Cuando despiertes
No se que digo para que
de golpe se cierre el infinito
y parezca que el universo se me viene a galope.
De repente tus ojos ya no sonríen,
tu boca no me busca para callar palabras
y hundo mi dedo en la yugular para saberme vivo.
Yo te sigo viendo sol
aunque un nubarrón extraño
comience a esconder tu rostro.
Alergia de palabras te escaman la piel.
Te convertís en silencio,
y hoy no pude observar tus crisantemos
ni narcisos nuevos en tu balcón cerrado.
Tal vez deba seguir
mis soledades perversas
y sentarme a escribir que has partido en silencio.
Sin embargo hay algo que todavía no he dicho.
He regado tu nombre y tu asombrosa existencia
por cuanta boca se acerca a preguntar por el clima.
He dicho lo que no escuchaste,
no a los cuatro vientos sino al cielo mismo,
para llevar la palabra prohibida
por donde crea que vuele.
Esta noche has cerrado los ojos sin verme demasiado.
Tu boca fresca sueña entreabierta y tus oídos sordos
se pierden en el silencio de una noche que para mí
a penas comienza.
Cuando despiertes sabré si he dicho algo.
Cuando despiertes sabré si existo
o si he sido,
tan sólo,
una fugaz coexistencia.


Maria Silvina Lamarque dijo
Precioso, sol en la ciudad porteña . Si no lo viste perdistee :). Besos
4 Abril 2008 | 01:23 PM