Los blogs y la gastronomía
Leo en la web del País que Hollywood teme a los bloggers. Esta noticia que puede parecer exagerada creo que anuncia una revolución, si es que no la está habiendo.
A Enrique Dans, a quien sigo a pesar de que muchas de las noticias que cuenta no tengo ni idea de lo que son -llevo 2 años en esto, soy un analfa-web-to- ya se lo he leído y es que no hay nada mejor, para algunos a veces lo peor, que poner a millones de usuarios al corriente de lo que sucede. Siempre esta visión es subjetiva y en ocasiones no hay nada más que leer ciertos blogs incendiarios que son auténticos recaudadores de visitas.
El caso es que aplicando esta visión a la de la gastronomía creo que es evidente que el cambio se está produciendo. Leo blogs y foros y sinceramente creo que estos últimos están perdiendo la batalla de la audiencia.
Un blog de gastronomía puede ser influyente, no tanto por quién lo encabece como por la sencilla razón de que lo que en el se cuenta afecta al ocio y al tiempo libre. Si bien es cierto que hasta hace poco nadie leía críticas, salvo las de los periódicos y guías, actualmente el rumbo está cambiando. Los clientes viajeros buscan referencias actualizadas. Cada vez menos se fían de lo que les cuentas guías rojas, azúles, de papel cuché o de papel periódico. Efectivamente, seguro que las estadísticas referidas a las ventas de estas guías o periódicos hablan de la fortaleza de sus apuestas, pero algo me dice que no son exactas.
El problema de la gastronomía y de otros placeres, repito, es que afectan a lo más preciado del individuo: su tiempo de descanso, siempre escaso y su dinero.
El ocio, y no soy una autoridad, ni mucho menos, es algo muy sensible y no sería la primera vez que a alguien al salir de un restaurante, tras cruzar la puerta, se le oye farfullar aquello de "yo no vuelvo". Y claro, no es que no vuelva él o ella sino decenas a los que él o ella han "bloguedo" de palabra o en la red sobre esa casa.
Me preocupa también que los bloggers cometamos el error de sentirnos infalibles, que es lo que actualmente les sucede a los críticos. Cuando un bebé nace, tampoco soy una autoridad, sus primeros meses y años de vida son vitales para afirmar en ellos una personalidad. De ello depende que sean honestos u honestas, críticos o críticas, fundamentalistas o gregarios. Lo mismo que a los blogs. O eso creo.
La foto es de mi salvia, "El vinagre de los cuatro ladrones". Curiosa la historia y muy a cuento. (La historia vista en Botanical)
Boca Dorada dijo
Muchas veces cuando miro estadísticas de mi blog, destacan términos de búsqueda como el nombre de algún restaurante del que he escrito algo, búsquedas de restaurantes en mi ciudad, etc. No sé que ocurre después, no sé la influencia que esto pueda llegar a tener en los visitantes de mi blog.
Como usuaria y demandante de información confieso que me harto de mirar blogs, sobre todo los relacionados con mi ocio o aficiones, en los blogs encuentro el equilibrio que necesito entre la discusión (foros) y la reseña periodística o página corporativa. Es como preguntarle a un amigo, “oye, tú fuiste a Lisboa hace poco ¿no? ¿Que tal por allí?”, no te interesa más por conocerle en persona y apreciarle, te interesa porque estuvo allí y lo que te diga lo consideras sincero.
7 Agosto 2006 | 10:57 AM