Logo de La Coctelera

Categoría: criticismo

Repasa en su blog Rogèrio Santos a qué llamaron los frankfurtianos Industrias Culturales. De sus lecturas de Heinz Steinert (2003) sugiere que los medios de comunicación no lo son por producir en serie, sino en cuanto cosifican y alienan su producto.

produção de coisas como o princípio de uma forma específica de produção cultural (Steinert, 2003: 9). A cultura subordina-se à forma de mercadoria. Actualmente, usa-se também o plural indústrias culturais, que distingue produtos diferentes e géneros de produção (Steinert, 2003: 170), e inclui as indústrias da edição, musical, cinematográfica e da televisão e, mais raramente, as indústrias da ópera, dos museus e galerias e da arquitectura e da construção
(...)
O que era originalmente uma crítica filosófica tornou-se uma descrição empírica de como se produzem os bens culturais, continua Steinert (2003: 171).
Steinert procura restabelecer o primeiro significado de indústria cultural como cultura transformada em coisa ou bem, e distinto dos media (2003: 10).

O lamento de Steinert aproxima-se do dos autores que estuda, dentro da linha da teoria crítica de influência marxista, e afasta-se de outros autores que eu cunho de liberais-pluralistas, como Bernard Miège, Enrique Bustamante e David Hesmondhalgh, que trabalham o plural indústrias culturais, e Justin O'Connor e Andy C. Pratt, que trabalham o conceito de indústrias criativas.

  • sin comentarios compártelo favorito
  • Tags: ,

Me recuerda Jose (gracias) las conclusiones sobre la investigación mexicana en comunicación de Fuentes Navarro en 2002.

la relevancia de los objetos de estudio identificados con la "comunicación" sigue creciendo, más extensa y rápidamente que la competencia y logros de los "especialistas" en ellos.

INVESTIGACIÓN Y POSGRADOS EN COMUNICACIÓN EN MÉXICO: LOS DESAFÍOS DEL SIGLO XXI Ponencia a presentar en el Grupo de Trabajo Teoría y Metodología de la Investigación´.en el VI Congreso Latinoamericano de Investigadores de la Comunicación, ALAIC, Santa Cruz de la Sierra Bolivia, junio 5-8 de 2002.

Mario Kaplún rechaza que un medio de comunicación sea participativo por "modelo". La "flechita" de retorno, de feedback "de alguna manera" es un consuelo para una enclenque teoría y un placebo para gestores de grupos mediáticos. Ni los sondeos, ni la cartas, ni el público "en directo".

Una aproximación a la participación en los medios: "que algunos grupos representativos puedan realmente orientar el programa y gravitar en él"; "el programa sometido a crítica directa de los destinatario (Producción de programas de radio, Intiyan Ciespal, 2006, 3ª ed, 145-)

Como identifica Kaplún desde los primeros trabajos: los grupos puede sentir unas necesidades y desconocer o ignorar otras que para el observador también pueden serlo Sin paternalismo ni verticalismo el comunicador puede expresar esas necesidades no sentidas.

El segundo gran problema para la participación también es señalado por Kaplún desde hace años. El estado acomodaticio, fatalista o alienado coarta las intervenciones y deja en unas pocas voces la expresión de un grupo.

Pero en su momento, Kaplún optó por la radio, no porque quisiera seguir informando, educando y entreteniendo (como dice el funcionalismo). Se trataba de un canal que llegaba al 60% de América latina, cuando la prensa y la televisión, quedaban en 21 y 34 respectivamente (2006, 27).

En cuanto al caracter educativo, importante para medir la participación sigue a Juan Díaz Bordenave en educación de contenidos, educación de resultados y educación de procesos (decantándose por ésta última).

viene de y sigue en los textos de la radio (habla y música)
Siguiendo estudios de la radio hablada en Australia (Hiiggins y Moss 1982,1984) se puede afirmar que incluso las llamadas a programas están condicionadas por ellos. Algo muy en línea con la visión escapista, romántica e idealista de la radio (Barnard 1989:154; Hennion&Meadel 1986; Negus 1993). Los dj's hacen de románticos salvadores de la soledad y el aburrimiento.
Desde la fenomenología política criticista, Jody Berland (1993: 211) se muestra aún más ácida con estas asunciones en su estudio de la radio canadiense:

The absence fo any spontaneous or innovative event, or any specific (vs.abstract) intimacy, contributes ultimately precisely to depression, which after all is merely a sideways description of powerlessness, of being prevented in various ways from achieving anything spontaneous or innovative, of having or living a new idea. (en Hendy 2000:150)

Según estas contundentes carencias de valor, el producto global radio es alienante y punto.

Frente a sentidos tan marcados en el producto radio, y tan poco transformados por sus receptores, Scannell (1991, 1996) encuentra que los oyentes nos conformamos con lo que buscamos: voces distintas, diferencias,.. un indudable sentir social. Oímos gente (como la que vemos en televisión) y no masas (el people word de Giddens) tras cada uno de los elementos del producto radiofónico recibido. La prioridad significativa queda en esta opinión del lado de la producción y de su intencionalidad comunicativa.

All programmes have an audience-oriented communicative intentionality wich is embodied in the organization of their setting (context) down to the smallest detail: there is nothing in the discourses of radio and television that is not motivated, that is not intended to generate inferences about was is being said... All broadcast output is, knowingly, wittingly public (Paddy Scannel 1991:10-11) in Hendy 2000: 151).

En cierto modo una necesidad, para que en el momento que conectes te sitúes sobre el programa (Scannell 1996:177).

Hendy encuentra más allá de la fenomenología política y de la fenomenología funcional, en la semiótica, una tercera aproximación al sentido de la radio. El producto radiofónico (Crisell 1994: 47-51) se puede identificar con Peirce como icono (quizá en la narrativización de algunas realidades), como indicio (de un acontecimiento, de una línea editorial, de una dirección, de una expectativa cumplida del oyente) o incluso como símbolo (de una comunidad, de un mundo artificial). Para Scandell estas claves interpretativas ensalzan la dimensión expresiva, sólo un componente de la comunicación radiofónica. Ampliando estas teorías podemos ver los usos de los productos informativos (desplazando la fenomenología a los usos y gratificaciones9 o abriendo la semiótica francesa inicial a los códigos de los receptores en las propuestas correctores de Eco a su primera semiótica.

etica,

7 Abr 08 En: pragmatismo criticismo

No sé de cuándo es Periodismo y ética en compromiso por la sociedad (i-paper en Scribd), de la eficiente Rosa María Alfaro.

Pero tengo que parar su lectura y entresacar unos párrafos. No me gustaría después olvidarlos.

Responsabilidad ética de la construcción social desde noticias

La ética depende de otras cuestiones. No sólo está y depende de la voluntad personal. Es decir, no se trata de una moralidad individual sino de cambios que instalen condiciones éticas para ejercerla en la práctica cotidiana. El modo de producir noticia y la fuerza del rating por sobre la responsabilidad social, no crean climas favorables a la producción ética. En sociedad de incertidumbre y contrapunto se necesita otra mirada enlazada a nuevas prácticas más cercanas al compromiso ético. La crítica y la denuncia son discursos insuficientes, hace falta reorganizar las bases de la producción informativa y de opinión a favor de propuestas e iniciativas de cambio. O crear formas alternativas para compensar ese sentido predominante de actuar desde lo fácil o de la importancia de una abundancia noticiosa y de todo lo que atrae a ojos y sensibilidad. El tiempo corto nos impide pensar y decidir. La separación radical en tipos de noticias frente a la confusión o esa separación entre información y opinión, no facilitan la gestación de ciudadanos informados.El fracaso de la propuesta socialista y de la neoliberal es evidente. Dos columnas centrales construidas históricamente, como justicia y libertad, necesitamos recuperarlas (Fraser) como compatibles e interactuantes, para reordenar los sentidos éticos del cambio social y comunicativo. Así la propuesta humanizadora tiene doble vía: comunicar para humanizar y humanizar para comunicar. Son valores éticos y sociales integradores. La primera fue un aporte del socialismo y la segunda una producción liberal.

comunicadores y periodistas, especialidades incompletas

Es significativa esta tajante diferenciación establecida entre periodistas y comunicadores que sigue creciendo. Unos desprecian a los otros y viceversa, repitiéndose la confrontación entre escuelas o facultades especializadas en una u otra definición. Ambos se enorgullecen de su opción diferenciada. Lo que le falta al periodismo es también comunicación. Y a la comunicación necesita de información. Ambos se nutren de teoría y práctica, pues sin pensamiento no se puede vivir. El periodismo no se define como actor ético y desprendido de su rol comunicativo y diferente a la gestión empresarial. Y los comunicadores más bien se entrampan en un punto de partida, restringido en los gustos de la gente en tanto públicos de los medios y no como ciudadanos. También notamos separaciones en instituciones de iglesia, fundaciones y ongs, repitiendo la diferenciación entre prensa y comunicación. Esta separación no nos ayuda a mejorar la comunicación en la sociedad.

la esfera pública como tarea del periodismo cívico, integrando la esfera social

A pesar de tanta comunicación instrumental a la que tenemos más acceso cada vez. Lo público o la esfera pública qué es? Sigue siendo un concepto confuso e impracticable. El periodismo no se percibe como gestor importante de la creación de una esfera pública democrática. Ni acumula capacidades para crear una cultura deliberativa. Ser y estar en los medios para que la sociedad y sus miembros se desarrollen y convivan mejor, para que la justicia se ejerza, requiere de construcciones de temas e intereses públicos, de todos. Supone una apertura a la pluralidad existente, respetándolo, buscando algunos consensos con respecto al cambio social y la resolución de conflictos.La construcción de lo público, es por lo tanto un nuevo reto periodístico y un desafío para los medios. La conexión entre esfera pública que gestionan los periodistas, políticos y encuestadoras, debe conectarse con la esfera social y la participación ciudadana de calidad. La esfera privada crece pero no la pública.

He recibido el primer número extraordinario de Sphera Publica, revista de ciencias sociales y de la comunicación (2007) sobre La investigación de la Comunicación en Iberoamérica: historia, estado actual y nuevos retos coordinado por Leonarda García Jiménez y María del Mar Grandío. Lástima que sólo sea impreso. Un número sobre teoría viene bien en un estante cercano, pero estaría más disponible y llegaría más lejos en red.
Oportuna coincidencia temática con el número 61 de Razón y Palabra que estoy comentando. También lo revisaré en cuanto pueda.

Un inteligente proyecto que pide a representantes de asociaciones de comunicación un balance: ELACOM (proyecto de expresión del pensamiento latinoamericano sobre la comunicación como una escuela, Marques de Melo 1999), ALAIC (Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación) , GUCOM (Grupo de Comunicología posible), Portal de la Comunicación InCom.

Gustavo Adolfo León Duarte detalla el planteamiento y metodología de su reciente estudio del pensamiento de la Escuela Latinoamericana de Comunicación, Elacom (p. 41-65), cuya versión más histórica ha publicado en RyP 61.

Erick Torrico Villanueva hace un balance de la ALAIC y sus líneas actuales de investigación (p. 67-79).

Luis Jesús Galindo presenta un balance del sexenio de GUCOM (p. 81-94) que en más detalle se puede conocer en los artículos de Galindo y de los otros quince autores que exponen la cuestión en el número 61 de Razón y Palabra.

Ramón García Sedó y Miquel de Moragas Spa, cuentan la arquitectura de contenidos del portal Incom en la UAB y sus relaciones con proyectos internacionales y locales que se van anudando a partir de la alta visibilidad alcanzada en Internet (p. 281-291)
Leonarda García Jiménez ofrece un modelo de clasificación para la investigación en comunicación hecha en España desde los ochenta hasta hoy. La propuesta metodológica es clara y muy extensa la bibliografía (p. 127-156). Comenté su libro recientemente aparecido en mi revisión bibliográfica en Latina.

Abre el número extraordinario de Sphera Publica un texto de Martín Barbero sobre los problemas de reconocimiento personales y nacionales en la estructuración tecnológica actual que separando las políticas culturales más formales hacia los movimientos sociales como redes alternativas, en el artículo sociedad global y cambio cultural (pag 19-40). Se puede relacionar con lo que plantea Paco Sierra sobre Economía Política y crítica cultural en Iberoamérica (p. 263-280) y con el texto de Fernando R. Contreras, Breve revisión crítica de la mediación tecnológica en el encuentro de culturas (p. 239-261).

El recepcionismo y los estudios de audiencias cuentan con dos artículos:
Los estudios de recepción en América Latina, un recuento con futuro, por Guillermo Orozco y Rodrígo González Reyes (p. 111-126)
Reflexiones sobre los estudios de audiencias en España. Carencias y retos de futuro, por María del Mar Grandío.

Sobre comunicación interpersonal, otros dos artículos
La comunicación interpersonal en España, estado de la cuestión (1987-2007) por María Dolores Cáceres y Juan Antonio Gaitán (p. 173-193)
Las aportaciones de Erwin Goffman a los estudios sobre comunicación interpersonal. Un mapa analítico reflexivo desde la propuesta de la Comunicología posible, por Marta Rizo García (p. 95-110)
El balance sobre la contribución a la investigación sobre los efectos de agenda setting de los medios de comunicación por Esteban López Escobar (p. 195-213).

Y la investigación de la profesión periodística en España, por María Luisa Humanes (p. 173-193).

Desde sus orígenes, la imagen envuelve una dimensión crítica. Apunta lo que muestra con la misma fuerza que calla lo ausente o expone el ridículo.

Velázquez o Goya son retratistas al tiempo que críticos cortesanos.

La fotografía, también la inicial, llama la atención por su captura de intimidad y denuncia pública. Desde Roger Fenton, Tim O'Sullivan , Liébert, Lewis W. Hine, Jakob A Riis, Alfred Stieglitz, Eugène Atget, Alexander Rodchenko o Alfred Eisenstaedt, quien con su foto pies de un soldadado etíope (1935) pone en crisis la idea y la imaginación occidental de la guerra. Aunque quizá sea más conocido por el beso.

Algo similar se puede decir del cine, aunque sometido a un proceso colectivo complejo y encorsetado en las formas industriales que permitan recuperar sus millonarias inversiones en producción y en publicidad masiva.

En el mundo del documental, pero también en el del largometraje, se pueden encontrar ejemplos de perspectivas dialécticas aplicadas en formas de realismo y de nuevos cines contemporáneos (Nouvelle Vague francesa, Free Cinema inglés, , nuevos cines europeos y latinoamericanos)

Véase un ejemplo señero en Ken Loach. Con claro perfil de partido, se sale de coordenadas políticas en una filmografía, para cine y para televisión, tan independiente como crítica. Su idea de comunicación cultural encaja con la tradición frankfurtiana (interview in 1998). Para los que no lo conozcan puede ser una experiencia tan emocionante como dolorosa. La mala conciencia culpable se hace más interna en una sala de cine.

La dialéctica como forma de pensar se relaciona con métodos dialógicos, como los que desarrollan quienes siguen la tradición de los Diálogos de Platón (wikipedia.es relaciona ambos términos casi como sinónimos).

Platón puede ser de los primeros en darle a la conversación distintos niveles de discurso por resultado de la interacción de los interlocutores. Pero también considera que uno, Sócrates es el maestro, y otro el aprendiz que debe ser conducido en el diálogo hacia la forma ideal correcta, una verdad intelectual.

Con Hegel y sus continuadores, la visión de la Historia, de las culturas y del aprendizaje no es tan continua ni orientada. Hay épocas de salto y de ruptura, como se dan rechazos y revisiones de conceptos radicales en un periodo. Sin embargo pocos comparten que esta concepción evolutiva del discurso y de la cultura, dibuje esa linea recta del progreso con la que los modernistas representan la historia y las edades de la cultura, de la sociedad, etc.

Con los marxismos y otras críticas el proceso dialéctico no se considera determinado al progreso. También se dan involuciones, reacciones, revoluciones en todos los órdenes. En algunos textos marxianos la utopía de la dialéctica progresiva es más clara que otros fragmentos de madurez o vejez.

El principio que anima la reflexión dialéctica ha ido concretando su negatividad con ejemplos, frecuentes en la Historia, de pasos irracionales, de locuras colectivas. Esto lleva a que la antítesis dialéctica sea más visceral y emotiva de lo que en principio se planteaba como lógica del espíritu humano.

En comunicación se han propuesto modelos dialécticos por varios de los autores citados en las entradas anteriores. Algunos de estos modelos combinan planteamientos de la tradición platónico-hermenéutica con formas y actitudes más críticas.

También la semiótica o incluso métodos funcionalistas se utilizan para conocer la opinión pública silente, la desinformación y otras deficiencias de los sistemas sociales de comunicación ensayados desde antiguo.

Las versiones más moderadas se presentan simplemente como el momento evaluador, y crítico, en cualquier proceso de investigación o de reflexión que se quiera presentar como completo.

La diferencia entre el espíritu crítico convencional y el criticismo resulta más clara en los procedimiento dialécticos de reflexión; en definitiva, un planteamiento ingenuo o continuista de cualquier forma de reflexión precedente carece del cuestionamiento axiomático que postula la dialéctica crítica.