Deseo a este hombre como nunca y disfruto de su manera de tocarme, me gusta su forma de excitarme.
Me apoya contra el escritorio y vuelve a besarme, y me desabotona la blusa. Hago lo mismo con su camisa mientras nos encerramos en uno de los cubículos.
Ahora siento su boca, el calor de sus labios recorriendo mis tetas. Lo hace con tantas ganas, que solo puedo dedicarme a sentir y a mirarlo. Me agrada el juego que sostiene su lengua con mi piel, me hace disfrutar de la excitación que me produce el sentir como lame mis pezones y cuando los toca con su lengua siento que me derrito y que me mojo cada vez más.

Siento sus dedos en mi entrepierna y me penetran, mi respiración es cada vez más agitada, le gimo en el oido y eso lo enloquece... me mira disfrutar de sus dedos dentro de mi. Se que él no aguantará mucho... saca sus dedos de mí, los mira, los huele y se los chupa. Que hermoso lo que hace.. probar mi sabor en sus dedos. Luego los acerca a mi boca, los lamo, los chupo y luego busco su boca para besarlo.
Le digo que lo quiero a él dentro de mi.. que mi voluntad no soporta más... y el me sonríe de manera pícara.. y me dice.. estaba esperando que me lo pidieras.
Me penetra de una forma suave, mientras me mira fijamente a los ojos, disfrutando de mi gesto de placer. Continúa con sus movimientos cada vez más fuertes y yo estoy envuelta en el placer que me proporciona su sexo.
Me dice que le gustan mis gemidos.... y yo siento que tiemblo y que lo aprieto desde adentro.. me retuerzo y arqueo mi espalda mientras el dice Isabela mírame mientras tienes tu orgasmo. El sabe que mirarlo durante ese momento, puede decirle más que cualquier gemido o cualquier palabra...






