MEMENTO MORI 2 Y ULTIMO
Como comentaba ayer, antes de seguir leyendo decir que este tema puede herir sensibilidades.
En un principio pensé reservar esta entrada para fechas más “indicadas” como puede ser Todos los Santos o Día de Difuntos, pero luego pensé en el por qué de tener que regirme por lo que “toca”, se puede hablar de la primavera en invierno, de Navidad en julio o de los enamorados sin que sea San Valentín.
Volviendo al tema, recuerdo que para esas fechas (Día de Difuntos) hablamos de lo que hoy hacemos ante la muerte, en la conveniencia o no de que nuestros hijos pequeños lleguen a estar en “contacto” con ella. ¿Les enseñamos la realidad tal como es, con normalidad o los tenemos en una torre de marfil donde todo es hermoso y feliz, pues tiempo tendrán de conocer la realidad de la vida? ¿Es mejor hacerles vivir en un mundo color de rosa, o por el contrario con mano izquierda cuando sea el momento enseñarles lo positivo y lo negativo, en este caso, el principio y el fin?
Yo aún pertenezco a la generación en que estabas presente en todo lo que ocurría en la familia, desde luego ello en su momento me propició muchas pesadillas (quizá porque tampoco se tomaron la molestia de explicarme nada) pero no me traumatizó y me enseñó a enfrentarme por lo que debí pasar después entre aún infancia y principio de adolescencia.
Siguiendo con la temática de ayer dejo unas muestras fotográficas de cómo se trataba ese tema entre mediados del siglo XIX hasta mediados también del siglo XX. En todas ellas hay la presencia de niños. En las dos primeras se usa la intención de dar sensación de vida.
¡
ni ase corva guadaña, ni tiene faz de angustia.
Es semejante a Diana, casta y virgen como ella;
en su rostro hay la gracia de la núbil doncella
y lleva una guirnalda de rosas siderales.
En su siniestra tiene verdes palmas triunfales,
y en su diestra una copa con agua del olvido.
A sus pies, como un perro, yace un amor dormido.
Rubén Darío





































lasvalpe dijo
En la cuarta foto parece que están de fiesta, todos sonrientes y posando para la cámara.
Yo nunca me acostumbraré a la muerte por muy bonita que la pinten.
Un abrazo
1 Marzo 2008 | 12:48 AM