Un día más, un día menos.
Disfruto de cada detalle al máximo; a veces mi caracter no me permite transmitir la esencia de lo que pienso y siento, como tampoco me permite llorar cuando miro lo que nunca creí mirar. Dentro de mí guardo tantas cosas, todas llegan a mí y se convierten en positivas.
Esto no pretende ser un diario, no lo conseguiría y tampoco me interesa recordar aquí cada segundo... lo único que pretendo es captar un sentimiento que no debo olvidar, aunque la vida pase, aunque la vida me lleve lejos, aunque la vida me lleve. Es tan difícil como querer atrapar el agua entre las manos pero es una voluntaria obligación el intentarlo.
Noche de concierto.
Me suelo odiar por muchas cosas, y siempre me digo que no es tiempo de odios sino de reconciliación... menos mal que estaban Tontxu, Kiko Tovar y Paco Bello para recordármelo y darme un poquito de lo que tnatas veces necesito. Los días de tormento por mi forma de ser no tienen remedio, tampoco tienen razón. Entre la razón y el remedio hay ua delgada línea donde existe un equilibrio... esa línea se llama caracter.
Y a parte diría todo lo que disfruto viendo que eres feliz (que rima con reir). Quizá en "demasiado" 2º plano... pero es el mejor, en el que se ve todo y se quiere todo. Por todo, aunque sin palabras de momento, soy feliz.
Increíble la sensación de verte llegar con la maleta y pensar que te conozco aunque no te conozco, que te he abrazado siempre aunque no te haya abrazado nunca.
Este blog nació con la intención de hacer memoria de todo lo que quiero recordar, de todo aquello que vivo y debe quedar al amparo del recuerdo. El día 29 de Junio de 2008, vi por primera vez en mi vida cómo la selección española de futbol quedaba campeona en una Eurocopa. Han sido 44 años en blanco, alguna vez injustamente, 44 años de ver pasar a generaciones que lo daban todo pero nunca llegaban a cuajar el éxito deportivo, 44 años de afición incondicional a pesar de los muchos llaman fracaso, 44 años en los que el tiempo pasa y muchas cosas se dejan por el camino, me acuerdo en especial de varias personas que no están hoy aquí, pero que seguro andan por alguna parte celebrando el triunfo de la roja, 44 años de ser los segundones de turnos, los que se iban a casa con la moral tocada, 44 años de ver cómo otros equipos (inferiores en muchos casos) nos echaban de los mundiales, eurocopas, etc, 44 años de ver que los demás eran los favoritos para ganar......44 años...
Hoy se marca en rojo en el calendario porque lo que es seguro es que no serán 45 años. Ya no, ya estamos de vuelta y hemos sabido perder...ahora tocar ganar, ganar en deporte y arrastrar a todo lo demás consigo. Llegamos, jugamos, nos paseamos, lo paramos todo, sufrimos lo mínimo...por fin España era favorita..., tocamos y ganamos! Hoy tenía que escribir sobre este tema porque también merece el recuerdo y porque sin duda será algo que (pase lo que pase) quedará marcado en mi retina: un país que no siempre encuentra la manera de demostrar lo feliz que se siente sencillamente por vivir aquí y nada más.
Baloncesto, tenis, balonmano, ciclismo, F1 y motos, futbol, joder.... "somos los mejores hasta a las canicas".
Y esto sólo por decir del deporte....
Atte.
PD.: la foto está sacada de la página web del diario AS. El enlace es éste: http://www.as.com/futbol/fotogaleria/seleccion-aficion-festejan-titulo/dasftb/20080630dasdasftb_3/Zes
Se llega. Tarde o temprano se llega a la habitación de donde provenía "la luz al final del túnel". Y entonces comienzas a verlo todo más claro (obviedad). Haces el balance y te confiesas que lo que creías tener no lo tienes, que todo lo que pensaste que podías hacer físicamente es en vano y que sólo te queda aquello que sentiste con el corazón abierto (como en esas operaciones de los médicos).
Hay errores que se cometen por generación espontánea, uno de ellos es pensar que se puede actuar sin sentimiento... Puede ser que la vida te regale algunas cuantas suertes y pases desapercibido a la verdad en ellas, pero tarde o temprano (repito) se llega a tener la certeza de que son las menos y que para tener libertad, confianza, hechos,... se necesita poner sentimiento como ingrediente principal. Y después, que pase lo siguiente.
Hubo algún tiempo en el que yo pintaba bien, siempre hay un momento para todo aunque luego pase y nunca más se vuelva a saber de él. Es como todo en la vida, si no cuidas lo que tienes acabas por olvidarlo y perderlo... recuperarlo es del todo imposible. Viendo los dibujos que hacía cuando sabía dibujar he pensado que me gustaba mucho la forma de mirar que tenía hace unos años. Sólo pintaba lo que aún no sabía escribir.
En cuanto aprendí a sacar mis historias a la palabra escrita dejé de pintar y olvidé cómo se hacía un degradado, pero entonces la vida hizo que te conociera. Tan lleno de pinceles, tan lleno de témpera de los dedos que prefería (y prefiero) ver los colores en tus lienzos, me felicité por dejar la pintura y no delinquir más. Dame tus artes, te dije, y desde entonces veo el mejor cuadro que hayas realizado. Tengo un Kitu original pintado sobre mi cuerpo . Y que el mundo muera esta noche de envidia.
Se dice que lo único seguro que hay en esta vida es la muerte. En el tren de cercanías todo se siente distinto, sobretodo si está vacío y el silencio deja pasar al sonido de las ruedas girando a través de las vías. Ese sonido acaba siendo hipnótico y tus pensamientos se convierten en un todo que anula lo demás. Nada existe fuera de las puertas del vagón.
Encontré a una parte de mí sumergida en esa parte de la vida que voy a vivir sí o sí, antes o después. Recordé cómo era el mundo cuando yo no estaba, y me veo rezándome a mí misma mi propio responso, dando palabras de aliento a personas que me quisieron, palabras de agradecimiento a aquellas que no me quisieron tanto, floreando una mañana de verano preciosa a punto de quebrarse con alguna lágrima.
No sé por qué me pasó esto... y tampoco me voy a dar una respuesta porque no la necesito. Salí de aquellos pensamientos por algún golpe de tren durante una curva; tenía un libro entre las manos y con la mayor sonrisa y satisfacción volví a mi lectura como si nada de eso hubiera ocurrido... como si nunca fuera a ocurrir.