Es difícil, en ocasiones, darse cuenta de que lo que consideramos problemas a nuestro alrededor por razones, que por más vueltas y vueltas que damos, no logramos encontrar ó las razones que encontramos nos aportan realmente poco ó nada satisfactorio, no son sólo que la manifestación de algunos conflictos interiores que únicamente están dentro de nuestras cabezas y en ningún otro sitio más.
Pero qué alivio y sensación de paz produce cuando de repente te das cuenta de ello y encuentras el modo de decirle adiós a esa situación y, con ella, a todos esos problemas que, de repente, pasan a convertirse en algo de lo que verdaderamente puedes disfrutar, cosa que antes no sólo no era posible, sino que podía haber sido la causa de otros problemas mayores, posiblemente, de verdaderos problemas.


...Por lo que deduzco que te sientes liberado, bien, y yo que me alegro mucho Jesús. A veces son tangibles, pero otras veces es cierto que nos encerramos sin ver salida, haciendo castilos de algo que no es tan enorme.
Un abrazo:-)
Antes de atreverme a decir nada ¿ es un pensamiento más que escribes, o es que la rueda de la diosa empieza a girar hacia arriba?
"Es una cuestión de actitud" dice Fito Paez. A veces la solución está allí y no la vemos. Un abrazo. H.
Y como decía también Viktor Frankl: es nuestra actitud ante un conjunto de circunstancias la que marca el sentido de nuestra vida...
Me alegro de verte aliviado.
¡Saludos!
Antonio
Gracias, Mar. En efecto, me veo liberado de un asunto menos y que, además, estaba afectando bastante. Cuntinuar ahora resultará bastante más fácil, aunque algunas heridas que todo esto dejó necesitarán de algún tiempo para curarse.
Luego, como podrás deducir, Eric, podríamos decir que es un poco las dos cosas: un pensamiento que escribo y comparto con vosotros donde menciono algo que ha sucedido en mi vida. A mí me sirve de desahogo y, quién sabe, puede que a alguien más le sirva de algo. Me conformo con que me haya servido a mí. Puedes llamarlo así, si quieres: la rueda de la diosa comenzó a girar hacia arriba. Lo llames como lo llames, me parece bueno (y necesario) que haya sucedido.
En efecto, Homero y Antonio, la actitud ante las circunstancias marca el sentido de nuestra vida.
Gracias a todos por estar ahí. Un abrazo.
Pues me alegro mucho Jesús, un rayito de Luz en medio de la osuridad es suficiente para poder vislumbrar la salida.
un abrazo
A mí me ha ocurrido muchas veces tener un asunto en el magín y durante la noche estar obsesionada, sin encontrar salida, hasta que al día siguiente o al poco tiempo me he dado cuenta de que los temores eran infundados...
Un abrazo, Jesús.
me alegro, me alegro...
respirar de nuevo sin presion en el pecho.. uf, que alivio.
besos y mas besos
como me alegro Jesús, como me alegro
muchos besos!!