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Salí hoy a las 21. 30 del colegio porque tuvimos un acto. Los de cuarto, los mayores, que nos vamos... Como es nuestro último año nuestra agenda está llena de actos emotivos.
Moqueé un poquito, lo reconozco, pero lo peor estuvo cuando emprendí sola el camino a casa, sin mi amiga ya que está mala. Me enganché el mp3 y escuché a Shania Twain, la típica, la de I´m gonna getcha... No es exactamente mi estilo, pero no sé porqué casi lloro en medio de la calle (bueno, una lágrima o dos...).
Éste año he cambiado, me he dado cuenta de que las cosas no son fáciles, de que te puedes llevar grandes decepciones y sobretodo, que la vida puede cambiar en menos de una hora para cualquiera. Somos marionetas del destino absolutamente tan inútiles que somos incapaces de controlar nuestros propios sentimientos ni de evitar que éstos cambien. Me noté mayor por primera vez en mi vida, independiente. Once años formando parte de unas paredes que desaparecían junto a mi infancia y a mi adolescencia (o el comienzo de ella). Ahora pasan a ser un edificio en la que me parece la más recognita ciudad del planeta. De ahí soy, a ahí pertenezco. Una ciudad minúscula en la punta de la Península ibérica, sólo ciento cincuenta mil habitantes... Una chica con un nombre de cuatro letras ala que casi nadie conocerá en realidad...
Comenzó la siguiente canción, The Fallen. Pensé en lo poco que en realidad me gusta Franz Ferdinand, pero si Hilary Duff tiene un hueco en mi mp3 sólo por nostalgia de mi época de primero de ESO, porqué no él...
El caso es que hay una frase que rima con champagne en la canción que dice algo así como "never feel pain". Al escuchar la frase de "never feel pain" me vi a mi misma, que he cambiado, soy más fuerte y más fría desde ésta tarde. Capaz de "never feel pain" y desde ese momento decidí que si me gusta esa canción, extrañas cosas de la vida.
Mis pasos se pronunciabana la par que los golpes de batería, llevaba los pulgares enganchados a los bolsillos de la minifalda vaquera y tenía la sensación de que en la Avenida estaba resonando la música que yo escuchaba. Después de Take me out (o algo así) vino Ironic (lo sé, odio la mezcla de los últimos temas de mi mp3, lo bueno está al principio).
Me queda un mes largo en el edificio donde he ido todos los días desde hace once años, con la gente a la que veo desde siempre; voy a aprovecharlo al máximo. No me importa quién se interponga; voy a ser feliz.


... dijo
Eso es lo que tienes que hacer, ser feliz
17 Mayo 2007 | 03:52 PM