
Que agradable es caminar descalza, por la arena fina de la playa. O notando el cesped mojado por el rocío en la planta de los pies.
Y ese olor que lo llena todo. Cerrar los ojos y notarle más cerca. Como huelen los recuerdos de una fría Santander.
Distancia, siempre distancia. Siempre todo gira en torno a esperarle, a quererle aun sin poder verle.
Pero tengo un día azul. O quizás sea verde como los prados de cantabria?
Pero Sevilla se hace cuesta arriba desde que no está. Sí...
Pero todo vuelve. Todo vuelve algún día. Los pensamientos, las ideas perdidas, los sueños guardaros o los tesoros escondidos.
Tesoros como sus ojos. Sueños como tenerlo... ideas como pensarte. Pensarte entre mis sueños.



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