año nuevo
Sólo faltan cuatro horas para que finalize el año o como se quiera ver para que comience el nuevo.
El menú de nochevieja es extraordinario, me voy a comer lo que
nunca me he comido en semejante noche aderezado con los mejores vinos y cavas nacionales claro. No recuerdo cúando fue la última vez que me puse traje para la ocasión pero esta tampoco va a poder ser porque la maleta es demasiado pequeña para todo lo que nos hemos traído. Mi vestido plateado espera todavía para un evento superior, adquirido en el dos por uno, de la reboda del año. La bodísima, la superboda.
Mesa 26 ésa es. En el desayuno he contemplado alarmada que las mesas no son precisamente para dos personas si no para muchas más. Bueno, en fin.
Sobre las ocho u ocho y media vamos para el comedor. Hay cola para entrar, los nacionales van puestísimos, impecables. Los niños repolludos con trajes de terciopelo granate. No es cierto. No me acuerdo de cómo iban pero así fuí yo vestida a la boda de mi tía cuando tenía cinco años.




marianalaaldeana dijo
Joe, que lejos se me hace la nochevieja, parece que han pasado años.
Pero bueno, ya que el artículo trata de eso... Que feliz año nuevo, que séas muy muy feliz.
Y un beso, guapa.
25 Enero 2008 | 12:36 PM