El Bulli 2003-2004.
El día del socio en Fnac fue el día indicado. Mientras hacía cola a las tantas de la noche, reflexionaba sobre lo que tenía que hacer en casa, sobre el viaje que mis adorables y deliciosos amigos estaban realizando por Ciudad del Cabo y yo no estaba, sobre qué haría con la librería repleta si además iba a comprar más libros. Decidido a no comprar más que música interpretada por Bruno Cocset nos dimos una vuelta por las estancias, copa de cava en la mano cuando de repente la foto de una cajita de caviar naranja llamó mi atención. Era el último libro del Bulli.
Cargado con el y con alguna novela más, como La novela de Genji nos fuimos al hotel. De mañana abrí el libro y mi sensación fue como la de abrir un arcón de aquellos que tenía la Esther y que no nos dejaba fisgar, pero que nosotros, en busca de tesoros terrenales, y desafiando la zapatilla, abríamos en el desván de Villaco.
Para mí el viaje a Madrid había terminado. Ya sólo tenía ganas de volver a casa y ver el contenido del dvd mientras leía, veía e imaginaba el contenido de los dos tomos de los que se compone esta entrega.
Brutal. Además, para alguien como yo que lleva esperando que de una vez le den mesa para el año siguiente -llevo más de 5 años- es un medicamento paliativo ante tanta mala suerte o mala ……., más hoy, día de la lotería y primer aniversario de la muerte de mi R4.
Un repaso por todas las recetas de estos dos años tan especiales y tan increíbles, un menú interactivo (¿se dice así, Kanpp?) en el dvd digno de cualquier gran montaje de arte moderno, información, desarrollo y filosofía, todo junto en una obra, opino, irrepetible y que viene a mostrar qué es el Bulli y qué es lo que significa para la gastronomía actual. A todos aquellos que menosprecian a este grupo humano dirigido por dos genios, Adrià y el Juli, a todos aquellos que hablan sin conocer las entrañas de este proyecto, les invitaría a leerlo o bueno a hojearlo. Se darán cuenta que puede que estén equivocados. No se parecen a nada de lo hasta ahora hecho. Son únicos y revolucionarios. Ética, estética, arte, honestidad, rigor y GENEROSIDAD.
No seré de los que se haga una camiseta con el logo J’adore Adrià. No. Sí seré de los que siempre le estaré agradecido de que haga y publique libros como estos, auténticos catálogos de arte a los que sólo les falta olor. ¡Va o no!.
Álvaro Roldán dijo
Todo llega. Ya verás como acaba publicando libro con olores. Si alguien lo hace, seguro que es esta gente.
22 Diciembre 2005 | 12:07 PM