Publicidad:
Logo de La Coctelera

NeverLand

Que en la vida todo es sueño, y los sueños, sueños son.

Categoría: Mis historias

28 Junio 2006

Me cago en la inteligencia artificial!

Vamos, lo último que me faltaba por ver! Una máquina diciéndome que o bien no soy original, o soy un repetitivo.

He estado en el blog de un amigo escribiéndole un mensaje de bienvenida cuando, después de darle a enviar, me suelta este mensaje el blog:

Parece que no eres demasiado original (o que has mandado dos veces el mismo comentario).

Ya existe un comentario idéntico para este artículo.

Leo el anterior mensaje que le habían dejado y hombre, era parecido (un mensaje de bienvenida, no hay demasiada variedad) pero no igual ni mucho menos!!!

En fín, que donde vamos a llegar, ya ni las máquinas me respetan :s

servido por grotfang 2 comentarios compártelo favorito

4 Mayo 2006

El puente.

Bueno, pues aunque un poquito tarde para decirlo, ya se ha acabado el puente.

La verdad es que ha sido un puente bastante bueno para mí (me han llevado el sofá a mi casita!!!), y como me pasa con todos, no quería que se acabase.
Muchas veces desearía vivir siempre sin tener que trabajar, pero sin embargo otras veces lo pienso y no me imagino todo el dia tirado en el sofá (por muy nuevo y cómodo que sea, jeje), solo tengo que ver que aunque de vacaciones, no he parado de currar en todo el puente (eso sí, en mis cositas, nada de obligaciones).

Nada, ahora a quejarme todos los dias por tener que madrugar y a desear que llegue pronto otro puente, y cuando llegue, a volver a pensar si podría vivir siempre "de puente", jeje.

servido por grotfang 5 comentarios compártelo favorito

18 Abril 2006

Navegando por la red.

Hoy he soñado que me encontraba con una conocida de internet. Su nick por varios lugares de la red es Zahira (al igual que su nombre de pila). El caso es que quedábamos para ir juntos a tomar algo y conocernos por fin en persona. Quedamos solos, de noche, en un pequeño y antiguo pueblo en el que la gente del lugar no dejaba de advertirme sobre cosas que no recuerdo. En especial recuerdo a un abuelo, vestido con unos vaqueros y una camisa a cuadros asomado al porchecito de su casa (una casa que estaba situada en una empinada cuesta abajo), pero no recuerdo sobre lo que me advertía, o quizá Zahira se ocupó de que no lo oyese, no lo sé.

Después Zahira me llevó a una casa con un gran terreno en el que abundaban los hierbajos, los cuales llegaban casi hasta la cintura. Una vez en el patio de esa casa apareció de entre los hierbajos una persona, lo cual me resultó extraño y divertido, con lo que hice un comentario gracioso. Esa persona resultó ser una especie de hechicero vampiro, pues me lanzó un hechizo a la vez que me mostraba los colmillos (no recuerdo el hechizo, seguramente fue algo solamente para impresionar). Yo me asusté e intenté huir, pero Zahira me lo impidió, entonces le pregunté que por qué hacía eso, y me dijo que no debería de fiarme tanto de la gente que conozco en internet. Pasaba el tiempo encerrado en esa casa, no estaba atado, ni amordazado, ni nada por el estilo, simplemente encerrado allí, con esa criatura.

Después de un rato dando vueltas por la casa haciendo algo que no recuerdo, la criatura dijo:

- Voy a salir a comer.
- Vale -respondió Zahira-, yo me quedo vigilando a éste.
- No creo que tarde.

Cuando cerró la puerta, le volví a preguntar a Zahira:

- ¿Por qué haces esto?
Me miró a los ojos, en aquel momento fue cuando advertí que temblaban, que estaban deseando agarrarse a cualquier sitio, coger impulso y saltar a cualquier parte mientras gritaban con todas sus fuerzas, y me respondió:

- Por miedo. Tengo que el mismo miedo que puedes tener tú ahora mismo, pero tengo que hacer lo que Él me manda, no me queda elección.
- ¿Por qué?
- Empecé a “seguirle” por poder, por conseguir algo de poder. Le dije que con una octava parte del suyo me conformaba, que a cambio haría siempre lo que él me ordenase. Y ahora me he dado cuenta de que incluso ese poder que me dio es demasiado fuerte, no puedo controlarlo, se me está yendo de las manos.
- ¿Y por qué no le dices que ya no lo quieres? Dile que te lo quite -le dije-.
- Oh, amigo, no es tan fácil. Ahora lo necesito. Cada poro de mi piel desprende muchísimo poder, sería capaz de desintegrar planetas con solo alzar mi dedo al cielo… y eso con tan solo una octava parte de su poder, imagínate el suyo -esto último lo dijo mientras esbozaba una mueca mezcla entre la risa y el llanto-. Así que lo siento pero no, no puedo dejarlo ahora, aunque me duela admitirlo, no soy yo quien controla este poder, es este poder el que me controla a mí.

Ese momento fue el único de todo el sueño en el que sentí compasión y pena, pero no por mí.

Volvió, y volvió más fuerte y más vital que cuando se fue (al menos eso era lo que me decía su aspecto y su sonrisa). No sé que me pasó, pero yo también sentí en ese momento amor, amor por Él y por la magia. Pensé que lo mejor era decírselo, así que lo hice y su reacción fue la de mirarme fijamente a los ojos (no, no me estaba mirando a los ojos, me estaba mirando más adentro, miraba mi alma) y por un momento ví en los suyos temor, pero solo durante una fracción de segundo. Después ese temor desapareció y dejó paso a una carcajada, la carcajada más atronadora y espeluznante que he oído y visto en mi vida. No sé si fue esa risa, pero me asuste, y no sé si fue del susto, pero me desperté, me desperté y ahora, 16 horas después, todavía no la he olvidado, y presiento que tardaré en hacerlo.

servido por grotfang 7 comentarios compártelo favorito


Sobre mí

Hola!! Me llamo Héctor y soy de Madrid. Abrí este blog con la idea de desahogar mi mente con las historias que la llenan. Si te interesa alguno, ¡escríbeme!, y si no te interesa, no dejes de pasarte, quizá el de mañana te interese un poco más.

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera