En tránsito
Horas de camino para encontrar agua, para que alguien les retrate y les de una propina o una galleta. Rentas que no sobrepasan los 3 dolares por habitante, deforestación al límite y políticos embarcados en guerras estúpidas, ahora bien, apoyadas por interés puramente económico, petrolífero o estratégico. Eso sí, nuestros camiones llenos de maiz transgénico, proveniente de excedentes subvencionados, llegan a cualquier parte del mundo conocido. Hoy leo a alguien hablar de machadas detestables cercanas en contraposición a realidades desesperadas y no le falta razón.
Aquí preocupados por si la hamburguesa es XXL, si el tabaco mata, o si el anisakis se congela o si la vida sedentaria provoca hipertensión. Cómo no, estaremos preocupados por si lo comido estas fiestas nos habrá hecho tanto daño que la ropa no nos valdrá y habrá que ir a quemar las tarjetas y rellenar las arcas por comisiones de los bancos, o qué hacer con las sobras de cordero o de turrón que nos queda. El dependiente del mercado preocupado por la temporada que se avecina, llena de cuestas en las que tendrá que salir a la búsuqeda y captura de clientela. En los trasteros habrá que buscar hueco a los juguetes, a las bicicletas rosas de elllas y los scalextric de ellos (viceversa no creo), y yo buscaré hueco para mi nueva fantástica sartén de Ikea.
Así, como si fuera un personaje del espacio Pasajeros en tránsito de Angels Barceló me encuentro, convencido de que este año, las hammer continuarán caminando y alguien, como yo en ese día, les fotografiará, y yo continuaré tragando y mi alma limpiando en post como este. Es lo que tiene el fin de fiesta, que recojo siempre los estertores del espíritu navideño y me doy tanto asco por ser tan demagogo, que voy a ver si me preparo un aperitivo para ir tirando.
Nemo dijo
¡¡¡CHAPÓ, ROBERTO!!! Ante este blog hay que decirlo. Pero no quiero que el felicitarte sirva para amordazar mi conciencia y justificar mi ansia compulsiva navideña, de rebajas o de cualquier otro momento.
7 Enero 2007 | 06:09 PM