Tres días en la vida nunca vienen nada mal
Aunque suene a broma, ando muy emocionado con los tres días libres que me han dado en la empresa, producto de la excesiva cantidad de horas extras que hice el mes pasado. Practicamente son unas minivacaciones, el hecho es que en cinco años, los cuales he pasado por cuatro centros de trabajo nunca me habian dado días libres salvo por acontecimientos forzados, es decir nada que pudiera disfrutar como se debe.
Este año espero tomar mis primeras vacaciones, algo que en verdad ya me hace falta, porque la verdad es que estos días quiero aprovecharlos para avanzar con algunos proyectos personales y visitar a la familia y a los amigos. Ya cuando tenga vacaciones de verdad me dedicaré a perder el tiempo de forma absoluta y a alejarme lo más posible de las computadoras.
