INFORMACIÓN, CULTURA, CIENCIA, ARTE, ENTRETENIMIENTO, PROGRESO, PAZ, AMISTAD Y COMPAÑÍA. / UMPC COMENZÓ EN 2005. /
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Las pesadillas son unos sueños que aparecen en la fase REM del ciclo y que suelen ser recurrentes, aparecen durante varias noches y provocan en la persona que los sufre sobresalto, agitación, miedo, taquicardias, etc.
Habitualmente no se suele recordar el motivo de la pesadilla o se olvida inmediatamente debido a que se dan en una fase del sueño profunda.
También es cierto que suelen aparecer más cercanas al amanecer y no tanto al inicio del sueño.
Situaciones que favorecen las pesadillas No existe un motivo concreto por el cual aparecen estas pesadillas o terrores nocturnos, sin embargo es cierto que lo facilitan ciertas situaciones como: Etapas de estrés laboral o familiar. Problemas emocionales, como la depresión. Accidentes automovilisticos o de otra índole. Tras haber presenciado una catástrofe o una desgracia, aparecen como parte del estrés postraumático. Problemas de carácter interpersonal: disputas, riñas, malos entendidos. Cansancio y agotamiento.
El sueño es un reflejo de nuestra vida diaria Habitualmente una vez superado este periodo negativo las pesadillas suelen desaparecer no creando graves problemas a posteriori. Recordemos que el sueño es un reflejo de nuestra vida diaria, cuando es conflictiva, es normal que el sueño se vea afectado, y una vez que esto se supera, el sueño vuelve a la normalidad. Por este motivo, sería complicado concretar los temas más frecuentes en los que se basan nuestras pesadillas, esto dependerá del problema en cuestión que nos queda sin resolver.
Generalmente en las pesadillas nos sentiremos atacados o perseguidos por alguien negativo; en el caso de niños, son frecuentes los monstruos y las brujas, en los adultos esto se simboliza con animales salvajes, personajes de ciencia ficción, etc. Estamos recibiendo un ataque del exterior el cual tenemos que hacer frente o seguir huyendo, ambos casos reflejaran angustia, malestar, sofocos, etc y nos hará despertarnos cuando la presión sea insoportable y el peligro sea inminente.
Consecuencias negativas Aunque estas pesadillas aparecen en determinados momentos de nuestras vidas y luego tienden a desaparecer es importante señalar los problemas asociados que pueden aparecer si se dan durante un periodo largo de tiempo. Serán frecuentes las muestras de cansancio debido a la falta de sueño, también unido a ello por supuesto la irritabilidad por cosas sin importancia.
Otro aspecto importante , sobre todo para personas que tengan una vida laboral o académica muy activa, será la dificultad de concentración y de atención, el nerviosismo que ocasiona el sobresalto por la pesadilla se extrapola a la vida cotidiana ocasionando estos problemas.
Por otro lado, aparecerán síntomas depresivos y ansiosos debido a la no aceptación de lo que ocurre y a la falta de medios para poder solucionarlo, genera negatividad y malestar, indefensión cuando los trucos no funcionan y miedos a la hora de acostarse, fobia a la cama o al dormitorio, etc, aunque esto solo en casos extremos.
......................................................................................................................................................... Si sigues unas pautas las puedes evitar
Partiendo de la base de que las pesadillas aparecen en determinados momentos de nuestras vidas y no es frecuente que se mantengan durante mucho tiempo, será necesario durante ese periodo mantener una higiene del sueño que nos permita retomar el ritmo que teníamos cuando dormíamos bien. Esta higiene del sueño se basa en pequeñas normas que relatamos a continuación: Acostarse todos los días a la misma hora. Llevar a cabo el ritual de todas las noches a la hora de dormir: ponerse el pijama, lavarse los dientes, apagar la lu, cubrirse con la sabana, hacer relajación, etc. Cada uno tenemos nuestro ritual, intentad seguirlo cada noche igual, facilitará el condicionamiento a un buen sueño. Evitad acostaros tarde los días entre semana para facilitar el descanso. Controlar el lugar donde dormimos y las condiciones: sin ruidos, temperatura adecuada, no mucha ropa de cama, pijama cómodo. Realizar una actividad aburrida antes de ir a dormir y evitad discusiones o estrés antes de la hora de ir a dormir, provocarán ansiedad y dificultaran el sueño. Cena ligera, ayuda tomar algo templado antes de ir a dormir. No asociar la cama con otras actividades : no comer, leer, ver televisión o trabajar en la cama. Una vez acostados practicar relajación ayudará a conciliar el sueño y a desconectar del estrés diario.
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Resolución de conflictos Otro consejo para superar esta mala etapa, es la resolución de los conflictos cotidianos que realmente son los que nos están ocasionando las pesadillas. Un buen enfrentamiento y una búsqueda de soluciones nos fortalecerá, cuanto antes nos quitemos el problema de encima mucho mejor, intenta poner en practica todas las soluciones que se te ocurran, hasta dar con la resolución. Dormirás mucho mejor.
Si el problema es emocional, necesitarás un trabajo personal de autoconocimiento para poder estar más tranquilo y así todo mejorará en tu día a día incluido el sueño.
Si son recurrentes Cuando las pesadillas son recurrentes y la persona recuerda la historia podremos realizar un recondicionamiento a la situación que le da miedo.
En primer lugar tendremos que redactar la historia con todo lujo de detalles tal y como la recuerda la persona. Después la separaremos en partes de tal manera que realicemos una escala en la cual se establece el nivel de ansiedad que le provoca a la persona cada parte de la historia, siempre de menos ansiedad a más.
Ayudados por la relajación y por la imaginación intentaremos rememorar cada fase de la historia de tal manera que se vea como algo real que está ocurriendo pero asociado a una situación de relajación. La persona se imagina su sueño, pero estando relajado, lo hace poco a poco avanzando de nivel a medida que va perdiendo ansiedad.
Otra parte importante será cambiar el desarrollo de la historia, de tal manera que tenga un final feliz, de esta manera la persona perderá el miedo a su pesadilla ya que la ha controlado y la ha cambiado a su gusto. Repetir la historia nueva cada día e imaginarla provocará un cambio en el sueño, ya que, como hemos dicho antes, el sueño es un reflejo de nuestro día a día.
Que tus problemas se vuelvan pesadillas es lo peor que te puede pasar... si no habres lo ojos y ves la realidad Arturo Cuma
El que come mucho, tiene pesadillas, el que con hambre se acuesta hasta el sueño se le quita, y el que comparte su pan, tranquilo se va a la cama.Carlos Maldonado Rios
El hombre tiene muchos sueños, la realidad sólo tiene pesadillas.
A todos nos ha pasado en más de una ocasión sentir cierta timidez ante determinadas situaciones cotidianas. La responsable de esto es una hormona, que según unos investigadores de la Universidad de Zurich, se podría suministrar en forma de spray nasal y así aumentar la confianza en estas situaciones.
La revista Neuron publica que los investigadores lograron identificar los centros del cerebro que se activan cuando la persona ve traicionada su confianza, logrando suprimir esta actividad administrando al cerebro oxitocina (OT), un compuesto que ha sido llamado "hormona del amor". El hallazgo no sólo ofrece valiosa información sobre los procesos neurológicos involucrados en la confianza, sino que también podrían ayudar a entender y tratar trastornos sociales como las fobias y el autismo.
En la investigación se utilizaron voluntarios dispuestos a realizar un juego en el que ponían su dinero a manos de un inversor. Este podía decidir si obtenía ganancias o se quedaba el dinero deliveradamente.
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Encontramos que la oxitocina tiene un efecto muy específico en las situaciones sociales y al parecer disminuye nuestros temores
Los voluntarios también recibieron dosis de spray nasal de OT o de un placebo. En el grupo del placebo, los participantes a quienes se traicionó su confianza se vieron menos dispuestos a invertir. Pero los jugadores que recibieron oxitocina continuaron entregando su dinero y confiando en los administradores.
Los científicos afirman que los resultados preliminares parecen prometedores, aunque se debe continuar investigando, sobretodo para tratar enfermedades como el autismo, enfermedad también relacionada al temor de las situaciones sociales y problemas para interactuar con los demás.
Futuros tratamientos
"Podemos concluir que una falta de oxitocina es por lo menos una de las causas del miedo que se experimenta con las fobias sociales", explicó Baumgartner.
Según los científicos, el hallazgo ofrece valiosa información sobre los procesos neurológicos involucrados en la confianza. "Esta podría servir como tratamiento para trastornos como la fobia social y el autismo", añadió el experto.
La oxitocina (del griego "nacimiento rápido") es una hormona relacionada con los patrones sexuales y con las conductas maternal y paternal que actúa también como neurotransmisor en el cerebro. En las mujeres, la oxitocina se libera en grandes cantidades tras la distensión del cérvix uterino y la vagina durante el parto, así como en respuesta a la estimulación del pezón por la succión del bebé, facilitando por tanto el parto y la lactancia.
También se piensa que su función está asociada con la afectividad, la ternura, el contacto y el orgasmo en ambos sexos. Algunos la llaman la "molécula de la monogamia" o "molécula de la confianza". En el cerebro parece estar involucrada en el reconocimiento y establecimiento de relaciones sociales y podría estar involucrada en la formación de relaciones de confianza y generosidad entre personas.
Estabais súper enamorados, pero desde que os habéis ido a vivir juntos no le soportas: ¡no hace nada en casa¡ Cuando el gran ejecutivo era él no había ningún problema, pero cuando a ti te subieron el sueldo, se tomó fatal que ganaras más. Al principio salir por la noche era genial, pero desde que empezó a consumir drogas con demasiada frecuencia, no paráis de discutir. ¿Te aburres como una ostra desde que os habéis casado y hacéis vida familiar?… ¿Te suena alguna de estas situaciones? Los comienzos de una relación siempre son lo mejor, pero la continuación también puede ser increíble si sabes sortear los típicos problemas que surgen con la convivencia, la confianza o ciertas circunstancias ajenas a vosotros. Para ayudarte, te hemos preparado un decálogo con doce situaciones conflictivas y la solución para esquivarlas.
1. No compartimos las tareas domésticas Ésta es una de las quejas más comunes entre las chicas, aunque no exclusiva del género femenino. Con que uno de los dos miembros de la pareja sienta que trabaja más que el otro en la casa de forma injustificada, está servido el conflicto. Cuando estamos ciegos de amor hasta nos hace gracia la ropa sucia por el suelo, los cacharros acumulados o las lavadoras por tender, pero cuando de verdad se convive, las tareas domésticas pueden convertirse en un verdadera infierno para quien las sufre. Solución. Aunque te parezca incómodo, éste es un tema que debes dejar claro desde el principio. Hay que hacer un reparto justo y equitativo de las tareas en función de los horarios y responsabilidades de cada uno fuera de casa. No caigas nunca en el error de hacerlo tú porque no soportas verlo sucio ni tampoco exageres con las obligaciones de limpieza, ¡jamás antepongas la limpieza de la casa al sexo o al descanso! Si es él quien se queja de que haces poco en casa, esfuérzate, la clave de la convivencia es hacerle la vida fácil al otro.
2. Me aburro como una ostra ¿La rutina se ha instalado en tu vida? ¿Ya no te molestas en arreglarte para él? ¿No soportas estar siempre con su familia o metida en casa? ¿Te ha bajado la libido a los pies? Antes de buscar soluciones debes plantearte si sigues enamorada de él o se trata solamente de exceso de confianza, costumbre y confianza. Solución. Combatir la rutina supone un esfuerzo permanente por parte de ambos, ya que siempre va a estar presente. La solución de emergencia es poner cierta distancia entre ambos para poder echaros de menos: tratar de no pasar las 24 horas del día juntos, pasar más tiempo con tus amigos, tener parcelas de independencia, buscarte ocupaciones que te saquen de casa y te hagan volver a verle con la distancia que antes te hacía querer estar siempre con él.
3. Su familia y su ambiente es diferente al mío Algunas veces son las circunstancias externas las que hacen tambalearse una relación. Las diferencias socioculturales o incluso las familias políticas pueden interponerse fuertemente entre dos personas por mucho que se quieran. ¿Te sientes de menos en su ambiente o con su familia, o al revés? ¿Le quieres pero te gustaría que fuese más culto, o al revés? ¿No te gustan demasiado las costumbres de su familia, o al revés? Solución. Se trata de cuestiones muy delicadas que hay que resolver con comunicación y tacto. Lo primero es no tratar nunca de aparentar o de ser quien no se es. Aunque se puede mejorar, no debes tratar de cambiar a tu pareja para que sea como tú quieres, te encontrarás con alguien insatisfecho y al que no conoces. Respecto a su familia, no intentes nunca separarle de ella, intentad ser flexibles y muy tolerantes para que el otro no se vea forzado a hacer cosas que no quiere o con las que no está de acuerdo. Las carencias culturales tienen mejor solución si ambos tenéis voluntad y el tema se trata con tacto y respeto.
4. Tengo un trabajo mejor que el suyo Jamás te imaginaste que sería uno de esos hombres que se sienten amenazados porque su chica gana más que ellos o tiene un trabajo mejor, pero desde que te ascendieron intenta por todos los medios quitarte méritos o hacerte sentir por debajo de él. Está distante, malhumorado e incluso le ha bajado la libido; o al contrario, necesita demostrar que es muy hombre en todo los sentidos. Solución. Habla claramente con él de lo que piensas, pero ten todo el tacto posible porque le costará mucho reconocer que está celoso de tu éxito. Intenta razonar la situación con él pero no permitas que te quite méritos. Si no cambia de idea e incluso se muestra machista en otros aspectos, piensa si quieres estar con alguien así. Si la situación es al contrario, trata de racionalizar por qué te hace sentir mal que él tenga un trabajo mejor que el tuyo. En el fondo de este tipo de comportamientos subyace un problema de inseguridad o falta de autoestima.
5. Ha habido una infidelidad Éste es uno de los principales motivos de ruptura entre las parejas. Nadie puede saber a priori si va a llegar a ser infiel o no, pero hay personas que son infieles por naturaleza. El problema es la actitud que se adopte ante la infidelidad: mentiras, arrepentimiento, honestidad hacia uno mismo y hacia su pareja… También es importante la forma en que uno se entera de una infidelidad: por su propia pareja o por terceros. Solución. Todo depende de la actitud de la persona que ha engañado. Si lo ha contado, si está arrepentida y fue algo esporádico, podéis sentaros a hablar si te ves capaz de superarlo. Pero requerirá un gran acto de madurez y racionalización de la situación por tu parte. Si uno de los miembros de la pareja sabe que tiene tendencia ala infidelidad, debería ser sincero al respecto, aunque esto suele ser una utopía.
6. Estáis ahogados con el dinero El alquiler, las facturas, el coche, los niños, la hipoteca… Algunas veces tener una vida en común supone una pesada carga económica. Y si encima a alguno de los dos no le va bien en el trabajo, la preocupación se traspasa inevitablemente a la pareja. Es difícil mantener el buen humor y mucho menos la pasión cuando uno no sabe si va a llegar a fin de mes. Solución. Para empezar, hay que intentar relativizar los problemas y tratar de reducir gastos; algunas veces el problema viene porque vivimos por encima de nuestras posibilidades. Si uno de los miembros de la pareja está especialmente preocupado por el trabajo o la situación económica, el otro debe convertirse en un apoyo, no en un elemento de presión. Ayudará mucho tratar de mantener el sentido del humor en lugar de pasarse el día quejándose. Los reproches o culpabilidades están totalmente descartados.
7. Vivís para vuestro trabajo Algunas veces el trabajo acapara nuestra vida hasta el punto de dejar en un segundo plano a nuestra pareja. Todos tenemos obligaciones y responsabilidades y es lícito tener ambiciones laborales. Pero también hay que saber ponerse límites cuando el trabajo ocupa la mayor parte de nuestro tiempo. A la pareja hay que cuidarla y atenderla, es duro sentir que un trabajo puede ser más importante que una persona. Solución. Lo mejor es sentarse a hablar con calma y razonando las situaciones con argumentos reales. Si él o tú tenéis un trabajo con mucha responsabilidad y es difícil cumplir los horarios, hay que pactar pequeñas cosas para intentar que el tiempo que pasáis juntos sea sólo para vosotros. En este caso hay que buscar calidad en lugar de cantidad. Por otra parte, hay que descubrir si detrás de esa entrega desmedida al trabajo se esconde un problema de desamor, una evasión de la rutina o incluso una infidelidad.
8. Los celos no nos dejan vivir Convivir con una persona celosa puede llegar a convertirse en un infierno. Si al principio te encantaba que fuera posesivo y te halagaba que te quisiera sólo para él, en poco tiempo esta situación te resultará insoportable. Lo más triste es que, además, la persona celosa sufre muchísimo por sus celos, que pueden llegar a convertirse en un problema psicológico. Solución. Hay que sentarse a hablar. La persona celosa tiene que tener claro que no tiene motivos para preocuparse. Pero quien sufre el acoso no debe permitir que el otro limite sus libertades o acabe renunciando a sus amistades o aficiones. Hay que trabajar la confianza de la persona que sufre los celos para que poco a poco adquiera seguridad, y esto puede pasar por la visita a un psicólogo o un experto en terapias de pareja.
9. Uno de los dos no quiere tener niños La maternidad o la paternidad pueden suponer un grave cisma en una pareja. Ya no son sólo ellos los que retrasan el momento de ser padres; con su nueva posición social, son muchas las mujeres que posponen el asunto de los niños en favor de su carrera o su propia vida. Pero que uno de los dos no quiera tener hijos puede suponer un obstáculo insalvable para el otro. Solución. La solución a este conflicto no es fácil, ya que chocan directamente los intereses vitales de ambos. La solución pasa por la comunicación sincera, ya que puede que uno de los dos no se sienta lo suficientemente enamorado del otro como para tener un hijo, le asuste la responsabilidad o considere que aún no le ha llegado el momento. En esta cuestión no se debe jugar sucio, ya que lo ideal es que el hijo sea concebido con el consentimiento de ambos. Si es un problema de tiempo, los avances de la medicina te lo ponen fácil; si es algo definitivo, hay que plantearse seriamente si se puede renunciar a ser padre o madre.
10. Hay un problema de egoísmo Mucha gente que es fantástica con sus amigos o su familia, son tremendamente egoístas con su pareja. La causa puede estar en que no están acostumbrados a compartir sus cosas, su tiempo, su espacio o su vida con otra persona, o porque no se sienten lo suficientemente enamorados como para renunciar a su independencia. El egoísmo suele traducirse en tacañería emocional, en falta de atenciones y carencias de todo tipo. Solución. Quien es egoísta debe saberlo para poder cambiar, si es que está dispuesto a hacerlo. Convivir con una persona egoísta puede resultar muy difícil y requerirá de grandes dosis de paciencia por parte de quien la sufre. Lo mejor es hacerle probar al egoísta su propia medicina en cosas que para él o ella sean importantes. Al iniciar una convivencia es muy normal sufrir este tipo de problemas, por lo que ambos deben tener paciencia con el otro.
11. Uno de los dos toma drogas Una adicción a las drogas o al alcohol puede destruir el amor, la confianza y la complicidad que existe en una pareja. El problema surge cuando ya no podéis hacer juntos las cosas que antes os encantaban, cuando quien sufre la adicción empieza a mentir y a mostrarse agresivo. El mayor problema llega cuando el principal amor de quien está enganchado es su propia adicción. Solución. Hacer que no ocurre nada es una mala táctica. Pero se trata de un asunto delicado, ya que quien sufre una adicción no quiere reconocerla y trata de ocultarla por todos los medios. Si es necesario, llegará incluso a apartarse de su familia, sus amigos y su pareja. En este caso hay que ser radical: plantear abiertamente el problema y abandonarle a menos que admita que tiene un problema y acceda a buscar ayuda profesional, en cuyo caso contará con todo el apoyo del otro. 12. No nos comunicamos
De todos, tal vez éste sea el probelma más grave, porque impide la solución a todos los anteriores y puede ser el origen de una abismo insalvable en una pareja. Generalmente son ellos los que tienen más problemas de comunicación, porque nosotras estamos acistumbradas a contárselo todo a nuestras amigas. Pero el verdadero reto no es hablar sobre lo que nos ha pasado durante el día, sino sobre lo que nos ocurre en pareja. Decir lo que nos hiere, nos hace sufrir o nos molesta es duro porque suele dejarnos indefensos frente al otro, pero es absolutamente necesario para tener una relación de pareja adulta y duradera. Solución. Hablar, hablar y hablar. Es preferible comentar cualquier sensación o cosa que nos incomode, por pequeña que sea, a que acabe convirtiéndose en una bomba que explote en el momento menos esperado. La comunicación en pareja debe basarse en el respeto, en la escucha y en la tolerancia. No caben los reproches, las subidas de tono o los imperativos.
En los tiempos actuales resulta prácticamente imposible evitar, a la larga, el uso del avión como medio de transporte. Acaba siendo imprescindible para quienes mantienen contactos comerciales o, sencillamente, desean ver mundo.
Para que pueda despegar relajado, le describimos a continuación las posibles causas y los síntomas del miedo a volar. También le ofrecemos algunos consejos de autoayuda para volar relajado, así como una serie de seminarios muy útiles.
Síntomas del miedo a volar
Según los estudios realizados por el Instituto de Demoscopia alemán, casi el 15% de la población alemana padece miedo a volar, y en torno al 50% se siente incómodo volando. En ocasiones, el miedo a volar aparece incluso algunas semanas antes del vuelo.
Según su gravedad, las personas que lo padecen muestran los siguientes síntomas:
Manos sudorosas
Taquicardia
Respiración entrecortada
Falta de apetito
Malestar
Posibles causas del miedo a volar
El miedo a volar se manifiesta, sobre todo, en personas con claustrofobia, acrofobia y miedo al contacto y que, en general, sienten pánico ante la sensación de inseguridad y ante la posibilidad de perder la capacidad de autocontrol. En un vuelo, estas causas tienen un efecto especialmente fuerte sobre los afectados, potenciando la sensación de indefensión frente a las condiciones reinantes a gran altura.
No obstante, no es necesario que se acostumbre al sudor de sus manos ni a su taquicardia; existen otras formas de declararle la guerra al miedo a volar..
Cómo superar el miedo a volar
Procure llegar descansado a su vuelo
Pídale a algún amigo o familiar que le acompañe en el viaje
Acuda con tiempo al aeropuerto, para que pueda familiarizarse con el entorno y la situación
Solicite información sobre el avión y sobre el trayecto a cualquiera de los auxiliares de vuelo; le ayudará a superar su sensación de inseguridad
Manténgase distraído durante el vuelo, ya sea leyendo un libro interesante, conversando con la persona sentada a su lado, escuchando música etc.
Intente relajarse durante el vuelo y disfrutar de los servicios que se ofrecen a bordo. Hay dos ejercicios sencillos que le ayudarán a relajarse
1)Tense simultáneamente todos los músculos de su cuerpo y mantenga la tensión durante unos segundos. A continuación, relaje todos los músculos de golpe, dejándolos distendidos. Disfrute de este momento de relax y, si lo necesita, repita el ejercicio tantas veces como desee.
2)La respiración también influye sobre el estado de excitación del cuerpo. Controle en especial su respiración, prolongándola todo lo que pueda.
Medicación para combatir el miedo a volar
Consulte a su médico de confianza antes de iniciar el viaje. Él es quien mejor puede evaluar la necesidad de prescribirle un tranquilizante farmacológico. Llévelo en el equipaje de mano, para tenerlo disponible en todo momento.
En los casos menos graves, recomendamos el uso de productos naturales como la valeriana o el hipérico. Tienen un efecto relajante y tranquilizante. Recuerde que, en el caso del hipérico, deberá comenzar el tratamiento dos o tres semanas antes del vuelo, período tras el cual comienzan a notarse sus efectos.
Muchas personas pasarán sus vacaciones tumbadas al sol disfrutando de la playa, la piscina o de un espectacular paisaje de montaña. Pero además del relax y la diversión, otro de los objetivos del periodo estival es conseguir un bonito bronceado. No obstante, para lograr el propósito, la mayoría expone la piel a agresiones peligrosas que pueden dañarla gravemente.
Tomar el sol sin protección puede conllevar efectos muy negativos. Por ejemplo, y según sostiene el director general de la Asociación para el Autocuidado de la Salud, Rafael García Gutiérrez, "alrededor de un 70 por ciento del envejecimiento prematuro de la piel está asociado a la exposición a la luz solar". Pero además de provocar sequedad, quemaduras e irritaciones cutáneas, la toma sin protección de forma prolongada es el principal factor de riesgo para el desarrollo de un cáncer de piel.
Y es que la piel es la parte de nuestro cuerpo que está más expuesta al contacto con el medioambiente. Por ello, es necesario protegerla en cualquier momento, sobre todo en verano ya que es la época en que llevamos ropas más ligeras, que dejan más partes al descubierto, y cuando "se produce un aumento de las horas de luz y una mayor intensidad de las radiaciones solares, especialmente de los rayos ultravioleta".
Protegernos según nuestra piel
Para evitar que la piel sufra quemaduras provocadas por el sol, debemos emplear un protector solar adecuado a nuestro fototipo de piel. Existen seis fototipos diferentes que marcan el grado de agresión que es capaz de soportar la piel. El fototipo I corresponde a las pieles muy blancas y que se queman con suma facilidad, mientras que el fototipo VI es el de las personas de raza negra, que prácticamente no se queman. No obstante, todos los tipos de piel necesitan protegerse.
Los protectores solares ayudan a evitar o disminuir las quemaduras causadas por la exposición al sol. Se basan en el empleo de filtros químicos que absorben las radiaciones solares y las transforman en energía que no resulta nociva para la piel. En el caso de las personas con piel muy sensible (blanca y lechosa), no se aconseja que se expongan más de 10 minutos ya que pueden sufrir intensas quemaduras. Por ello, el director general de la Asociación para el Autocuidado de la Salud recomienda el uso de filtros con un alto factor de protección solar, de 50 en adelante. Por otro lado, las que tengan una piel más oscura, que tolera mejor las radiaciones solares y que permite permanecer más tiempo al sol, también deben ponerse cremas aunque sean de protección mínima.
Y en el caso de que se sufra algún tipo de quemadura, conviene no tomar el sol hasta que la piel se recupere y aplicar un tratamiento con cortisona y lociones emolientes y balsámicas que calman la piel y aportan sensación de frescor.
Además del uso del protector solar más adecuado a cada persona en función de su fototipo de piel, la Asociación para el Autocuidado de la Salud aconseja tomar precauciones para evitar cualquier daño provocado por la exposición al sol. Por ejemplo, no es bueno tomar el sol entre las 12 de la mañana y las cuatro de la tarde (horas de mayor intensidad de los rayos ultravioleta), ni tampoco exponer al sol a niños menores de tres años ya que su piel es más sensible que la de un adulto. Asimismo, debería evitarse la ropa demasiado corta o que deje amplias zonas del cuerpo al descubierto y la utilización de productos cosméticos, perfumes y cremas que contengan alcohol porque favorecen la irritación de la piel.
Por otro lado, es aconsejable aplicar el protector solar adecuado media hora antes de iniciar la exposición al sol y en cantidad suficiente, renovar su aplicación después de cada baño o cada dos horas. Además, al llegar a casa, también es preferible hidratar bien el cuerpo y la piel con baños y lociones indicadas para después del sol. Por último, es útil usar gafas de sol homologadas y sombreros de ala ancha.
Pero no sólo la piel puede verse afectada por las radiaciones solares sino también el cabello. Para que no se resienta de la exposición al sol, al agua de mar y a la arena de la playa, la Asociación para el Autocuidado de la Salud considera beneficioso el empleo de mascarillas after sun y champús nutritivos que ayuden al pelo a recuperar su salud.
Según científicos en Estados Unidos la sandía tiene ingredientes que actúan sobre los vasos sanguíneos.
Estas sustancias, llamadas fitonutrientes, son compuestos que ocurren de forma natural en frutas y vegetales y que son capaces de reaccionar con el organismo humano y desencadenar beneficios para la salud. Y entre los fitonutrientes que contiene la sandía, están el licopeno, betacaroteno y el principal, según los científicos de la Universidad de Texas A&M, la citrulina. Según los autores, uno de los beneficios de la citrulina, que ahora se están descubriendo, es la capacidad de relajar los vasos sanguíneos, igual que lo hace el viagra. "Entre más estudiamos a la sandía -afirma el doctor Bhimu Patil, quien dirigió la investigación- más nos damos cuenta de la extraordinaria capacidad de esta fruta como potenciador natural para el organismo humano". "Siempre hemos sabido que la sandía es buena para la salud, pero con cada estudio, aumenta la lista de sus importantes beneficios", señala el científico.
Beneficios
A diferencia de las vitaminas y minerales, los fitonutrientes son compuestos que no tienen valor nutricional, pero sí tienen efectos positivos en la salud. Estudios recientes han demostrado que los fitonutrientes actúan igual que los antioxidantes y uno de sus beneficios, creen los científicos, podría ser el retraso del envejecimiento. La nueva investigación descubrió que cuando se consume la sandía, la citrulina se convierte en arginina. La arginina, dicen los autores, es un aminoácido que tiene muchos beneficios en el corazón y el sistema circulatorio y ayuda a mantener un buen sistema inmune. "La arginina -dice el doctor Patil- mejora la producción de óxido nítrico que a su vez relaja los vasos sanguíneos, y éste es el mismo efecto que tiene el viagra para tratar la disfunción eréctil y quizás prevenirla". Se sabe que hay muchos factores fisiológicos y psicológicos que pueden causar la impotencia. Y aunque quizás no sea tan específica como el viagra (que está dirigida hacia la inducción de erecciones del pene), la sandía puede ser una buena herramienta para relajar los vasos sanguíneos sin efectos secundarios, dicen los autores.
Además, la producción adicional de óxido nítrico asociada a la arginina que se cree ayuda a mejorar el flujo sanguíneo, podría a su vez ayudar a tratar la angina, la hipertensión y otros problemas cardiovasculares. Y los científicos creen que la sandía tiene otros beneficios como ayudar al ciclo de la urea a retirar amoniaco y otros desechos tóxicos del organismo. El único problema es que la citrulina se encuentra en mayores concentraciones en la corteza de la sandía. Pero los científicos están ahora investigando la posibilidad de producir nuevas variedades de la fruta con mayores concentraciones de citrulina en la pulpa.
Antioxidante Consumir sandía, además, no sólo servirá para mejorar su vida amorosa.
Según otro estudio que está siendo llevado a cabo por investigadores del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, ciertas variedades de sandía tienen más licopeno -otro fitonutriente- que el tomate, que hasta ahora había sido el "rey del licopeno". El licopeno es el pigmento que aporta el color rojo a la sandía, el tomate y otros vegetales. Este compuesto posee propiedades antioxidantes y se cree que actúa protegiendo a las células humanas del estrés oxidativo, uno de los responsables de las enfermedades cardiovasculares, cáncer y envejecimiento. Según los investigadores, casi 92% de la sandía es agua, pero el restante 8% es rico en licopeno. "Creíamos que el licopeno, que también se encuentra en el pomelo, existía solamente en los tomates" dice el doctor Patil. "Pero ahora sabemos que esta sustancia ocurre en muy altas concentraciones en algunas variedades de sandía".
El voyeurismo es una práctica en la cual un individuo obtiene placer sexual al observar a otras personas. Puede que esas personas estén manteniendo relaciones sexuales, se encuentren desnudas, ataviadas sólo con ropa interior o de un modo que el observador considera atractivo.
El término 'voyeurismo' se deriva del verbo francés 'voir' (ver) y el sufijo 'eur'. Una traducción literal sería 'mirón' con una connotación peyorativa. Por extensión, el término se utiliza también en un amplio contexto e incluye, por ejemplo, el 'voyeurismo del telespectador'.
Las prácticas voyeuristas pueden adoptar diversas formas. No obstante, su rasgo característico es que el voyeur (o mirón) no interactúa directamente con su objeto de atracción (este último a menudo desconoce el hecho de que está siendo observado).
El voyeur suele mantenerse a una cierta distancia empleando prismáticos, cámaras, vídeo cámaras y demás artilugios para cumplir su cometido. En ocasiones, la estimulación que le provoca esta práctica forma parte de una fantasía masturbatoria en la que se recrea mientras observa o la evoca posteriormente.
El elemento principal en el voyeurismo, y el factor que lo distingue de la mixoscopía (el placer de observar a otros teniendo sexo), es que quienes son observados no lo saben. Puede excitar mucho al voyeurista la posibilidad de ser descubierto. Algunas personas lo llevan hasta sus límites y se arriesgan a ser descubiertas porque de esa manera su excitación se incrementa.
Según la clasificación del DSM-IV, se trata de un tipo de parafilia. Es pertinente recordar que el voyeurismo implica una invasión de la privacidad de otras personas. En algunas culturas es completamente intolerable y calificado de perversión, además de encontrarse tipificado como delito. El voyeur suele ser varón, pero también hay mujeres aficionadas a esta práctica.
Actualmente, cada vez hay más cámaras listas para captar momentos comprometidos. Con la proliferación de los teléfonos móviles y de los programas de telerrealidad, fisgonear las vidas ajenas se ha convertido en una práctica bastante común, muchas veces alentada con fines comerciales.
Voyeurismo según la Wikipedia:
El voyeurismo es una conducta caracterizada por la contemplación de personas desnudas o realizando algún tipo de actividad sexual con el objetivo de conseguir una excitación sexual (delectación voyeurista).
La palabra voyeur deriva del verbo voir (ver) con el sufijo -eur del idioma francés. Una traducción literal podría ser “mirón” u “observador”, con la connotación peyorativa del caso.
La prevención de muchas enfermedades, en especial las degenerativas crónicas, pasa por la modificación de hábitos autodestructivos que poco a poco nos van minando la salud. Nos dan consejos para hacer ejercicio, para alimentarnos mejor, pero pocas veces nos orientan sobre un aspecto clave para una buena salud: respirar correctamente. Podemos permanecer mucho tiempo sin comer, unos días sin beber, pero sin respirar no podemos pasar de unos minutos. La vida depende del oxígeno.
El aire que entra en los pulmones lleva oxígeno que es captado por la sangre a través de los alvéolos pulmonares, pequeñas celdillas recubiertas de capilares sanguíneos, en los que se realiza el intercambio gaseoso, se toma el oxígeno del aire y se expele el anhídrido carbónico y otros gases. Los pulmones están constituidos por millones de alvéolos que son el punto final de las vías respiratorias, de los bronquios y bronquiolos. Si pudiésemos extender todos los alvéolos, la superficie de los pulmones sería equivalente a la de una pista de tenis. Una respiración correcta que utilice toda la capacidad de nuestros pulmones garantiza una correcta oxigenación de los tejidos.
Mala oxigenación
Sin embargo, los hábitos de las sociedades actuales no favorecen una buena respiración. Al contrario, es superficial, rápida e incompleta. Sólo se aprovecha una parte de la capacidad pulmonar y no se logra una buena oxigenación, clave para favorecer los procesos metabólicos y de oxidación, y para ayudar a mantener jóvenes y en buen estado los tejidos del organismo.
En los fumadores, la hemoglobina de los glóbulos rojos, que transporta el oxígeno, se combina mejor con el monóxido del tabaco que con el oxígeno, y se forma carboxihemoglobina, que se traduce en una oxigenación de los tejidos deficiente.
El aire, por la nariz
Una respiración correcta significa, entre otras cosas, utilizar bien las estructuras orgánicas que tenemos para respirar. Y la respiración empieza por la nariz, no por la boca. Su misión es importante: limpia el aire, lo calienta, lo humedece, y lo acondiciona para pasar en buenas condiciones a las vías respiratorias bajas. Para ello las mucosas nasales están dotadas de una buena vascularización, por eso suelen sangrar abundantemente, y de infinidad de cilios (pelillos) que filtran el aire.
El mecanismo por el que respiramos depende por un lado de los movimientos elásticos de los pulmones y por otro de los movimientos de la caja torácica en que se ubican. La inspiración se produce cuando los músculos intercostales tiran de las costillas separándolas mientras que el diafragma desciende, lo que genera dentro de la caja torácica una presión negativa que hace que el pulmón se expanda, penetre el aire a través de las vías respiratorias que se dilatan y sus alvéolos se distiendan llenándose de aire, de la misma forma que una esponja se llena de agua cuando la descomprimimos dentro del agua.
Para vaciarlos hacemos lo contrario, los músculos que mueven la caja torácica se relajan, el diafragma se eleva, aumenta la presión dentro del tórax y se comprimen los pulmones que son vaciados. Este ciclo se repite una veintena de veces por minuto desde que nacemos hasta que morimos y en cada respiración un pulmón normal moviliza una media de 500 centímetros cúbicos de aire.
Tipos de respiración
Una respiración completa y correcta supone movilizar bien todas las estructuras mencionadas, algo que, por desgracia, no suele ocurrir. Así, hablamos de:
Respiración alta o clavicular: los músculos del cuello tiran de las costillas superiores hacia arriba, y éstas arrastran a las demás. Abdomen y diafragma intervienen poco. Es la peor forma de respirar, gasta mucha energía y se obtiene poco rendimiento.
Respiración media o intercostal: aunque mejor que la anterior, es también deficiente. Las costillas y el diafragma se levantan ligeramente y el pecho se dilata parcialmente. Es la forma habitual de respirar de muchas personas.
Respiración baja o abdominal: es más profunda que las anteriores, y la mejor de las tres. El diafragma es un músculo potente situado entre tórax y abdomen que en reposo está arqueado hacia arriba; cuando se contrae se aplana, hace presión sobre los órganos abdominales a los que empuja hacia fuera, por lo que se abomba el abdomen.
Respiración completa: pone en marcha todas las anteriores, todos los músculos respiratorios entran en juego, permitiendo un completo llenado y vaciado de los pulmones. El aire movilizado puede ser de hasta un litro o más en cada respiración.
Ejercicios sencillos
Aprender a respirar correctamente y corregir malos hábitos es sencillo. Al principio es conveniente entrenarse practicándolo varias veces al día. Para ello sólo se precisa de unos minutos. Se puede hacer en casa, en el trabajo, mientras camina y en cualquier circunstancia, o bien dedicándole una sesión de ejercicios como los que describimos a continuación.
De pie o sentado, con la columna erecta, derecha, y respirando siempre por las fosas nasales, se inhala llenando primero la parte inferior de los pulmones, lo que se obtiene poniendo en juego el diafragma. Cuando desciende, hace que se abombe el abdomen, se eleven las costillas inferiores, esternón y pecho, para finalizar llenando la parte alta de los pulmones alzando la parte superior del pecho, como si tirase del cuello. Aunque aparentemente puede parecer que esta respiración consiste en tres movimientos distintos, con un poco de práctica verá que sólo es uno y que la inhalación es continua.
Una vez finalizada la inhalación, que dura un par de segundos, retenga el aire algunos segundos.
Exhalar muy despacio metiendo poco a poco el abdomen y descendiendo la parrilla costal hasta expulsar todo el aire para aflojar al final el pecho y el abdomen.
Con un poco de práctica esta forma de respirar se ejecutará casi automáticamente. Al principio, en las primeras sesiones, se puede practicar frente a un espejo, colocando una mano sobre el abdomen y otra sobre el tórax, de manera que se puedan ver y sentir los movimientos, lo que ayudará mucho a comprender el mecanismo de la respiración completa y a conocer mejor nuestro cuerpo.
El ejercicio puede durar lo que uno quiera y repetirlo varias veces al día porque es compatible con cualquier otra actividad. Hay una larga serie de ejercicios respiratorios, todos ellos muy relajantes y que se utilizan también para combatir el insomnio practicándolos antes de acostarse. Son también muy eficaces en momentos de tensión y de estrés, gracias a su efecto sedante.
En Memoria de Josefa Ventoso Domínguez. Bienvenidos a UMPC. Editor: Antonio Santos.
Saludos desde Cádiz (España).
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