Laporta y el cambio lampedusiano

Sólo dos jornadas. Un tímido empate y una polémica victoria; un parón por el 'virus' FIFA, una rápida ojeada al calendario, otra hacia el banquillo para comprobar la cara que hace Frenk (Rijkaard, por supuesto) y el barcelonismo empieza a preocuparse.
Sólo unas semanas y parece que se va hundir el mundo. Además Samuel Eto'o se lesionó, ahora Leo Messi y en diez días veremos si el Barça está en la cresta de la ola o en la sima de las profundidades. Osasuna, Olympique de Lyon, Sevilla y Zaragoza; estos tres últimos en casa servirán para calibrar el estado de las cosas en el Camp Nou, pero el entorno asiste a un espectáculo, cuanto menos, diferente.
Laporta ha endurecido su discurso, pero es más una pose que una realidad. El presidente arremete contra la FIFA, pide más compromiso a la plantilla, asegura que no va a dejar pasar ni una, pero a las primeras de cambio, no es capaz de pararle los pies a Rijkaard o a Eto'o, que contravienen el códido interno (algo de lo que se habla más en la prensa que en el vestuario, según el entrenador culé).
No tiene buena pinta. Rijkaard parece disperso, como de vuelta, y parece que Laporta pretende únicamente un cambio lampedusiano . Además, sin apenas entrenarse y con la baja de Messi, el Barça juega mañana en Pamplona, un campo difícil, donde tiene una oportunidad única para que todos: medios de comunicación, aficionados y el 'culerismo' en general; para acabar con las dudas.
Giovani dos Santos y Bojan Krkic son la novedad, pero no creo que jueguen de salida ninguno de los dos. Rijkaard seguramente apostará por Iniesta para jugar en la posición que Messi ocupa por la derecha, pero es evidente que los protagonistas del 'baby boom' azulgrana aparecerán antes o después, en Pamplona o en cualquiera de los tres partidos siguientes en el Camp Nou.



Sito dijo
Yo tengo muchas ganas de que juegue Bojan. Me da mejor pinta que Giovanni. Lo veo más humilde, con mejor orientación.
15 Septiembre 2007 | 06:29 PM