El hombre y el simio El problema de fondo de este planteamiento no es s�lo que pretenda elevar a los animales a la categor�a de personas, sino, fundamentalmente, lo que eso significa: rebajar a las personas a la categor�a de animales.
SER UNIVERSITARIO
Ahora bien, el actual Proyecto Gran Simio ya no es una inocente y desinteresada lucha por aprender de los animales y por evitar su extinci�n o su padecimiento innecesario. El actual Proyecto Gran Simio pretende elevar a los primates a la categor�a de seres humanos, y cito textualmente: �Incluir a los antropoides no humanos en una comunidad de iguales, al otorgarles la protecci�n moral y legal de la que actualmente s�lo gozan los seres humanos�; y trabajar �por la inclusi�n inmediata [de los antropoides no humanos] en la categor�a de personas�.
El problema de fondo de este planteamiento no es s�lo que pretenda elevar a los animales a la categor�a de personas, sino, fundamentalmente, lo que eso significa: rebajar a las personas a la categor�a de animales. Cuando uno analiza los par�metros materialistas en los que se mueve este proyecto, comprende perfectamente las perlas pronunciadas por el presidente internacional del Proyecto Gran Mono, Peter Singer: �Matar a un chimpanc� es peor que matar a un ser humano que, debido a una discapacidad intelectual cong�nita, no es ni podr� ser nunca una persona�; o �matar a los beb�s no siempre est� mal�.
Semejantes aberraciones, capaces de pervertir una sana preocupaci�n por la naturaleza y los animales, no tendr�an cabida en una sociedad sana donde los conceptos fueran claros y distintos y los pol�ticos y los medios de comunicaci�n usaran con propiedad las palabras. Lo grave de lo sucedido esta semana en Espa�a no es que un pu�ado de personas quieran proteger a los primates, sino que llegue a sede parlamentaria un discurso en el que se juega peligrosamente con los conceptos de �persona� y �derecho�, entre muchos otros. Como si un animal pudiera ser �sujeto� de derechos sin serlo de responsabilidades; o como si un animal pudiera ser �persona� capaz de tener a su nombre empresas, acciones o herencias.
Pero, claro est�, si al presidente del Gobierno, supuesto licenciado en derecho y pol�tico de profesi�n, el t�rmino �naci�n� le parece ambiguo, c�mo va a pensar otra cosa de palabras como �persona� o �derecho�. Nos dir�: �Eso son absurdas discusiones nominalistas�. Creo que eso le dir� yo al juez cuando deba comparecer -Dios me libre- por alg�n delito a�n no cometido: �Ver� usted, es que el t�rmino persona es ambiguo y yo no me considero tal, as� que no puedo ser responsable y tendr� que imponer la pena a otro�.
