El resultadismo nunca funcionará en el Camp Nou
Que nadie se engañe, el resultadismo no funciona ni funcionará nunca en el Camp Nou. Todo lo que no sea jugar bien, convencer y, sacar adelante los partidos, no sirve para el ideario culé; ganar con una gran actuación de Valdés, por la mínima y con el agua al cuello sirve para salvar la papeleta puntualmente, en el siguiente se exigirá ganar con fútbol, en el tercero ya no habrá excusas.
Viene al cuento el argumento recurrente lanzado estos días por Eto'o, quien apela a "ganar como sea" por encima de ganar con estilo. Esa es la bandera que ha tomado 'Sport', que titula: "Hoy toca resultado bonito". Eso puede valer sólo para mañana.
Esta teoría sobre 'jugar bien para ganar' en contraposición a la de 'ganar al precio que sea' es un elemento recurrente en el barcelonismo. Recuerdo haber vivido en el Camp Nou un maravilloso 8-0 contra el Logroñés (temporada 1996-97). En el descanso, con 4-0, el público mostrar su descontento con el juego del equipo y poblaba de pañuelos la grada.
Bobby Robson, el entrenador de aquel equipo que marcó 102 goles en la Liga y sólo consiguió la Recopa, aseguraba no entender nada. Aquel tipo que explicaba a quien quisiera escucharle sus tácticas con vasos de cristal sobre un mantel, pero que en el fondo todo se resumía en el potencial de Ronaldo, aún debe estar preguntándose por qué protestaban los aficionados. Doce años después, todavía hay alguien que no ha comprendido de qué va el negocio. El fútbol resultadista es pan para hoy y hambre para mañana, algo que se ha desterrado históricamente en el Camp Nou, hacedme caso.
Dos comentarios sobre las lesiones. La de Deco parece que es una recaída de la sufrida en el pasado y que le mantuvo dos meses de baja; en cuanto a la Ronaldinho, a pesar de que la han certificado los médicos del club, es difícilmente demostrable el dolor que puede causar una tendinitis en la rótula. Circula un rumor insistente, según el cual Ronnie no está dispuesto a jugar con el mínimo dolor: que dure.







Sito dijo
Eso del resultadismo díselo al que llamáis Maestre Banyeres. Por cierto qué te parece el rey de la presión, Shuster. ¿Te das cuenta que está copiando a Cruyff y que ese es su libro de estilo, desviar la atención con declaraciones que meten presión a organismos, rivales y periodistas? Porque de táctica este tipo sabe menos que Rijkaard.
9 Enero 2008 | 06:52 PM