Mis dobles, mi mujer y yo.
Estoy viendo la tele y, de repente, todos los anuncios hablan sobre el mismo tema. Voy paseando por las calles y me fijo más en ellos de lo habitual. Estoy trabajando y me encuentro pensando en ello de repente. No hago más que darle vuelte y no le encuentro solución, solo una, pero no me convence, no me gusta. Pienso en el futuro y no soy capaz de imaginármelo como ahora. Ahora todo, todo lo relaciono con él. Todavía no ha empezado y ya le quiero, le amo.
Empiezo a sentir miedo. Decido que lo mejor es salir a que me de un poco el aire, a despejar las ideas. Ya queda menos para que llegue y yo sin ducharme, sin arreglarme. Empiezo a ponerme nervioso y no soy capaz de pensar en otra cosa. De repente una llamada, un vuelco el corazón, un ¿si? mezcla entre la esperanza y el temor.
Uff, la mejor llamada que podía recibir ahora mismo. Parece que mi cita se retrasa, al menos de momento.

Zahira dijo
Vaya, ¿aún no había llegado y ya le amabas?Creo que no llegaste a hacerte una idea de lo que era, lo que suponía y lo que iba a hacerle a tu vida.
Mejor le esperamos a dentro de unos años ;)
22 Abril 2006 | 09:55 PM