LA VERDAD, algún ente superior te ha utilizado como vehículo transmisor de su sabiduría, eso debes saberlo y aceptarlo para ser libre, ¿qué me dices Facundo?, ¿estás preparado para lanzarte al abismo?, de tu respuesta dependerá el rumbo de los planetas”, Facundo que no había entendido una sola palabra solo dijo: “¿Tengo que hacer algo?”, Ernesto alzó ambas manos al cielo y exclamó: “¡Facundo!, ¡Facundo!, ¡solo tienes que ser tú!”, seguía sin entender nada, así que nada dijo Facundo, prosiguió el filosofo su discurso, esta lanzado: “Te animo te exhorto a que des el paso definitivo, es imperativo, cuando lo des tu vida cambiará por completo, pero eso no importa, lo fundamental es que TU cambiaras las vidas de infinidad de seres, ahí reside la verdad de la milanesa, ahora tu destino no está en tus manos, tal vez nunca lo estuvo, una fuerza irresistible nos ha hermanado y debemos emprender esta magnifica cruzada en pos de la verdad, ahora, hoy somos pocos, mañana seremos legiones, ¿acaso no lo sientes Facundo?”, la cosa empezaba a irse de madre, la putilla bajo la ventanilla del coche y chilló con voz aguda: “¡Cariñoooo!”, entonces Ernesto miró al representante que le hizo un gesto para que se dejara de historias y fuera al grano, el filosofo sin dilación dijo: “Facundo tus mensajes encriptados de lucidez nos han impresionado sobre manera, hemos adquirido las cuatro puertas”, al decir esto Ernesto reparó en su error, se giró hacía el representante que con solo una mirada lo puso en su sitio, “bien, el caballero que me acompaña….”, otro error, “el caballero al que acompaño es representante de escritores, poetas, intelectuales y creadores de las más variopintas tendencias del plano cultural de la actualidad, ha adquirido las cuatro puertas impregnadas de un conocimiento ecléctico, una verdad básica inmutable, las frases escritas con los intestinos, nada del panorama creativo del momento es comparable con por ejemplo con: “ Las gallinas viejas dar un buen caldo, pero las jóvenes son las preferidas del gallo”, o sin ir más lejos: “ e gusta comer cuando tengo hambre dormir cuando tengo sueño, aunque sean las doce del mediodía”, nadie en su sano juicio podrá negar la evidencia vital contenida en estas palabras, pero te aviso Facundo toparemos con mentes desquiciadas, gentes de moral apócrifa pervertidos intereses engalanados con rimbombantes nombres como religión y ética, nos mantendremos firmes en nuestro empeño, y la razón no la fe , acabará imponiéndose, dame tu mano Facundo, toma a mía hermano” , extendió su mano, “ a partir de este preciso instante caminos hasta ahora paralelos y separados convergen, se cruzan no para separarse de nuevo, sino para recorrer el futuro asidos de la mano, y cuando por fin....", el representante tenía los cojones a punto de estallar, dio unos pasos y corto sin piedad el seminario alucinógeno del filósofo Facundo no podía comprender, su cabeza no era capaz de asimilar lo que ocurría, así que lo más cómodo y sensato era pensar en su bota vacía y soñar como le gustaría que estuviera llena , " Facundo, como bien a dicho Ernesto, soy representante de artistas de diferentes disciplinas y tendencias, he visto tu obra y me interesaría trabajar contigo, recopilar y promocionar sus textos, he comprado las cuatro puertas, y no sólo eso, quiero que vengas con nosotros a la ciudad hoy mismo y comenzar el trabajo, ¿ me entiendes?", Facundo no estaba seguro de entender: " ¿ quiere decir que le gustan las cosas que escribo?", " si ", " ¿ y quiere que vaya a la ciudad con usted?", " si ", " no entiendo, solo son cosas que escribo cuando cago, a nadie le interesan ", " escúchame Facundo,¿ quieres salir de esta miseria?.¿ ser famoso?¿será admirado y que todo se callen cuando tú hables? Ernesto se sintió mal, era cierto que el representante había comprado las puertas, le dio el dinero a Fedra y el encargo de adquirirlas, pero el descubrió Facundo, no sin sudores, en cierto modo era el propietario intelectual del futuro mito. Facundo no estaba seguro, aun no era capaz de asimilar lo que estaba pasando, Ernesto seguía con la mano tendida, Facundo le miro y tendió la suya, se agarraron y tirando el uno del otro Facundo se levantó, miro entonces el representante y le dijo: " si quiero ", estaban los tres de pie, la putita bajó de nuevo la ventanilla y chilló: " ¡Cariñooooo! ", el representante dijo: " bien, vamos al pueblo a buscar a Fedra y las cuatro puertas, de camino la ciudad ya tendremos tiempo de hablar tu y yo ", se subió al representante su coche y Facundo y Ernesto al otro, una vez dentro del coche el representante le dio un par de sopapos a la putilla, y le advirtió que cuando él estaba hablando cerrara la boquita, tenía razón Facundo el lo de que las gallinas no deben cacarear hasta que el gallo ha cantado, hicieron el trayecto en silencio, sólo cuando estaban entrando en el pueblo el representante le dijo: " venga tonta, ya sabes que te quiero ", y metió la mano entre las piernas de ella, la putita sonrío, en el otro coche Ernesto estaba radiante, Facundo bajó la ventanilla, el tufillo ya se hacía notar, el filósofo le habló de los clásicos, de la religión, de la cultura urbana, del consumo, de lo efímero de las verdades, de la violencia contenida, de conceptos como la nada y el infinito, del ser, de la eternidad y la latencia perenne, preguntó sobre la fuente de inspiración, sobre las musas que bailaban y cantaban a su alrededor, el filósofo rural, Facundo, aquí empezó ganarse el título, pregunto: " ¿ es bueno ser famoso? ", el filósofo de urbano quedó en silencio en instantes, suspiro, con voz grave dijo: " es una pregunta sencilla que requiere una respuesta compleja, esto es: si y no ", acto seguido soltó un rollazo tremendo sobre en qué consiste la fama, sus peligros, sus bondades, como se alcanza y como se pierde, como llegaban al pueblo y no había concluido su disertación sobre el tema amenazó Facundo con proseguir durante el viaje a la capital, Facundo se ha hecho temblar como el representante y primero, seguido a poca distancia del otro coche, pararon donde estaba sentada Fedra a la sombra, bajaron y Fedra relató brevemente cómo había conseguido las puertas, naturalmente no hizo mención del episodio de la meada, ni de que había sobrado un buen dinero, bajaron del otro coche Ernesto y Facundo, Fedra que a pesar de ser lesbiana hasta la médula no era del todo fea, fue devorada instantáneamente por los ojos de Facundo, nadie lo notó excepto la putita que no había bajado del coche y pensó que este salvaje primitivo debía ser una máquina, se le hizo la boca y lo que no es la boca agua, entre Facundo y Ernesto cargaron los otros tres puertas en el coche, Facundo tenía sed, el representante dijo que se hacía tarde, todos querían irse, pero Facundo tenía sed, paciencia, entrar al bar " encantos ", Ernesto pidió una coca-cola , Fedra un agua con gas ( le sirvieron sifón), la putita pidió una tila, no había, entonces pidió una manzanilla, el representante una cerveza y Facundo medio litro de calimocho bien frío, el camarero puso varias raciones de chorizo picante que al final se comió Facundo, no se dio cuenta que el era el único que lo devoraba sin piedad, necesito de otro medio litro para acabar con todo el chorizo, la rodajas de pan iban y venían por la barra, el representante le dijo si necesitaba recoger algo, dijo que si, que tenían que recoger a su madre, Fedra también se salto esa parte, la de la madre de Facundo, y el representante la crucificó con sólo mirarla, la habían pillado en fuera de juego y necesitaba pensar algo rápidamente, preguntó por el baño, Fedra se lo indicó con un movimiento de cabeza y el representante la volvió a mirar sin piedad, fue al baño y ¡ mierda!, no había puerta, entró en el de las damiselas, bajo la tapa, se sentó y pensó, pensó ,¡ ya esta!, dejaría a Fedra para cuidar de la vieja, pero no, eso era demasiado, bien, mejor alguien del pueblo que la cuidara, el pagaría los gastos, eso es, asunto solucionado, salió del baño, le dijo Facundo quien del pueblo le parecía bien para cuidar a su madre mientras estaba en la capital, que el pagaba todo, que más adelante la mandarían a buscar y tendría una enfermera para ella sola, Facundo dijo que no, que su madre se venía con el, el representante se encogió de hombros y sin consultarlo, naturalmente, encajó a la vieja en el piso de Fedra, la cara de la poetisa era un poema, nunca mejor dicho, pero ¿ qué podía hacer?, el representante pagaba el alquiler, a estas alturas Facundo andaba ya un poco trompa y le pidió Ernesto que dijera en voz alta algunas de las cosas que había escrito, el no se acordaba y además el filósofo lo hacía muy bien eso del recitar, Ernesto sin miramientos, se enjuagó la boca con coca cola, cerró los ojos, suspiro, abrió los ojos y se lanzó al abismo del conocimiento: " El alcalde no vive en el pueblo, tiene un chalé con frontón a las afueras ", " tengo docenas de herraduras y mala suerte ", " a veces soy más viejo que el más viejo de todos los viejos del pueblo ", " no juego a la lotería, no sea qué no me toque ", salió el filósofo por un instante del nirvana en que se hallaba inmerso para ver a su público, todos estaban pasmados y Facundo con una sonrisa de oreja a oreja con su vaso de calimocho alzado, moviéndolo de lado a lado, Ernesto interpretó el pasmo del auditorio como algo tremendamente positivo, pasar de la oscuridad de la luz ciega por unos instantes, pensó, acto seguido continuo con su disertación: " Los caracoles y el conejo, un los lentos, el otro rápido,¡ pero qué bien se entienden! ", " ¡ qué grandes y hermosos crecen los repollos!, dicen que en la huerta hay muchos muertos enterrados de la última guerra ", " si te gustan los amaneceres ¡ madruga tu! ", " a las mulas nunca se les pincha una rueda ", todos excepto el filósofo Facundo, que ya estaba apoyado en la barra y pidiendo más calimocho, todos ya tenían suficiente, el representante pregunto a Facundo se aparte de su madre tenía que recoger algo más, Facundo contestó que no, bueno si, llenar la bota de calimocho, el representante tembló, el viaje de vuelta lo harían el y la putita en su coche y la tropa: Ernesto, Fedra, Facundo y su madre y las cuatro puertas en el otro, no estaba dispuesto a soportarlo, ni a arriesgarse a un posible mareo y vomitona de Facundo, el representante pagó la cuenta, Facundo llenó la bota y se dirigieron a su casa, estaba en una de las calles que atravesaban la principal, junto a una pequeña plaza, con bancos de piedra alrededor de una fuente seca, era una casa de dos plantas, de piedra, se veía faltaban algunas tejas en la cornisa, la fachada necesitaba arreglos, muchos arreglos, la puerta estaba cerrada pero sin llave, Facundo entro y todos le siguieron, el representante, Fedra y en especial la putita miraron a su alrededor: el suelo sucio, las paredes sucias, los muebles sucios, un olor a humedad que se antojaba perenne, todos sumido en una oscuridad, una oscuridad sin misterio, una oscuridad nacida de las entrañas de la misma vida, no pudieron reprimir la sensación de una claustrofobia sofocante y un desprecio por todo lo que la rodeaban y unas infinitas ganas de salir de esa casa maldita, la única que se atrevió fue la putita, que dijo: " cariño te espero fuera ", el representante comenzó a dudar si todo esto era una buena idea, Ernesto en cambio miraba todo con los ojos como platos, se esforzaba en asimilar, en sentido lo básico, el filósofo nunca se dio cuenta que hay una pequeña diferencia entre ver " Los fusilamientos 3 de mayo " y ser uno el que recibe una bala en el pecho, uno puede imaginar el sufrimiento de otro pero no sentirlo como propio, salió de su letargo al grito de: " ¡ madreee!,¡ madreeeee! ", definitivamente es un cafre pensó Fedra al oír semejantes berridos de Facundo, " ya estoy en casa ", obviamente pensó que el representante, " ¡ y vengo con los amigos, vistete que nos vamos a la capital! " simpleza y sencillez genuinas de sol filósofo, Ernesto pregunto por el lavabo y Facundo le indicó dónde estaba con un movimiento de cabeza, el filósofo confiaba en que esta puerta también estuviera llena del alma de Facundo, pero no, no había nada escrito solo estaba mal pintada de un color gris sucio, más tarde preguntaría Facundo porque no había en el escrito en la puerta del lavabo de su casa y este tan tranquilo le contestaría que porque nunca cargaba allí, siempre lo hacía en el campo y en el campo no hay puertas, o en los bares, cuando Ernesto salió del lavabo Facundo estaba, esperaban de pie y en silencio el representante y Fedra en lo que debía ser el comedor, había una mesa cuadrada con un hule a rayas azules y blancas, cuatro sillas un mueble con una televisión encima y nada más, sobre la mesa una botella medio vacía de vino, migas de pan y restos de lo que algún día debió ser comida, el representante le hizo un gesto con la cabeza a Ernesto indicándole el camino por donde se fue Facundo, el filósofo miro y volvió a mirar al representante, esto repitió gesto y dijo: " espabila ", el filósofo salió y vio unas escaleras alumbradas por una bombilla amarillenta, que subían al segundo piso, mientras subía sintió cierta intranquilidad por primera vez, temía por lo que pudiera encontrarse arriba y ni en sus peores pesadillas hubiera imaginado semejante locura, cuando alcanzó lo que se le antojaba la cima de una terrible montaña llamo a Facundo, " ven, pasa, pasa ", le dijo Facundo, se dirigió por un oscuro pasillo a la habitación de donde provenía la voz, la puerta estaba abierta, se quedó en el umbral, Facundo zarandeaba a algo que en otro tiempo fue una mujer, pero ahora no era más que un esqueleto vestido de luto, la estaba levantando no con brusquedad pero sí sin cuidado, como el que mueve un sillón para barrer el suelo, estaba acabando de vestirla, cuando le puso las alpargatas dijo: " madre este es mi amigo.... ", " Ernesto ", " si, mi amigo Ernesto y nos va a llevar a la capital, vamos a ser famosos y le pone una chica que la cuide y la lleve a la peluquería ", Ernesto seguía en el umbral y vio cómo Facundo sentaba a su madre en el borde de la cama, se agachaba de espaldas a ella, colocaba los brazos de su madre alrededor de su cuello y le decía: " a agarrese bien madre ", entonces con sus dos manos hacia atrás la agarró de las piernas y se levantó, llevaba su madre a sus espaldas, a caballo, entonces dijo: " ¡ala!,¡ ya nos podemos ir! ", bajaron a Facundo y su madre seguidos de Ernesto, en el comedor seguía en el representante y Fedra en silencio, y en silencio siguieron al ver a Facundo que llevaba a su madre a la espalda, Facundo repitió: "¡ala!,¡ ya nos podemos ir! ", comenzó a andar seguido de arresto, Fedra y el representante que se rascaba la cabeza, la putita que estaba en el coche y se había empolvado la nariz de nuevo al ver la comitiva comenzó a reírse como una loca, Facundo lo miró atrás a ver si había cerrado la puerta de casa, montaron los coches y partieron rumbo a la capital, 5 minutos más tarde Facundo roncaba, la vieja estaba con los ojos abiertos sin decir nada y Fedra le dijo Ernesto: " apesta esa mierda ", a lo que a Ernesto como todos sabemos contesto: " ¡EUREKA!.
