DESNUDA AÚN TE HABÍAS LEVANTADO

Bacio

del lecho, y por los muslos te escurría,
viscoso y denso, tibio todavía,
mi semen de tu entrada derramado.
Encendida y dichosa, habías quedado
de pie en la media luz, y en tu sombría
silueta, bajo el sexo relucía
un brillo astral de mercurio exudado.
Miraba el tiempo absorto, en el espejo
de aquel instante, una figura suya
definitiva y simple como un nombre:
mi semen en tus muslos,
alba geológica en mujer y hombre
.
TOMÁS SEGOVIA


pelilargo dijo
Siempre consigues sorprenderme y excitarme a un tiempo.
Un beso solitario, allí...
P.
17 Febrero 2008 | 04:54 AM