EN SURCO DE DOLORES...
Cuando uno engendra, cría un hijo y sufre esto comienza un disco en la vida que solo termina cuando lo puede enterrar. El mío todavía no hace sino girar y girar
Pastora Mira García, mamá de Sandra Paola Montes. El Tiempo, 24 de abril del 2007.
Han pasado dos semanas desde que el periódico El Tiempo publicará un informe especial sobre la búsqueda de 533 cadáveres de personas masacradas por grupos paramilitares en distintos lugares de Colombia. Leer esas páginas producía tristeza, rabia, asco. No solo por el asesinato de personas indefensas sino por el sadismo de los asesinos que muchas veces descuartizaron vivas a sus víctimas. Dos semanas después en la región de Putumayo al sur de Colombia se encontraron más de doscientos cuerpos en fosas comunes.

Fernando Botero, Madre e hijo
Estas escalofriantes revelaciones hubieran producido en cualquier otro país efectos importantes por parte de la gente como por ejemplo, efectos políticos. En Colombia no pasó nada, un muerto más o uno menos, no agrega ni aumenta el tamaño del horror. Como decía la antropóloga María Victoria Uribe, "A la sociedad bogotana le importa un carajo que descubran 15 cadáveres en Sucre". El país necesita pasar por un duelo colectivo por sus muertos: los famosos y los anónimos; los muertos de los paracos, los muertos de la guerrilla, los del narcotráfico y los muertos de la corrupción política - niños que se mueren de hambre en el Chocó- . Y el país necesita también justicia, verdad y reparación (pero de verdad, no las frases huecas del uribismo) Sin justicia, paz ni reparación, los hijos y los nietos de las víctimas intentarán vengarse, y más sangre correrá por Colombia.

John dijo
La muerte nos da miedo y a pesar de estar presente de manera constante en nuestras vidas, tratamos de no ponerle atención para poder seguir viviendo.
Los testimonios son horrendos. Cada vez que el paramilitar relataba que buscaban ancianos en los pueblos para descuartizarlos vivos, pienso en mis padres y en mis abuelos.
En realidad esto supera cualquier límite de depravación, sólo comparable con el nazismo. Así que creo que debemos enfrentar esa cobardía que nos invade, esa vergüenza que nos arroba y ese sentimiento de impotencia que nos domina para enfrentar la realidad.
La realidad es que elegimos asesinos y cómplices de asesinos para que nos gobiernen, buscamos asesinos para que nos protegan y nos comportamos como asesinos para evitar que nos maten a nosotros también.
Es tiempo de enfrentar la realidad.
15 Mayo 2007 | 08:29 AM