Sufrimiento, un gol en la primera parte y a semifinales. Llegados a este punto, no importa el cómo, sino el qué. Se trata de repetir tres veces este planteamiento y levantar la Copa de Europa. Fuera bromas. Resultó preocupante la primera media hora ante el Schalke, un equipo que tuvo contra las cuerdas al Barça y hasta cuatro ocasiones para decidir. Las vieron cuadradas y, por un momento, imaginé que Valdés no iba a atajar el balón de Asamoah y se iba a repetir el tanto encajado hace unas temporadas ante el Liverpool.
Los pronósticos situaran al Barça por debajo del Manchester, mucho mejor. Históricamente los azulgrana siempre han sido favoritos y no siempre nos ha ido tan bien. Asusta Cristiano Ronaldo, asusta Old Trafford, asusta el físico del Manchester, pero ¿y si el protagonista de la eliminatoria es Bojan?
Otro capítulo que no quiero dejar de comentar son las declaraciones de Xavier Sala i Martín, el presidente de la comisión económica del club, el hombre de las americanas estralafarias, el economista iluminado. Ha dicho que algunos jugadores (sin dar nombres) de la primera plantilla azulgrana están "apartados" y "aislados del resto del equipo" y que el club disfraza esta situación de ostracismo diciendo que están "lesionados".
Ha sido una bomba en la sala de máquinas culé, pocos días después de que Laporta se quejara por la existencia de "embaucadores", también sin dar nombres.
Las acusaciones son graves. El club, por medio de Begiristain, ha asegurado que Sala i Martín ha hablado sin conocimiento de causa y que se equivoca. Lo curioso es que Sala i Martín, un hombre de mundo, un catedrático de la universidad de Columbia, no ha admitido su culpa y ha vuelto a matar al mensajero.
Ha pedido una rectificación.
Aquí tenéis los enlaces para que lo analicéis vosotros mismos.

La foto es de AP.