Tic... tac... tic... tac... El tiempo pasaba volando, si. Pero no aquel día. Fuera la lluvia ennegrecia todo, y mientras el resto callaba, tu estabas a mi lado, mirando como las gotas caían por el cristal.
Tic... tac... sonaba ese reloj ahora roto, situado en la pared blanca, recien pintada.
-Te gusta mirar la lluvia?- preguntas, sin ni si quiera decir nada antes, no...
-Me gusta mirar la lluvia, sobretodo si la miro contigo- digo mirándo tu sonrisa rasgada, y tus ojos de niño loco que tantas veces me hicieron reír.
-Yo odio la lluvia- dices, y emites una risita. Todos mirán, chiiissssss no debes hablar, no, no ahora.
-Pero la lluvia es guay- digo intentando susurrar.
-Pero pone triste, muy triste-
-Pero huele bien... muy bien- le sonrío enormemente y su sonrisa se ensancha. Me pega un pequeño golpe en la nariz y, aunque no disfrute de ello, se queda mirando en silencio la lluvia, a mi lado. si... a mi lado.
Entre susurros no dice nada. Solo me mira y sonríe. Cuando aún estaba aqui. Cuando aún era feliz. Cuando aún su vida no estaba marcada por esos problemas de detrás no no...
Se fue. Se marchó y ahora solo quiero grandes recuerdos... pensamientos alegres para poder seguir soñandole, siempre.
-Eres tan rara...-
-Por mirar la lluvia?-
-No mujer... por todo en general y por la lluvia en particular-
Se lebanta, y se va a su sitio. Otra vez esa, si... no la cambies, jo... no quiero, no quiero olvidar tu sonrisa. Que tu no vuelves y te hecho de menos.
Susurros. Todavía hablamos en susurros. Aunque hace justo seis meses ke te fuiste... y que lejos está el cielo. Tu cielo