Internet+Televisión=IPTV
La historia de los medios de comunicación ha demostrado que la aparición de un nuevo medio no implica la desaparición de los anteriores. Es más, en muchos casos, lejos de posicionarse como medios rivales, han logrado alcanzar una situación de equilibrio y de complementariedad. Éste es el caso del cine y la televisión, que han establecido una relación simbiótica en las industrias más desarrolladas.
Actualmente, asistimos a un momento crucial en las relaciones entre Internet y la televisión. Si bien algunos estudios apuntan a un trasvase del público joven de la TV a la Red en busca de mayor interactividad, lo cierto es que esta rivalidad se dará sólo en esta primera fase, dado que ambos medios están llamados a complementarse y casi a fusionarse.
El presente y el futuro de la TV pasa por la digitalización y por la integración con Internet, el móvil y toda nueva pantalla que surja. Tenemos que desligar el concepto de "televisión" al de "televisor", ya que este electrodoméstico será, simplemente, una de las vías a través de la que nos llegue el "contenido audiovisual" y todo su séquito de servicios complementarios (gratuitos o de pago). El contenido, ahora más que nuca, es el rey; y el soporte, sólo un instrumento que nos permite acceder a él.
Etimológicamente, "televisión" significa transmisión de imágenes a distancia, por lo que el término sigue vigente y puede ser empleado para hacer referencia a la nueva realidad, ya que no queda ligado a ningún soporte concreto.
En estos momentos, asistimos a uno de los fenómenos que anuncian el advenimiento de la integración de Internet y televisión: el boom de la IPTV (Internet Protocol Television). A modo general, podemos decir que consiste en la distribución de una señal de vídeo a través de banda ancha desde un servidor central, a cuyo contenido accede el usuario cuando y como lo desea. De esta forma, y aunque en un estado primario, se va gestando la tan añorada "televisión a la carta", que incluso podría recibirse en alta definición si se mejoraran las conexiones de banda ancha.
Muchas son las consecuencias que se derivan de estas nuevas posibilidades, pero sólo destacaremos dos: la multiplicación de la oferta y la participación activa de los usuarios. Prácticamente, cualquier persona interesada podrá tener su propio canal de televisión y crear su contenido.
Cada vez son más las instituciones y empresas que anuncian la puesta en marcha de su propia TV a través de Internet, como es el caso de la Asociación de Internautas (Internautas Televisión), Terra (Terra TV) o el Partido Socialista (PSOE TV [prefiero no facilitar el enlace por higiene]).
En cuanto a la televisión de pago, destaca la TV vía ADSL de Telefónica, Imagenio, la de Jazztel, Jazztelia TV, y la de Orange, Orange TV.
Un claro ejemplo del potencial resultante de la unión de televisión e Internet es YouTube, plataforma de video-streaming cuyo lema, "Broadcast Yourself", apunta al internauta como el propio emisor del contenido y no sólo como receptor.
Ahora bien, esta nueva televisión requiere un contenido audiovisual específico y no una mera traslación de lo que ya se emite a través de la vía tradicional. Debe encontrar cuanto antes su propio lenguaje para que no le ocurra lo mismo que a la primera televisión, cuya fórmula era muy cercana a la de una radio televisada. Para ello, se exigen grandes dosis de creatividad, elemento imprescindible en toda nueva empresa.





milos dijo
Qué pasa con la tele y el cine y las descargas gratuitas por p2p en internet?
Van a hacer algo contra ellas?
Son ilegales o un delito?
5 Enero 2007 | 08:23 PM