Un día de circo.
Los tres. Tú, yo y tu réplica.
Nervios, muchos nervios. Miedos, muchos miedos. Miedo a decir algo que no debo, a hacer algo inconveniente, a contradecirte en tu teoría educativa.
Miedo a la responsabilidad, porque hay mucho en juego.
Miedo... sí... pero mucha, mucha ilusión. Porque caminar los tres juntos con nuestras manos entrelazadas es como ver una foto de lo que puede ser. Porque compartir juntos un día de circo es una realidad que no hace mucho no era ni sueño... era inalcanzable.
Paso a paso, poquito a poquito, veo mi vida contigo. Nuestra vida.
Espero que mis raices se cuelen por las grietas de tus losas y las acaben convirtiendo en polvo.
Te quiero, equilibrista.


nalia dijo
Vaya, el circo. Hece muchisimos años que no he ido a ver un circo, cuando era muy pequeña me llenaba de ilusion y de nervios...esos leones...que miedo :S. Pero la última vez que fui, para mi habia perdido todo su encanto..quiera era mi mente la que me jugaba una mala pasada, donde antaño habia ilusion.
11 Mayo 2007 | 12:17