OPEN THE WINDOW (...and close the door)
No, no te engañes, no te voy a dar un cursillo intensivode inglés práctico en cinco minutos de reloj, noooo. A decir verdad, no se me estaba ocurriendo prácticamente nada ingenioso para poner un título impactante a este post de vivencias. Si, lo sé, no valgo para periodista aunque -convendrás conmigo-, creo expresarme mejor y con más contundencia que esos redactores de artículos volátiles. Perdón, si existe una excepción en este mundillo, es mi querido Monegal (un periodista la mar de incisivo y francamente ameno de leer).
Lo que te voy a contar, suele pasarme con frecuencia y, pese a la incredulidad de mis amig@s, vivo en un barrio que no parece dormir mucho por la noche. Los vecinos son notablemente nocturnos y tienen actividades que, a horas tan tardías, se podrían clasificar con una X. ¿Ya te relames? No hay nada como un buen entrante, verdad?

Noche del jueves 17 de mayo del presente año (2007, para los que andan despistados). Vivo en un ático que, en realidad, es la planta 6ª de la finca; altura considerable y unas vistas im-pa-ga-bles!
Como en la tele siempre sirven la sempiternabazofia de "hazmepotarquemeaburro", aprovecho para tomar el aire en la terraza que da a la calle y domina varios patios traseros de un sinfín de bloques vecinos. La excusa de fumarme un cigarrillo mientras me aireo, da pie para echar una ojeada a lo que ocurre en las ventanas encendidas de los edificios que tengo a la vista
Me fijo sobretodo en el bloque de debajo, que solo tiene dos pisos con terraza; allí tengo a un muchacho de veintitantos, con cuerpo de gimnasio, depilado de los pies a la cabeza, guapetón y con novia formal que se pasa largas horas navegando por internet desde su portátil, cómodamente instalado en su terraza.
Lo veo todo, excepto lo que ve él en la pantalla. Plano picado: está semi-desnudo; la única prenda que tiene son unos shorts deportivos blancos muy ceñiditos que realzan su paquete de acciones. Casi nunca falta a la cita: se pasa horas y horas en internet... creo que chateando, sino no me lo explico. A veces su novia, víctima de un calentón del 15, viene a tantearle para que desvíe la mirada de la pantalla y se fije en sus particulares encantos femeninos. A veces, se contorsiona y despliega sus habilidades para encenderle... pero él parece estar más por su juguete que por las caldeadas carnes de su pareja.
Aquella tarde del jueves, me topé con él en la calle; los jueves son días claves en Barcelona para tirar los trastos viejos que el Ayuntamiento se encarga de recoger y reciclar. Es rematadamente interesante, tiene atractivo, y... tiene un par o tres de polvos (con eso lo digo todo). Nuestras miradas se cruzaron y él se detuvo un instante, sosteniendo la mirada,antes de adentrarse en su portería.
He ligado, pensé... , y con un hetero curioso. Ah! si, perdona, se autodenominan así "hetero curioso" o "hetero con dudas" que, llanamente traducido al lenguaje de calle, correspondería al apelativo de bisexual. Serlo está de moda, parece ser...
Esto me recuerda a una historia que tuve con un tío que tenía novia, la mar de machote, viril, todo lo que tu quieras y esperas de un heterosexual afirmado, y que cuando llegó el momento "cama" me ofreció su culo en pompa. Quería probarlo, me dijo la primera vez... y ese argumento me lo repitió a lo largo de 3 meses. Bueno, solo puedo decir que no iba a hacerle ascos, asi que... durante ese trimestre le dí lo que pedía y todos encantados.

Pero volviendo al tema, que me desvío. Aquella noche del jueves pasado, fumando un cigarrillo en mi terraza cual ave nocturna escrutando ventanas ajenas, y tras ver a mi vecino "tío-bueno" en shorts dándole a las teclas y restregándose el torso con una mano, me llamó la atención una ventana en particular en un bloque más allá. Había a contraluz una joven pareja cenando en la cama, totalmente desnudos y delante de un televisor. Sospecho que compartían porro. Hasta aqui, bien.
Cogí los prismáticos para ver qué pinta tenían; la primera impresión fue positiva: el tío tenía un físico muy agradable, delgado, fibrado y de cara atractiva. En cuanto a la chica, bueno, tampoco estaba mal; andaba con el pelo recogido, delgadita y como Dios la trajo al mundo, con unas tetillas pequeñas y puntiagudas. Resultaba graciosa, aunque más gracia me daba el pavo, sobretodo cuando se incorporó y vi aquella cosota morcillona colgando de su entrepierna.
Resulta sorprendente que tuviesen la ventana abierta de par en par, las cortinas y persiana recogidas a esas horas, exhibiéndose claramente y sin pudor alguno, porque luz no faltaba para no perderse detalle de ellos dos y de lo que hacían. Si yo los veía bien a simple vista, sin ayuda de los prismáticos, los del bloque de enfrente mejor los debían de espiar. Todo esto me lleva a la conclusión de que vivo en un barrio habitado por exhibicionistas y mirones entre los cuales me incluyo por varias razones. Por tanto, no me considero un bicho raro y tampoco soy el único.
Como el fumar maría (es una suposición) da hambre, la parejita comía, lógicamente. Y luego, la nena de las tetillas puntiagudas se puso cachonda como una perra. Apartó la bandeja y se incorporó en la cama, frente al tío, enseñándole su raja. Lo gracioso no fue que ella se pusiera en evidencia, sino cómo lo hizo... Abierta de piernas, apoyó un pie en la pared para abrirse aún mejor y enseñarle la almeja. Si eso no es ponerse en evidencia...
Pero parece ser que el tío, demasiado fumado, no se ponía o no conseguía ponerse a la altura. Con el enorme troncho morcillón, no parecía estar muy por la labor de colmar el furor uterino de su compañera. Asi que la nena tomó las riendas del asunto: le pajeaba, le daba palmaditas al palote carnoso que rebotaba morcillonamente en su mano en un intento de que adquiriera más consistencia y llegase a la erección total. Pero, por más intentos que ella hiciera, el miembro no parecía estar muy "despierto". Se lo metió en la boca como pudo, viendose que tenía problemas para introducirsela por cuestiones de tamaño... Hay que decir que el muchacho andaba muy bien dotado y que ella no tenía tanta boca para esto. Pero vamos,... lo suyo no era la felación porque lo hacía fatal... Si es que me entraron ganas de coger e irme para allá, apartarla con un "quita, hija, que ya te enseño yo cómo tienes que hacer una mamada en condiciones!"
Afortunadamente, el pavo tuvo una ocurrencia: comerle el coño. Ya que no podía ponerla dura, al menos tuvo el detalle de "apagar" el fuego almejil de su compañera a lametones. Y muy bien debía de hacerlo porque la chica de las tetillas puntiagudas empezó literalmente a arañar las paredes y a retorcerse sobre si misma como una posesa. Al cabo de quince minutos de reloj -los conté-, el hombretón sacó su lengua de aquella endiablada raja y le metió sus 3 kilos de carne por el conducto, imagino que a punto de nieve para entonces. ¡Victoria! por fín se había empalmado!!!
Lo que sigue, ya es de imaginar... pero menuda odisea para conseguir copular en condiciones!
Moraleja: si quieres hacer buen sexo, no te drogues ni tomes nada que pueda aguarte la fiesta en la cama.










homo social dijo
me encantaría ver una polla así en vivo, de inmediato me hubiera hecho una paja al verla, se me hizo agua la boca sólo de imaginarlo.
21 Mayo 2007 | 03:40 PM