Una joven norteamericana de 16 años trabajaba a jornada partida en una hamburguesería. Un día faltó dinero en caja, y tras comunicárselo a su encargada, ésta se lo notificó a su vez a los propietarios del establecimiento. El asunto no se concluyó presencialmente, sino vía Facebook: la encargada comunicó a la joven por esta red social que estaba ...