Ya hace dos años... (II)
Ahora me doy cuenta de mi falsa moral...
- Abrázame esta noche, por favor... - Y yo obedecí.
Aquel beso primero se había repetido una vez y otra y otra... y las yemas de los dedos habían recorrido cuerpos que no debían explorar pero que sentían una necesidad inmensa de estar juntos...
- Te juro que siento que me estorba el cuerpo, que me aleja de ti... Esto no es mío, ¿eh? Es de una canción de Alejandro Sanz... Reí mi propia cursilada.
- Te necesito a mi lado.
- Ahora soy yo el que te lo pide por favor... no me hagas esto.
- Quiero hacer el amor contigo.
- No, no va a ocurrir...
- Déjame al menos decirte algo. No he podido evitarlo, es tu sonrisa, es tu mirada, es lo feliz que me siento contigo, lo mucho que me divierto, la vida que me regalas y de la que me impregno cuando estoy contigo... Me he enamorado de ti.
Entonces se cubrió la cara con las dos manos. Yo estaba tumbado encima y nuestros cuerpos completamente desnudos, acoplados, contraídos... ocupaban una ínfima parte de aquel infinito colchón. Y vi sus lágrimas... y lo escuché de su boca empapada en llanto, lo susurró silbando el aire casi atrapado entre sus labios aún tapados por aquellas manos que primero me habían cubierto a mí:
- Yo... yo te quiero...
- Déjame decirte algo a mí... Mañana cuando salgamos de esta habitación quiero que todo quede de esa puerta para adentro, quiero que cojas el coche, vuelvas a tu casa, le abraces y vivas feliz con él... Ten en cuenta que yo de mientras seguiré aquí con mi vida, solo, sin nadie que me espere al llegar a casa... Y eso no es justo... Y yo... yo también te quiero...
Hubo otros mil besos, mil confesiones, mil abrazos, mil encuentros en los dos metros de aquella primera cama compartida, mil ilusiones... Mil lágrimas y mil temblores de dos cuerpos y dos almas que ya no hablaban de fantasmas ni eran dos críos.
Los mil susurros de esa noche agotaron nuestras gargantas y consumieron nuestras voces al día siguiente. No sé si por la carraspera, por la tristeza o por la alegría, lo cierto es que poco se pudo hablar... Mientras se alejaba por la carretera sólo podía pensar que en casa le esperaba él...

mujer3 dijo
Sigo diciendo que esos momentos no se improvisan , sigo diciendo que esas miradas no mienten , sigo diendo que algo en toda esa historia sí fue verdadero , sigo diciendo que hubo amor ( teniendo en cuanta que no todo el mundo tiene la misma capacidad de amar y teniendo en cuenta las limitaciones de cada uno) .
Alguien (no se quien ) dijo ``A cada hombre segun su necesidad y de cada hombre segun su capacidad´´. Dicho esto , repito ``segun su capacidad´´ hubo amor. No lo dudes aunque haya cosdas que no entiendas. Un beso.
18 Noviembre 2008 | 10:53 PM