"Sobre la luna" dedicado a Lucia Borsani
Lejos tan lejos,
más halla de los desiertos púrpuras,
ostentando amarillos y rojos,
Lejos de mi fogón de ondulados cabellos,
cuyas llamas serpentean hacia el olimpo.
Así luzco hoy,
irrepetible,
pero aún soy onda expandiéndose en el cóncavo espejo.
Lejos de mi luna,
mas lejos,
huido de mi,
solo un reflejo.
Busco inquieto,
atribulado,
anárquico,
el final de tu blusa,
canta el pájaro de los confines la hora de los relojes.
Busco el pétalo que ostenta tu faz en la penumbra
y un loco despertador me llama a la fábrica.
Repito incendiado que volveré a encontrarte,
una braza me dice que me he extraviado.
Lejos, tan lejos.
Solo un aroma,
un vestigio de ti,
alguna evidencia elegante,
volveré a correr sobre la estepa,
de mis viejos lobos amotinados.
Huiré perdido hacia tus cráteres,
hacia tu cara más insondable,
allí donde tendimos la mesa de nuestros cafés más inconfesables.
Lejos,
tan lejos,
al final mismo de la lejanía,
donde se entiende que el fin,
es tu escoba barriendo el opus de cada día.
Silencio, despertares, aleteos, luz, trance, luciérnagas desatadas prodigándose.
Alvaro


lucia dijo
Cuando un poeta dedica versos a otro poeta, la luna se calla. Menudo logro, pero por pocos segundos, hasta que vuelve a la normalidad. Es que a veces la impecabilidad de un poema exige la sumisión de la gran señora que detiene su constante inspiración y se asombra de los versos humanos.
Yo también (como siempre con tu letra) me he asombrado y no soy luna, pero la comprendo casi como a una amiga.
¿Tendré la fortuna de saber que no será la última vez que ocurra?
Antes que lo diga ella, lo escribo yo: gracias Álvaro, una caricia para tí.
3 Julio 2006 | 05:49 AM