entre el amor y la fidelidad

nunca quise ser el llamado de la mariposa
pero lo fui
cada ves que suspiraba las gotas blancas
que habían quedado en tu vientre desnudo.
.
como si disfrutara encontrarme
a ciegas y a solas con el insaciable placer
y recordar y revivir junto a él
aquel botín de pan fresco.
.
ahora sé, que no saber comer siempre fue el problema
del verano
que embriagado de angustias
termino como termina un perro:
.
que siempre duda entre ser fiel al plato diario
o aventurarse a amar a ese otro perro
que va del collar de su amo
y lo mira de lejos
.
.
.
.
13/12/06

