Barça-Almería (2-0). Ay, ay, ay; uy, uy, uy

Un mal partido, el peor en mucho tiempo. Muchas dudas, demasiadas. Ante el Almería prácticamente no ha funcionado nada. Mención especial para Ronaldinho. ¿Qué le pasa? No es que no desborde, no es que físicamente no esté bien, no es que no participe en el juego, no es que no de buenos pases, es que en su actual estado es un lastre para el equipo. Rijkaard lo sabe, por el momento no se atreve a dejarlo en el banquillo, pero lo ha sustituido en todos los partidos menos uno, en liga, esta temporada.
La circulación de balón ha sido muy baja. No ha tenido creación y sólo se ha salvado por la consistencia defensiva. La retaguardia ha vuelto a marcar las diferencias para el Barcelona.
A pesar de que he seguido el partido desde la tribuna de prensa. Alguien se le ha ocurrido que a pesar de tener monitores de televisión, no era preciso repetir las imágenes. Por eso, no he visto si Henry, como parece, estaba en fuera de juego en el 1-0 y tampoco puedo hablar sobre el penalti señalado a Giovani que supuso el 2-0.
Con independencia de ello, el Barcelona tuvo más llegadas y, en un combate a los puntos, se hubiera llegado la victoria por decisión unánime, porque el Almería no llegó a la puerta de Valdés.
Habrá que dejar reposar esta victoria. La lectura positiva es que, jugando así, el Barcelona ha sido capaz de ganar; la negativa es que esto, aquí, en el Camp Nou, no vale.
La foto es de Ap.




sansar dijo
soso, muy soso el partido.
28 Octubre 2007 | 10:15 PM