59 segundos: el simulacro
!Menuda farsa! Un simulacro con toda la escenografía, con micrófonos que suben y bajan, dónde se ha visto algo menos periodístico que "cortar el micro" en mitad de una respuesta ¿interesante?
¿Y los representantes de los medios? Nos movemos por cuotas, si asiste el director de Mundo Deportivo, tiene que ir el de Sport, da igual la calidad, lo que importan son las cuotas políticas, periodísticas...
De resto Vicenç Sanchis y Josep Maria Ureta lo intentaron, Pilar Rahola se puso la careta de 'bad girl', pero le puede la relación que tuvo en el pasado con el presidente del Barça, y Magda Oranich, Magda juega a periodista.
Fue un fiasco el 59 segundos en el que intervino Joan Laporta el pasado martes en La 2. El Barça puso como condición controlar la nómina de periodistas y el resumen final de Laporta: "Me lo he pasado muy bien" denota que, como escuche en una emisora, más que un programa controvertido fue una sesión de baño y masaje para el presidente del Barça.
Si a eso le añadimos que Laporta hace demasiado tiempo que no dice nada, el programa se quedó en una declaración de buenas intenciones. El presidente del Barça, un brillante orador con un discurso seductor hace mucho que no se prodiga en los medios y cuando lo hace es para lanzar una sarta de obviedades con las que sale al paso.
Entre ellas, están sus opiniones sobre Rijkaard: "Se quedará hasta cuando él quiera"; Ronaldinho -"el que devolvió la ilusión al barcelonismo-; o cuando le preguntan sobre su futuro paso a la política.
De lo poco que quiso decir Laporta fue un comentario relativo a su sucesión. Dejará la presidencia, como muy tarde en junio de 2010, y por primera vez dijo que se buscará un candidato entre los miembros de la actual junta directiva.
"Este es un modelo que funciona. Tenemos la voluntad de continuar con una persona de la junta. Me implicaré para dar apoyo. Hay diversos miembros que podrían ser buenos presidentes del Barça, concretamente uno".
¿Quién es? Esa es la novedad. Inicialmente el único candidato que se postulaba desde de la directiva era el vicepresidente económico, Ferran Soriano; posteriormente entró en liza Jaume Ferrer -una persona que tiene la llave del futuro político de Laporta por su relación con la familia Pujol- y el último es Joan Boix, que es el candidato que podría reunir el consenso.
El perfil de Boix es desconocido para la opinión pública, es de esas caras a las que difícilmente le pones nombre, pero diferentes fuentes consultadas alaban el trabajo realizado.
Yo no sé si ese será el candidato final, pero en cualquier caso me parece, hoy por hoy, un rival poco consistente para luchar en una pugna electoral.

