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Deseo a este hombre como nunca y disfruto de su manera de tocarme, me gusta su forma de excitarme.

Me apoya contra el escritorio y vuelve a besarme, y me desabotona la blusa. Hago lo mismo con su camisa mientras nos encerramos en uno de los cubículos.

Ahora siento su boca, el calor de sus labios recorriendo mis tetas. Lo hace con tantas ganas, que solo puedo dedicarme a sentir y a mirarlo. Me agrada el juego que sostiene su lengua con mi piel, me hace disfrutar de la excitación que me produce el sentir como lame mis pezones y cuando los toca con su lengua siento que me derrito y que me mojo cada vez más.

Siento sus dedos en mi entrepierna y me penetran, mi respiración es cada vez más agitada, le gimo en el oido y eso lo enloquece... me mira disfrutar de sus dedos dentro de mi. Se que él no aguantará mucho... saca sus dedos de mí, los mira, los huele y se los chupa. Que hermoso lo que hace.. probar mi sabor en sus dedos. Luego los acerca a mi boca, los lamo, los chupo y luego busco su boca para besarlo.

Le digo que lo quiero a él dentro de mi.. que mi voluntad no soporta más... y el me sonríe de manera pícara.. y me dice.. estaba esperando que me lo pidieras.

Me penetra de una forma suave, mientras me mira fijamente a los ojos, disfrutando de mi gesto de placer. Continúa con sus movimientos cada vez más fuertes y yo estoy envuelta en el placer que me proporciona su sexo.

Me dice que le gustan mis gemidos.... y yo siento que tiemblo y que lo aprieto desde adentro.. me retuerzo y arqueo mi espalda mientras el dice Isabela mírame mientras tienes tu orgasmo. El sabe que mirarlo durante ese momento, puede decirle más que cualquier gemido o cualquier palabra...

EL BESO MAS PROFUNDO

28 Sep 06 Autor: isabela

Si, me gusta que se torne algo más fuerte de lo esperado. Me gusta que susurre en mi oído lo que quiere y suavemente me insinúe sus deseos.

Comenzó a besar mi cuerpo, acariciándolo con sus manos y su lengua, me saboreaba y yo la verdad disfruto que me saboree y que me recorra con su lengua y con sus ojos.

Me excita que me mire mientras hace algo que él sabe que me gusta, Como queriéndo encontrar en mis ojos un gesto de excitación que le indique que con el todo lo disfruto.

De pronto agarró mis nalgas y me apretó contra el, lo sentía crecer frente a mi sexo y esto me excitó mucho y casi me hizo mandar mi juego de hacerme la difícil muy lejos.

Luego subió su sexo hasta mi boca, y lo recibí enloquecida, estaba totalmente excitada. Aunque sé, por sus gemidos que el estaba perdiendo el control.

Pasó una de sus manos por mi pecho, deteniéndose entre mis senos y sin dejar de mirarme.

Y me dijo: "Isabela me gusta tu sabor, tu olor y sentir que lates de esta manera porque te gusta lo que estás sintiendo".

Yo... suspiré, lo miré y le dije todo lo que tenía que decirle, con el beso más sentido y profundo que he podido dar.

NUESTRO JUEGO

25 Sep 06 Autor: isabela

Ha comenzado nuestro juego y como tal, lo acepto.

Lo miro a los ojos, apenas humedezco mis labios con el roce de mi lengua.

Tengo mis manos en sus hombros y comienzo a acariciar su nuca. Lo huelo en un suspiro.. me encanta olerlo y absorber su perfume de hombre mezclado con sudor.

Mi cuerpo está pegado al suyo y me gusta sentir el roce de pecho en el suyo.

Juego a evitar tocar con mis labios la piel de su cuello. Siente mi respiración cerca y eso lo pone muy nervioso.

Me gusta sentir que se está excitando, me gusta provocarlo, me gusta que se excite y que yo sea quien lo ponga nervioso.

Con mis uñas le dibujo algo en la espalda, es como arañarlo suavemente. Su boca se acerca a mi oreja y me muerde suavemente. Me enloquece que lo haga, sentirlo cerca, sentir la humedad de su lengua y el jadeo de su respiración en mi oído.

Me muevo despacio frotando mi sexo sobre el suyo, a mi también me encanta morderlo por eso muerdo su mentón. El busca mi boca y yo continúo con mi juego: no dejarme atrapar. Cuando casi atrapa mis labios bajo apenas la cabeza y beso su cuello.

Me estoy mojando y el lo sabe, y entonces decido no seguir huyendo a sus labios. Nos besamos, pegándome a su pecho y rodeando su nuca con mis manos, nuestras lenguas se acarician y yo sigo mojándome.

Intento separarme, y él llevando una mano a mi nuca, me acerca aún más a sus labios. Me excita que me trate algo más fuerte de lo acostumbrado.

Me encanta su juego y estoy dispuesta a seguir jugando.

SUSURRO EN MI OIDO

24 Sep 06 Autor: isabela

Volví la mirada al computador intentando disimular, pero él puso su mano sobre mi rodilla, con lo cual me puse muy excitada. Luego comenzó a decirme al oído cuanto me deseaba.

SABADO EN LA MAÑANA

17 Sep 06 Autor: isabela

El sábado llegué a la oficina sobre las nueve de la mañana, para adelantar algunas cosas de la semana que entra. Necesitaba preparar los portafolios de la reunión del Lunes en la mañana… Armar los paquetes para los inversionistas.. en fin tenía mi escritorio lleno de papeles…

Adelanté mucho trabajo represado durante dos horas, cuando sentí que el ascensor llegó al piso.

Miré de reojo a ver quién llegaba, sospeche que tal vez, la aseadora tendría que brillar el piso, aprovechando que el ruido no molestaba a nadie, porque la oficina no abría los sábados.

Y ahí estaba EL... Me asusté mucho, me puse muy nerviosa, pero sonreí.

Era la primera vez que estábamos solos en la oficina.

Hacía mediodía, entré a su despacho a despedirme.

Ya se imaginarán cuánto tiempo duré despidiéndome y de qué forma.

DESCONCENTRADA

10 Sep 06 Autor: isabela

Me quedé hasta tarde en la oficina por ayudarlo a imprimir unos informes y obvio que el se quedó conmigo. Yo de solo saber que no había nadie más en la oficina, sentía un extraño morbo, sentía cosquilleos en el estómago, en fin sentía cosas que no puedo describir con palabras.

El frecuentemente me metía esas miraditas, como solo el sabe mirar pero nada más. Pasa que mi escritorio da justo frente al suyo y es un escritorio de esos que son huecos abajo se ven las piernas de la persona que está sentada. Yo me encontraba sentada y notaba como él de rato en rato me recorría entera con la mirada.

Se acercó a mi escritorio, se paró detrás mío y me preguntó qué tal iba. Sentir su cuerpo y su respiración tan cerca hizo que se acelerara la mía.
Yo le dije que bien, pero que me dolía un poco el cuello por la postura que tenia. El sin dudarlo y muy seguro de si, empezó a masajear mi cuello. Sentir sus manos firmes, me hizo sentir tan vulnerable pero sobre todo tan excitada que apenas lograba concentrarme en el informe, pero en mi cabeza solo tenía la idea de que el me besara fuertemente.

IRRESISTIBLE

9 Sep 06 Autor: isabela

No pude resistirme. Recorrió fijamente con su mirada todo mi cuerpo. Me puse roja.

No supe que decir e inmediatamente me plantó un beso en la boca, el cual sin querer correspondí, pues me supo delicioso.

En seguida empezó a besar mi cuello, Luego abrió mi camisón y chupó deliciosamente mis pechos, apreté su cabeza sobre mis pechos para que me los chupara aún más, y en ese momento sentí como sus manos acariciaban mis nalgas. Mi respiración era agitada, estaba totalmente excitada, entregada a ese hombre.

Bajó por mi estomago hasta llegar a mi tanguita, la cual hizo a un lado junto con mis piernas y metió su cabeza entre ellas, chupándome con su deliciosa lengua.

Me volteó de frente a él, tomó mis hombros e hizo que me pusiera de rodillas, se asomaba la punta muy gruesa de su pene por encima y mi cara estaba frente a ese pene que deseaba ansiosamente.

Pero aún así no quise tomar la iniciativa haciéndome la inocente, como no sabiendo lo que él quería, sin embargo su respuesta inmediata fue tomarme del pelo haciéndome para atrás y mirarme mientras me besaba con fuerza.

Me sentí deliciosamente dominada, empecé a chuparle me tomó de los cabellos y empezó a empujarlo salvajemente, tratando por momentos de introducirlo totalmente pero mi garganta lo detenía sintiendo que se me iba la respiración.

Luego... empezó a cogerme salvajemente, sentía como entraba, tan deliciosamente me llevaba a los límites del placer, gritaba, gemía, le decía que no parara, no podía abrir mis ojos.

Uffff

RESPETADO JEFE

25 Ago 06 Autor: isabela

Conozco de antemano mi situación de subordinación por ser usted mi jefe. Si me atreví a confesarle mis pensamientos es precisamente porque considero que le debo lealtad y honestidad. Espero que no me cause problemas con mi contratación, ya que es bien sabido por usted que dependo totalmente de mi trabajo para sostenerme.

Créame que no es mi intención generarle ansiedad y angustia con mi vestuario, sencillamente no me había percatado de lo inquieto que puede ponerse usted ante mi, si no es porque me lo confiesa ahora.

En cuanto a su esposa, simplemente puedo decir que la envidio, porque se nota que usted la ama y me encantaría que me hubiera conocido a mi primero porque se que tal vez me hubiera dado una oportunidad.

Se que usted es mi jefe y que debo obedecerle y responder por todas las cosas que usted me encarga.. pero si como usted dice que lo hago sudar.. la verdad es que cuando usted se encuentra en su oficina y yo en mi cubículo al lado suyo, todo el tiempo siento su olor, lo escucho hasta respirar, me agrada su voz y aunque le de la espalda, cualquier sonido o movimiento que usted haga es para mi motivo de excitación.

Por ejemplo alguna vez escuché sin querer una conversación íntima entre su esposa y usted, de esas que suelen tener cuando usted trabaja hasta tarde en la oficina y ella ansiosa lo espera en casa.. con alguna sorpresa…

Cómo me gustaría aprender de ella y verlo alguna vez a usted mientras la ama a ella… Ese día que lo escuché secretamente cuando usted telefónicamente charlaba con su esposa, me di cuenta que usted se acariciaba, y esa fue la primera vez que sentí ganas de escribirle y decirle lo sexy que es….

Escuché como le hablaba a su esposa, a veces de manera suave y tierna y otras de una forma tan salvaje que le confieso que me sonrojé pero también me dieron ganas de sentirlo.

Ese día inevitablemente al llegar a mi casa me encontré con mi novio y fue el quien disfrutó de todo lo que yo tenía guardado gracias a su voz.

No es cierto que tenga amantes.. esos son rumores de la gente, sencillamente hay algunos hombres que me pretenden pero créame Dr. Cuellar que en mi mente solo hay cabida para una sola persona.

Solo ahora me siento tan inquieta por alguien que no sea mi pareja… y por eso no pude guardarme más este secreto…

De manera respetuosa quiero pedirle disculpas si lo he llegado a incomodar con alguna actitud de mi parte.

Guardo por usted y su esposa un gran respeto pero también me sentía en la obligación, sobre todo conmigo, de confesarle mis pensamientos.

Espero que sus dudas hayan quedado despejadas.

Respetuosamente me despido

Isabela

Secretaria de Gerencia

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