¡Que me voy al monte!
Llevo una temporada en la que mi frase preferida es: ¡Que me voy al monte!. Como la cabra. O el cabrón. Que no espero ya ni una solución habitacional más. No penséis que no me estoy preparando. En ello estoy.
Hace un año me fui a Valdemanco y Juan me enseñó durante el fin de semana a hacer quesos, yogures, cuajadas, quesadas, tofus, .......El Taller de las tradiciones, ha bautizado a su casa. En el desván, ha preparado lo que sería un obrador casero, con poca inversión como la que cada uno puede tener en casa. De una manera amena te va demostrando cómo, con muy pocos recursos, podemos tener queso hecho por nosotros.
¿Este año?. He hecho el de fabricación artesana de cervezas. Si amigos, birritas, cañitas, tercios, tostadas, achampañadas, de sabores, negras,...... ¡¡¡¡¡Y hechas en un día!!!!!. Cuando abres las del curso anterior, puesto que hay que esperar dos meses de maduración, te das cuenta que tú puedes hacerte trapense o anacoreta y abastecer tu bodega, tu alma penitente y tu paladar con cerveza artesana.
¿El que viene?. El de embutidos artesanos. Puede que entre medias me vaya a aprender a hacer velas y jabones naturales. Quizá sea mi aportación al protocolo de Kioto. Pero mientras, espero que pase el tiempo y Juan me llame para el curso.
Ahí empezará mi cuenta atrás particular. Mas que nada porque si hago embutido en casa , los vecinos pensarán que han entrado en trance y han aparecido inmersos en la película Delicatessen.
álvaro dijo
genial la película... y el post, como siempre!
18 Febrero 2005 | 01:21 AM