
Lo que esta noche empieza para el Barça no es el 'Tourmalet', que llegará a los de Pep Guardiola en la segunda vuelta cuando tendrá que completar el póquer de partidos complejos a sólo tres jornadas de la conclusión de la Liga, entonces sí que será decisivo. Ahora, más que eso, será una buena oportunidad para trasladar en la clasificación las magníficas sensaciones que emite el equipo.
Tiene razón cuando Guardiola dice que en diciembre no se ganan las ligas, pero es obvio que sí se pueden perder, y ahí voy. Si el Barça es capaz de ir poniendo tierra por en medio en estos cuatro partidos, seguro que los rivales se rendirán a la evidencia.
Por eso, es muy importante empezar esta noche en Sevilla con contundencia y sumar una victoria. Asegurar después los triunfos ante Valencia y Madrid en casa servirían para afianzarse definitivamente, a la espera de concluir el año con una complicada visita a El Madrigal.
Lo trascendente, lo decisivo, llegará en la segunda vuelta, cuando el Barça recibirá al Sevilla, viajará a Valencia y Madrid, se medirá en casa ante el Villarreal y concluirá el campeonato con partidos en Mallorca, frente a Osasuna en casa y echará la persiana en Riazor.



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