De lo más influyente en el aprendizaje es lo ya conocido. Es más fácil convencer a quien comparte contigo otros valores y opiniones. En la formulación de proyectos y líneas de investigación, resulta más fácil partir de experiencias y conocimientos ordenados hacia temas abiertos o cuestiones sin resolver en los que se podrían iniciar nuevos proyectos.
Como en el aprendizaje en las aulas, en la formulación de proyectos de investigación la labor de orientadores y profesores es más eficaz desde el acompañamiento.
La inicial evaluación diagnóstica, en la definición del estado de la cuestión o del arte, debe abrir el ejercicio simplemente descriptivo a una reflexión sobre motivaciones y supuestos en un tono más completo de interpretación.
A lo largo de los procesos educativo e investigador se realiza la evaluación formativa o continuada, para dar cuenta de las metas alcanzadas sobre los planes previos y de los nuevos objetivos y reformulaciones en el proceso. No puede ser exclusivamente por a autoevaluación, aunque también hay que aprender a evaluarse, y es preferible la co-evaluación.
Para una eficiente evaluación final, ha de ser evaluado el mismo proceso y el trabajo desempeñado por los orientadores y profesores, de nuevo en un balance más interpretativo que descriptivo.
Sobre aplicaciones de estas ideas generales con aplicaciones actuales Carmel deja "un enlace al artículo "Evaluación 2.0: Herramientas web 2.0 para la evaluación educativa" en el que he tenido la oportunidad de participar en colaboración con Fernando Santamaría (http://gabinetedeinformatica.net) y Concepción Abraira (http://www.concepcionabraira.info/ ) de la Universidad de León.


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