Paulo
29 de octubre, 2006. Atropellado por una avalancha de salvajes quedaste moribundo tirado en aquel lugar.
Mientras la hinchada azul celebraba gritando anticipada los goles de un triunfo que nunca llegó, tú gritabas de dolor mientras esos hombres de blanco te entubaban para que tu cerebro logara oxigenarse.
de urgencia te llevaban al hospital, mientras que tus amigos tomando cerveza, fumando cigarro y unos de aquellos que te dan risa nos acordábamos de ti por la derrota que supuestamente estabas presenciando.
Algunos celebraban, otros nos lamentábamos y tú permanecías en ese frío lugar inconsciente luchando por tu vida.
21:30 horas, me dieron la noticia.
No, no, no, me resistía a creer. No podías ser tú. Quedé por unos largos minutos en silencio, después de un rato volví en si y dí curso a un largo e incontrolable llanto.
Los recuedos guardados obligadamente en mi inconscinte salían a relucir. Tú y la "antonia" (tu guitarra), tú y tus besos, tú y tus caricias, tú siempre tú...
Prendí la televisión . El pronóstico no era nada esperanzador. te encontrabas con riesgo vital. Estabas entre la vida y la muerte.
Las imágenes de tu rostro no se apartaban de mi mente.
después de un rato y con la ayuda de una pastilla, logré conciliar el sueño. seguías ahí...
En la oscuridad de la noche y acostado en una pequeña cama besaba delicadamente tus labios y despertabas de inmediato tal como "la bella durmiente", pero en este caso como un "bello durmiente"
Abruptamente me despertó la alrma de mi celular.
Fue el día más lento de mi vida.
Tenías visita de 17:30 a 18:00 horas. Ansiosa por saber de ti, partí cerca de las 15:30, subí nerviosa los 5 pisos y al abrirse las puertasa del ascensor, lo primero que vi fueron tus ojos, ¡NO!, eran los ojos de tu hermano.
Al hablar con él mi corazón vovió a latir, estabas evolucionando, estas evolucionando.
Al llegar a casa, mi hermano preguntó por ti y al responder sobre tu favorable evolución, me contestó que Dios lo había escuchado, ël había rezado por ti.
Tus padres, hermanos, familiares, amigos, la Antonia, y la MUSICA, esperamos por ti.
Saldrás de esto, y le pediré al Dios de mi hermano por tu recuperación...
Te quiero

yo dijo
Paulo Andrés Tapia Alvarado.....
Levántate, esperamos por ti
tanto que me has hecho llorar, antes y ahora
te quiero
ex amor
amigo
31 Octubre 2006 | 11:26 PM