MI SEÑORA
Desde hace un tiemposiento una fuerte atracción hacia las musas distinguidas, maduras, vamos, lo que generalmente suele conocerse como... las señoras.
Pero no cualquier señora, este magnetismo que mueve mi deseo solo se enciende cuando ante mis ojos se postra una fruta caida del árbol hace varios añosya, pero con el fuegoen elalmareflejando la juventud de los ayeres perdidos, con la elegancia de Versalles pero la aventura en la mirada del Amstel, con el cuerpo marcado por el oleaje de la barca de la vida pero con con la fuerza suficiente que permita desgarrar cualquier cuerpo furtivo que arrebate un poco de su amor entre las sábanas.
No siempre fue así. Algunos años debieron transcurrir para descubrir mi afición. Algunos años y claro,conocerla a ella, a LA Señora a MI señora... mmmmh...Lo siento, me disculpo,una ráfaga de su imagen traspasó mi memoria y un escalofrío recorrió mi espina dorsal. ¿En qué estaba? Ah, cierto! mi Señora. Ella es sofisticada, pero puede jugar a ser niña, está envuelta en un halo de misterio y jamás puedes saber qué va a decir o cuándo la podrás ver, pero si algo tengo claro es que sabe manejar perfectamente el arte del deseo... CÓMO TE DESEO! Y tu ausencia mata, asfixia, hiere, pero ella lo sabe y se alimenta de ello, del deseo, de mi deseo.
Tan solo pequeñas dosis de su deliciosa miel he podido probar, unos cuantos besos robados, unas cuantas caricias... tan solo has sido mis fantasías de madrugada, incluso a veces he llegado a desahogarme con tu imagen clavada en mi cabeza, te imagino desnuda, dispuesta, abierta para mi y te tomo violentamente, arrebato de ti lo que nunca has querido entregarme, pero solo queda en eso, una simple fantasía...
Ahora solo espero el momento de volverte a ver, de arrebatarte un poco más la próxima vez, esperando que este deseo insoportable pueda ser saciado por una vez, tan solo una vez...



Mario Hidalga Redondo dijo
Pues eso, que se cumpla.
Saludos
27 Diciembre 2007 | 12:49