Pase lo que pase en Manchester, pase lo que pase en Moscú
El que primero se borró fue Ronaldinho, después fue Deco, el último ha sido Eto'o. Es un barco a la deriva, sin capitán, ni armador, un canto a la improvisación, en el que se trabaja a salto de mata. A pesar de lo bien que sonaba la partitura Laporta, lo armonioso de su círculo virtuoso y aquello de "vamos a dar los mejores años de nuestra vida al Barça", ya nadie se cree en Barcelona que este proyecto no tenga fecha de caducidad.
Será dentro de un par de días, en una semana o en un mes, pero no hay quien lo sostenga. Faltan líderes, en el banquillo y en el palco, que tomen decisiones y que no se agarren a una genialidad de Messi, como en su día Enric Reyna lo hizo a un gol marcado por Saviola en Turín.
La directiva no tiene la inercia de un principio y echa por tierra sus premisas. Es más: pocos socios de aquellos que le dieron un incondicional apoyo a Laporta, que se sintieron, después de mucho tiempo, orgullosos de nuevo de ser culés y de su equipo directivo; están de acuerdo con la manera como se gestionan los conflictos de un tiempo a esta parte.
Sólo hace falta tirar de hemeroteca y apuntar unos cuantos nombres: Ronaldinho, Echevarría, Sala i Martín, Juanjo Castillo... Recuerdo que Laporta prometió que ninguna estrella del equipo volvería a irse "nunca más" por la puerta de atrás y todos imaginamos cómo finalizará el caso. ¿Se despedirá del Camp Nou?
Hace tiempo que no confío en la manera de hacer de la actual directiva. No me gusta la prepotencia, odio a los encantadores de serpientes y me siento traicionado, emocional y periodísticamente. Es justo reconocer los logros conseguidos, las ligas y la 'Champions', pero ha llegado el momento del relevo; pase lo que pase en Manchester, pase lo que pase en Moscú.




Sito dijo
¿Estás diciendo que ha llegado el momento de elecciones?
22 Abril 2008 | 08:43 AM